Binominal ¿Otra vez?

por Humberto Silva Morelli

Varias veces en mi vida me ha pasado. Varias veces he llegado a un cruce de caminos, que al sólo verlo, me dejado perplejo. Me ha costado resolver en lo inmediato. Varias veces, aunque ellas sean pocas, he visto el final de mi camino y un nuevo empezar. Entiendo plenamente a RaMBaM cuando escribió su Guía de las Perplejos. Pocas pero fundamentales veces, uno ve que el camino recorrido se agotó. Pocas veces en la vida, uno ve que el camino recorrido, no era el que uno deseaba recorrer. Y en esas ocasiones uno queda paralizado. Uno está perplejo. Esta paralizado. Uno está ciego aunque presiente un cambio en su nuevo caminar. Yo he visto mis errores pasados (creo) y he visto lo que deseo ser en el futuro (se). No siempre eso ha sido posible. Las mías han sido etapas como peldaños de una escalera, donde uno… al abandonar un peldaño sigue subiendo por la misma  escala. Sin abandonar la escala que son los principios morales de una vida, que uno no quiere cambiar. Esto no es fácil de entender, sobre todo cuando las personas, en general, nacen, viven y mueren, en el mismo peldaño. Creen que su moral en la práctica es inmutable. No creen que nuestra comprensión hasta de lo escrito, puede cambiar. Ellos no leen la letra chica aclaratoria de su contrato, para vivir su vida. Ellos son poseedores de la única verdad divina… olvidando que sólo somos seres humanos en la búsqueda de un paraíso perdido.  Otros viven tratando de subir al peldaño siguiente pero por múltiples motivos… mueren en el intento. No todos pueden subirse sobre sus propios hombros para mirar su vida, su mundo, sus propias acciones y poder cambiar. Otros lo logran. Muy pocos logran ver con claridad sus caminos. Sus destinos. Los más… al final de sus vidas, caen uno o más peldaños en su pequeño mundo físico y añoran un pasado, para ellos, de gloria… que se fue para no volver. Quizás y desde otra perspectiva, no sea un pasado de gloria para mi ni para ti, pero para ellos lo fue. Estas comparaciones las hace uno. Yo siempre comparo mi ayer con el hoy. Comparo el que fui con el que soy. Afortunadamente, yo no tengo problemas existenciales. En lo físico… ya no tengo todo lo material que tuve… y como casi todo lo material lo he perdido… todo se me ha hecho más difícil por lo que ya no tengo… pero mi vida ha sido y es muy hermosa. Tengo amor y soy respetado. Creo tener más aún que lo que los más ricos tienen o podrían soñar tener. He sido honrado mucho más que lo que los más ricos lo han sido o podrían soñar. Creo que por eso y en forma sana… por muchos de mis amigos y sanamente… soy envidiado. Creo haber actuado siempre… de acuerdo con mis valores morales… cuando he hecho bien y cuando he hecho mal equivocadamente, me he arrepentido y he pedido ser disculpado. La Torah habla de todo eso y siempre he seguido sus consejos… que para mi no son preceptos morales… no son órdenes morales… sólo son una parte de mi que mis padres y mi Torah me enseñaron a reconocer dentro de mi… y quizás por eso, siempre me he sentido distinguido por mis amigos y protegido por el destino. Y muy protegido por el destino.

Quizás por lo que he dicho me atrevo a darle un consejo a mi país. A la gente de mi país… ¡Acaben con la intolerancia! ¡Aceptemos las diferencias! ¡Aceptemos el amor y seamos solidarios! Solidarios con los que nacen asegurando su futuro. Asegurando su educación. Asegurando su comida… Asegurando su introducción a la vida de adultos y con estas enseñanzas… Asegurando una vida plena para el que trabaja y sus hijos… creando un circulo infinito de amor.. El creador no nos abandonó cuando perdimos el Edén… aún somos sus hijos y contigo somos tus hermanos.

Nuestros hijos sólo piden eso. Sólo piden un poco de amor solidario. pero eso no lo tienen y los que pueden darlo, no lo quieren dar… porque desconfían. Y muchos los apoyan, por miedo a un cambio que no ha demostrado tener amor. No se puede amar matando. No se puede amar robando. No se puede amar esclavizando. Sólo se puede amar dando y eso no es lo habitual.

¡Lástima que mi Chile haya tomado el camino del odio y la muerte, en el siglo pasado! Lástima que los que luchamos por amor hallamos sido arrollados… y otros, los que dijeron tomar nuestras banderas… nuestro ideales… nos han defraudado, nos mataron la esperanza y con eso estamos en un duelo,  del que muchos no salimos. La vida nos hizo viejos cachudos… suspicaces por lo pasado… y aunque amamos… desconfiamos. Decimos ser demócratas y no lo somos. Decimos querernos y nos matamos. Pero el mundo está cambiando. Ahora vemos las mentiras de los falsos demócratas que buscan votos pero no desean ser elegidos… sólo aceptan ser nominados a dedo. Mientras que los demócratas, quieren ser nominados por su pueblo y no elegidos a dedo. Pero nuestros hijos no son así. Ellos son limpios porque su mente es limpia. Hoy un bautismo de inmersión no purifica el alma. La pureza de un alma no es lavable, se obtiene de otra manera. La purificación del alma está en la Torah, pero muy pocos la entienden. Muy pocos dejan que su alma vuele, como vuelan las almas jóvenes buscando el amor. Buscando que todos tengan amor. Y no les damos la oportunidad que piden. Y creamos una caldera de descontento social… y volveremos a un 73… y volveremos a matar… ¡NO D"s MÍO! … Y volvemos a justificar lo injustificable…¡Este círculo infernal hay que detenerlo y también hay que avanzar!

Hoy la juventud quiere educación gratuita y de calidad, como sucede en casi todos los países desarrollados de Europa que pueden ser grandes como Alemania o chicos como Dinamarca. Pero hoy en Chile, físicamente no podemos. Un bien sujeto a la especulación, no puede ser gratis ni de calidad. Tiene que ser pagado y malo, como todo lo deseable. Los 17 años de dictadura y los 13 con la obsecuencia, no permiten la gratuidad. Pero, si se quisiera, se podría dar un giro de timón, para retomar el antiguo navegar. Se podría comenzar “eliminando el lucro en la educación”, lo que sería eliminar a la educación como “un bien de consumo sujeto de lucro” sin estatizarla,  en una primera etapa, pero con controles estatales pero no dependientes del Ministerio de Educación, que le permitan ser de buena calidad dentro de una administración eficiente y funcional, con un presupuesto fiscal que permita la educar a todos los niños chilenos. De este modo, sin gravar ningún presupuesto familiar de los que no son ricos, se reiniciaría el camino perdido con la dictadura y los obsecuentes gobiernos que le siguieron. Si hay casas de estudio que se deseen segregar de esta opción estatal, no se les puede impedir. La moral de la libertad dada por el amor, es así. Por tanto los actuales dueños de colegios y universidades podrían elegir entre ser subsidiados o sólo funcionar como empresa privada sin ningún aporte fiscal. No es moral que el estado subsidie, lo que es pagado con lucro. No es moral que el estado se desligue de obligaciones morales con los desprotegidos, para favorecer a los que no necesitan ser protegidos. El nuevo Papa católico lo dijo claramente (16/05/2013) en el Vaticano, al recordarle a los dueños del dinero, que este se deber usar para dar bienestar a sus pueblos lo que es muy diferente a ser el motivo para gobernar. Y eso ni la Concertación ni la Alianza lo han entendido. No hablo de las personas, porque muchas personas de la Concertación y de la Alianza y casi todos los jóvenes de Chile, lo saben y lo sienten.  Pero la manada domina sobre el individuo y eso puede que no nos guste, pero es la realidad.

Sin embargo hay un enorme pero que impediría un comienzo parecido al reseñado… es la falta de credibilidad que por sus acciones, se ha ganado “todo” el mundo político. Sin excepción humana, por mi conocida. Lo que no implica que no las halla.  Yo por ejemplo, no creo en la palabra de un político. No creo en nada de lo que me diga un político dentro de sus funciones. Y una prueba de estar en lo cierto, lo da la actitud de todos los políticos frente al lucro.

Unos lo aceptan claramente mientras el resto calla. Es posible  que alguien hubiere hablado, pero su voz fue tan débil que no llegó a mis oídos. Y si alguien dio un débil apoyo, no le creo. Por eso, previo a implantar cualquier solución para tener una educación sin lucro, hay que decirlo constitucionalmente, como un propósito colectivo y solidario que se debe desarrollar. Aunque no siempre un gobierno respeta su firma, todos sabemos que la historia no se puede ocultar, aunque muchas veces el hoy no lo crea así. Lo mismo corre para la salud poblacional y para otros pocos pero importantes rubros, que la solidaridad dada por la cultura, ha solucionado en los países europeos ya mencionados.

Desgraciadamente el infierno está pavimentado con buenas intenciones. Por eso, hay quienes dicen… <Está bien lo del lucro y la educación gratuita, pero para conseguirlo hay que llamar a una Asamblea Constituyente que cambie la Constitución de la dictadura y que permita la proporcionalidad de las ideas en el legislativo, eliminando el llamado Sistema Binominal> Esto que es moral dentro de un mundo pensante, hoy aterroriza a casi toda la población chilena, porque ven venir a un Chavez o a otras dictaduras que para el tiempo de vida que tenemos las personas, son eternas.

Lo único malo en todo eso, es que si hoy se cambiara el Sistema Binominal por uno proporcional, todo seguiría igual. Esta aseveración, que puede no ser verdad, nació del estudio que realicé de los resultados de la elección parlamentaria de 2009 (recientemente publicada en ANAJNU) y de mi conocimiento de muchas personas del estrato medio votan por la derecha, porque le tienen terror a la izquierda. Y también nació de mis antiguas conversaciones con muchos pobres que al perder la esperanza en los gobiernos de turno, se apegan a personas de la derecha, que dicen ser sus amigos y que en ocasiones hasta los ayudan chocando con administraciones insensibles.

 

Vi que en cantidad de votos, la derecha y la izquierda, tienen igual peso, sólo que la derecha tiene menos divisiones que la izquierda. Al analizar la votación, sentí que la derecha, es un hilo con dos puntas. Una punta está dada por un peligroso fanatismo neoliberal cuya ala más derechista puede caer en el fascismo como sucedió en el 73… y la otra punta está dada por un razonable neoliberalismo que como en Dinamarca, es bastante controlado. La izquierda en cambio, se inicia con un deseable liberalismo controlado, para terminar en varias puntas, con ideas populistas, que me parecen más hormonales que razonables, hechas para una masa que por ser indefinida e inculta, podría generar una peligrosa inestabilidad social con riesgos que muy pocos queremos correr. Y esto hace que nuestro pueblo sea una familia dividida en dos bloques con igualdad de votantes, pero que interiormente y al margen del ideologismo tienen mucho en común. Y estoy convencido, que si el temor de la gente fuera sanado con acuerdos creíbles impulsados por la clase política, si esto pudiera así ser remediado… mi país cambiaría. Podría ser un país solidario, amante de la verdad y creyente en su futuro. Y soñando… podría formarse una gran mayoría pensante y solidaria de gobierno, totalmente desvinculada de los peligrosos fanáticos, tanto de la derecha como de la izquierda.

A la gente de mi país le asusta la eliminación del “Binominal” y de todo lo que hoy está siendo administrativamente cuestionado, por la idealista juventud, que hoy y ayer, siempre han creído tener al mundo a sus pies. Todas las juventudes del mundo, siempre han creído tener al mundo a sus pies. ¿Por qué si yo tengo la razón, eso no se hace? ¿Por qué otros países del mundo lo pudieron tener y aquí no se puede? Las preguntas pueden ser miles y válidas… pero todo eso que ellos desean afectan a personas que no desean ser afectadas.  Los jóvenes no son D"s, aunque ellos lo crean. Los jóvenes no son de acero, aunque ellos lo crean. Los jóvenes no son inmortales, aunque ellos lo crean. Los jóvenes saben muy poco de todo, aunque ellos lo crean saber mucho y tener al mundo a sus pies. Ellos no pueden ni nunca podrán, crear un nuevo Edén a partir de un antiguo régimen esclavista.  Ellos “SI” pueden “CONTRIBUIR” a cambiar este mundo por otro mejor. Pero esa no es tarea sólo para jóvenes, eso se hace con toda la gente. Con la gente sabia y la no sabia. Con la gente joven y la que ya no es joven. Con la gente rica y la que no es rica. Con la gente buena y la que no es tan buena. Es decir, con todos los afectados y los no afectados. Con todos. Sin exclusiones… con todos, aunque siembre hay y habrá una minoría que se oponga. Y si esa minoría usa el temor y otras argucias comerciales. Y si esa minoría es dueña del dinero. Y si esa minoría usa el poder que da el dinero para vender un muy raro sueño individualista, donde todo lo que uno es, es porque lo ha ganado, esa minoría o se torna en mayoría o se da un empate como en Chile, donde el amor con progreso, no tiene líderes políticos conocidos. Donde el individualismo ha calado tan hondo en nuestro ser, que la desconfianza en todo y en todos nos vuelto perplejos.

Cuando Moisés le indicó a su pueblo que debían cruzar el mar de los juncos, nadie quiso ser el primero. Todo el pueblo dudó y nadie hizo nada. Nadie se movió para entrar al agua. Pero hubo uno. Uno que era nadie dentro de los grandes. Uno que fue el primero, como la oveja con cascabel, y detrás de él fueron todos. Nuestro pueblo debiera conocer esta historia, para saber como somos y lo difíciles que somos. Pero… ¿de dónde sacamos otro Moisés?

Hoy quisiera decirle mucho más, pero sólo les pido que armen el puzzle político desbaratado y piensen… dentro de unas meses el futuro volverá a estar en nuestras manos. ¿Seremos capaces de tener la sabiduría para avanzar amando? Usted dígamelo. Yo no lo se.

 

 

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