¿Kadish por el Estado Judío y Democrático?

por Yonathan Nowogrodski *


Analizando la política interna del gobierno israelí de turno a la solución del conflicto palestino israelí

“La comunidad internacional puede decir lo que quiera y podemos hacer lo que queramos” fue lo que hace unos días atrás el viceministro de Defensa de Israel y miembro del partido Likud, Dany Danon, mencionó en una entrevista para el sitio web “The Times of Israel” en referencia a que el actual gobierno israelí bloqueará cualquier acuerdo que haga referencia a una solución de dos estados para dos pueblos al conflicto palestino-israelí. En esta misma entrevista, Danon menciona que el primer ministro israelí llama a la paz a pesar de la oposición de su gobierno ya que Israel no llegará a concretar un acuerdo con los palestinos en el futuro próximo.

Danny Danon at his office in the Knesset. (photo credit: Yonatan Sindel/Flash90)
Dany Danon, viceministro de Defensa israelí

La Oficina del Primer Ministro no tardó en dar su respuesta frente a las polémicas frases emitidas por Danon. Según ésta, los comentarios del viceministro “no representan la posición de Benjamin Netanyahu y el gobierno de Israel”. Agregan además que, el primer ministro llama al presidente de la Autoridad Palestina a reanudar sin retraso las negociaciones en las cuales se llevará todos los temas  a discusión, recordando el discurso de Netanyahu en la Universidad de Bar Ilan el año 2009 donde en principio acordó la creación de un Estado Palestino con la condición de que éste fuese desmilitarizado y que Israel sea reconocido por los palestinos como el hogar del Pueblo judío.

Para profundizar qué tan efectiva es la declaración que hace Danon, vale la pena analizar la composición del actual gobierno israelí. Éste se encuentra constituido por una coalición de los partidos políticos de derecha “Likud-Israel Beiteinu” con 31 asientos en la Knesset; el partido de centro “Yesh Atid” con 19 (liderado por Yaid Lapid, actual ministro de Finanzas); el partido nacionalista religioso “Habait Hayehudi” con 12 (liderado por Naftali Bennett, ministro de  Industria, Comercio y trabajo y también ministro de Asuntos Religiosos) y partido de centro izquierda Hatnua con 6 (liderado por Tzipi Livni, ministro de Justicia).  La suma total de escaños de la coalición en el parlamento es de 68  de un total de 120.

Entre los 31 parlamentarios que componen la coalición Likud-Israel Beiteinu, no existe una mayoría que esté de acuerdo en la solución de dos estados. De hecho, hace 10 años atrás el Likud pasó una moción en contra de la creación de un Estado Palestino lo que legalmente lo hace un partido opuesto a dicha posibilidad. Varios miembros clave del actual gobierno pertenecientes a este partido incluyendo el vicecanciller Zeev Elkin, la viceministro de transportes Tzipi Hotovely, los vocero y vicevocero de la Knesset Yuli Edelstein y Moshe Feiglin, el presidente de la coalición Yariv Levin y otros altos miembros del parlamento pertenecientes al mismo, se oponen firmemente a  dos estados para dos pueblos, abogando en su lugar por la anexión total o parcial de Cisjordania a Israel.

Para Ofir Akunis, viceministro a cargo de las relaciones del gobierno con la Knesset, perteneciente al Likud y considerado como un protegido político de Netanyahu, “los palestinos ni siquiera son socios en la negociación ya que continuamente torpedean los intentos para relanzar las negociaciones de paz y rechazan los llamados de Israel para sentarse sin precondiciones”. El parlamentario también sugiere que los palestinos no están aún preparados para asumir la dirección de un estado.

Ofir Akunis (photo credit: CC-BY-SA Shay Hayak/Wikipedia)
Ofir Akunis, viceministro a cargo de las relaciones del gobierno con la Knesset

Por su parte, la plataforma del partido Habait Hayehudi también propone anexar las áreas C de Cisjordania, lo que equivale alrededor de un 60% de este territorio en el cual habitan 150.000 palestinos y sobre 300.000 colonos aproximadamente. El 17 de junio pasado, Naftali Bennett, cabeza de la entidad, manifestó que “la solución de dos estados para dos pueblos está muerta”, declarando también que “el actual desafío es cómo nos movemos de aquí en adelante, sabiendo que un estado palestino dentro de Israel no es posible”. Asimismo Bennett se pregunta “¿Qué ocupación?  ¿Puede ser uno un ocupante en su propio hogar? Este es nuestro hogar”. Además afirma que “el principal problema de los líderes israelíes es el no estar preparados para declarar que la Tierra de Israel le pertenece al Pueblo Judío” . Esto tiene aún mayor peso para el movimiento de los colonos judíos en Cisjordania luego que el año pasado un comité encabezado por el juez Edmond Levy determinara en un reporte que lleva su nombre que “el gobierno debe legalizar los asentamientos y que Israel no es una fuerza ocupante” , contraviniendo  el consenso general internacional sobre éstos. Netanyahu también procedió a desmarcarse de las declaraciones de Bennett, reafirmando su compromiso con una solución negociada para dos estados.  

Naftali Bennett at a party meeting on March 18, 2013 (photo credit: Miriam Alster/Flash90)
Naftali Bennett, ministro de  Industria, Comercio y trabajo

Los otros partidos de la coalición – Yesh Atid y Hatnua – los que sí apoyan una solución de dos estados, apenas alcanzan 25 asientos en la que Knesset comparados con los 43 los votos de los 3 partidos que se oponen, por lo que todo intento por tratar de debatir este tipo de solución  inevitablemente se verá bloqueado por una amplia mayoría, lo que podría llevar a una desarticulación del actual gobierno con salida y entrada de otros partidos cuyas plataformas busquen el avance de las negociaciones de paz. 

Tzipi Livni, líder de Hatnua, a la cual le ha sido conferida la misión de conducir conversaciones con los palestinos, reconoce que algunos en el gobierno esperan que fracase, no obstante ella está dispuesta a intentar alcanzar un acuerdo de paz. En palabras de Livni “Yo sé que tengo el apoyo del primer ministro para relanzar las negociaciones. ¿Usted pregunta sobre el gobierno? Es una coalición con diferentes partidos. Tendré el apoyo de algunos y otros rezarán para que no tenga éxito”.

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Tzipi Livni, ministro de  Justicia

El fracaso de los Acuerdos de Oslo y la retirada israelí de Gaza

Un elemento imprescindible que ha llevado a que los últimos gobiernos en Israel hayan redireccionado su visión sobre el conflicto palestino-israelí más a la derecha, ha sido el fracaso de los acuerdos de Oslo y el terrorismo desatado tanto por la segunda Intifada y el lanzamiento de cohetes desde Gaza.  

De acuerdo al Centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos de la Universidad de Bar-Ilan, los acuerdos de Oslo fallaron debido a que Arafat permitió continuar la incitación y no hacer lo suficiente contra el terrorismo palestino, lo que socavó la confianza de los israelíes sobre la voluntad palestina para vivir en paz, debilitando el apoyo a las concesiones.  Dadas también las altas expectativas palestinas, el que Ehud Barak como ex primer ministro israelí haya permitido la continuidad en la construcción de asentamientos, dañó la confianza palestina en la voluntad israelí para hacer concesiones territoriales colapsando el proceso de paz con las fallidas negociaciones en Camp David, dando así inicio a la Segunda Intifada. Para la mayoría de los israelíes el apoyo al proceso de paz no estaba dado por los derechos palestinos sino por la seguridad y la necesidad de proteger la identidad de Israel como estado judío y democrático.

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Ehud Barak, Bill Clinto y Yasser Arafat en la segunda cumbre de Camp David,
Julio de 2000

Si bien Israel reconoció formalmente a la OLP como el único representante del Pueblo Palestino y los palestinos formalmente reconocieron a Israel, éstos no reconocieron el Sionismo como un movimiento nacional legítimo mientras que Israel no se comprometió formalmente al principio de que los palestinos tengan derecho a un estado.  En el lado palestino se continuó viendo la narrativa sionista como la de un movimiento colonial, lo que significó que la paz, más que ser asociada a un concepto de justicia, se formuló como una capitulación o en mejor caso como pragmatismo. Por el lado israelí existió (y existe) una oposición prácticamente unánime al “derecho al retorno” de los refugiados, mientras que en el lado palestino se demandó continuar con este derecho como un mínimo. Esto supeditó a que la existencia de Israel como Estado Judío estuviese subordinada al derecho de los refugiados palestinos de elegir su lugar definitivo de residencia. Con ello se creó la impresión de que el objetivo de los palestinos en el largo plazo se mantuviese como la eliminación de Israel.

Luego de la retirada unilateral israelí de Gaza en agosto de 2005 llevada a cabo sin un acuerdo pre-establecido con las autoridades palestinas, la toma del poder de la franja en manos de Hamas el año 2007, el contrabandeo de armas a través de los túneles subterráneos desde Egipto, el lanzamiento permanente de misiles a poblados en el sur israelí, y el intento de secuestro de soldados (como el caso de Gilad Shalit donde efectivamente el Hamas lo logró), llevaron a que la situación se hiciera insostenible razón por la cual Israel se involucró en las operaciones Plomo Fundido (2008-2009) y Pilar Defensivo (2012) para frenar el terrorismo, haciendo uso en esta última maniobra del sistema Cúpula de Hierro como principal protección. Sin lugar a dudas, el principal temor para los israelíes al pensar en una retirada de Cisjordania, ya sea en forma unilateral o en un eventual acuerdo de paz con los palestinos, va en la capacidad del Hamas y otros grupos extremistas de proseguir el terrorismo en forma permanente desde dicho territorio. Hamás ha afirmado que nunca reconocerá a Israel y que de ningún modo abandonará el reclamo a toda el área donde se encuentra el estado judío.

A esto se suman los fracasos de las negociaciones con los palestinos en Taba (2001) y entre el ex primer ministro israelí Ehud Olmert y Mahmoud Abbas (2008), lo que da un total de tres ocasiones en las cuales no se ha podido concretar acuerdos, causando frustración para ambos lados. Para la opinión pública israelí, está aún presente el que Benjamín Netanyahu ha sido el único primer ministro que ha implementado una moratoria en la construcción de asentamientos en Cisjordania durante su gobierno anterior y ha pedido sentarse sin precondiciones a la mesa con los palestinos, quienes rechazan dicha propuesta hasta que no haya un nuevo congelamiento de las construcciones en los territorios y en Jerusalem Oriental.

Inviabilidad del Status Quo

Por estos días, la Universidad de Tel Aviv le entregó el prestigioso premio Dan David al prominente intelectual, crítico y escritor judío americano Leon Wieseltier, editor literario desde 1983 de la revista liberal estadounidense “The New Republic”. Wieseltier ganó el premio nacional de los libros judíos en Estado Unidos el año 1988 por su obra “Kadish”.  De acuerdo al escritor “A menos que haya una solución al conflicto palestino-israelí, no habrá un estado judío por mucho tiempo” aludiendo a que mantener el status quo actual entre israelíes y palestinos acabará con el carácter democrático del país manteniendo exclusivamente su carácter judío.

Eric Yoffie, presidente de la Unión por el judaísmo reformista entre 1996 y 2012, también ha emitido su preocupación frente al status quo. Yoffie señala que  en conversaciones privadas, los funcionarios de la administración norteamericana se han centrado en el desastroso deterioro de la posición internacional de Israel, sus nefastas consecuencias para la Autoridad Palestina y la seguridad en los territorios si no se avanza en las negociaciones, exponiendo lo que creen de la gravedad de la situación : “El apoyo europeo a Israel va a desaparecer, los palestinos irán a la Corte Penal Internacional por los asentamientos y van a ganar el apoyo mundial, y Mahmoud Abbas  -quien, sea lo que sea uno piense de él, se opone a la violencia y el terrorismo - dejará el cargo en fracaso, para ser reemplazado por quién sabe qué, o tal vez por nada”.

Algunas figuras dentro de la izquierda israelí (Yossi Sarid, Meron Benvenishti, Haim Hanegbi y Avraham Burg) y de la derecha (Moshe Arens y Ruben Rivlin) han ido aún más lejos, llegando a poner en tela de juicio la factibilidad de la solución de dos estados, incluso algunos abogando por la de un estado. 

El caso más emblemático respecto de esta última posición, es la presentada por el parlamentario del partido Habait Hayehudi, Uri Ariel, quien además es ministro de vivienda del gobierno actual. Ariel argumenta que el plan de un Estado Palestino fue concebido originalmente por la izquierda israelí intentando establecer justicia, sin embargo, fracasó en su intento.

En su “Plan Político para el fin del conflicto” califica la retirada de las colonias judías de Gaza como algo menor al lado del “desastre nacional” que trae la idea de un estado palestino donde habría “expulsión de judíos, destrucción en un orden histórico de magnitud y venta de la tierra de nuestros antepasados a extraños”.  Ariel presenta la idea de que Judea y Samaria no puede ser anexada a Israel dejando a los árabes sin ciudadanía y sentido de pertenencia. Por el contrario, llevaría a que Israel sea declarado un estado apartheid que debería lidiar con aislamiento internacional, boycotts económicos y terminaría posiblemente como Sudáfrica.  Para sobrellevar esta situación, él plantea que decididamente se debe anexar dichos territorios otorgándole ciudadanía completa a los palestinos con la posibilidad de votar en la Knesset.   

La pregunta que obviamente surge de esto es si es posible mantener el carácter democrático y judío del estado bajo esta fórmula. Según Ariel, como primer paso los palestinos de los territorios recibirían el mismo status de residencia que los árabes de Jerusalem Oriental, con todos los beneficios sociales correspondientes  y que, todos aquellos árabes interesados en recibir la nacionalidad israelí, podrán hacerlo después de un período de 5 años donde deberán rendir una prueba de hebreo como idioma oficial y finalmente se les solicitará firmar una declaración de lealtad a Israel. Una vez aprobado, poseerán voto en la Knesset. Todo esto bajo la premisa de que en Jerusalem, como micro –cosmos para el futuro, los árabes no tienen prisa actualmente en ejercer su derecho a votar. El parlamentario agrega que el actual sistema electoral no calza con esta nueva realidad, sobre todo que al no considerarse Gaza en este plan, se ve que el ratio de judíos a árabes será de un 70% versus un 30% lo que elevará el grado de representación de estos últimos en la Knesset. Para ello propone que Judea y Samaria se separe en diferentes distritos y se combine con los ya existentes en el Israel actual, de tal forma que siempre exista mayoría judía en las votaciones.  Otro de sus  argumentos es que la población árabe palestina cada vez tiene menos hijos y que la inmigración judía al país (Aliá) sumado a mayores tasas de natalidad observadas dentro de los mismos judíos, mantendrá una mayoría judía en el país.  Por último, Ariel esgrime el argumento de que hay indicadores que muestran que la población árabe de los territorios está cansada del terrorismo y del desorden que ha habido desde Oslo, razón por la cual, entregándoles un buen nivel de servicios así como una economía sólida, habría garantía de éxito en su plan de resolución del conflicto.   

Lo anterior se contradice con lo dicho este lunes por el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, quien el año 2000 fuese anfitrión de las negociaciones de Camp David entre Yasser Arafat y Ehud Barak, el cual instó a Israel a trabajar hacia una solución de dos estados con los palestinos, diciendo que él nunca ha escuchado una alternativa creíble que le permita a Israel seguir siendo un Estado judío y democrático. "No importa cuántos colonos coloquen ahí [en Cisjordania], los palestinos están teniendo más hijos que los israelíes en su conjunto", dijo Clinton, por lo tanto la demografía está trabajando en contra de Israel.

En el pasado ya hubo voces que pronosticaron  lo que podría pasar en una situación donde Israel domine los territorios ocupados sin llegar a una solución con los árabes. En su ensayo “Los territorios” (1968), Yeshayahu Leibowitz, intelectual israelí fallecido, tildado por Isaiah Berlin como la “conciencia de Israel”, expuso claramente los conceptos de paz y seguridad que se destacan en la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU, base de las negociaciones del conflicto. Paz en su sentido real correspondería a que existiese una condición de coexistencia entre Israel y sus vecinos sobre la base de un tratado de paz al cual adhieran ambas partes y seguridad sería una realidad donde exista una paz verdadera entre países vecinos. En la ausencia de paz no habrá seguridad por lo que ningún asentamiento podrá cambiar esta realidad, dando a entender que el problema no es territorial. Según Leibowitz, la incorporación de la población de los territorios es el verdadero problema pues significará a largo plazo la liquidación del estado de Israel como estado del Pueblo Judío y causará daño en la estructura social, además de corrupción en los individuos. Para él el concepto de la “la Tierra de Israel no dividida” era una monstruosidad y finalmente bregó por la salida de los territorios aunque no se alcance un tratado de paz definitivo con los árabes, afirmando que mientras Israel tenga poderío militar como ventaja competitiva y a los Estados Unidos apoyándolo, se puede repeler a los árabes a cualquier frontera. Finalmente su argumento frente a la división de la “indivisibilidad de la Tierra de Israel” es un concepto que proviene de una falsificación de la de la religión pues identifica intereses nacionales con el servicio a Dios y se lo imputa al estado, el cual es un instrumento que sirve a necesidades humanas. Para este intelectual, aquellos que buscan anexar los territorios manteniendo la unidad de la Tierra, se refieren a un ideal de restauración de la soberanía judía en la Tierra de Israel que va de la mano con una restauración de la soberanía de la Torah. Leibowitz esgrime que las razones “halájicas” para quedarse con los territorios son ridículas por cuanto el Estado de Israel no reconoce la autoridad de la Torah y la mayoría de sus habitantes judíos rechaza las demandas imperativas de las mitzvot.    

 “Es posible que el tren ya se haya ido”, son las palabras de Yossi Sarid, ex ministro de Medio Ambiente (1992-1996) y de Educación (1999-2000), al canal 2 de la televisión israelí en referencia a que la solución de dos estados para dos pueblos pueda ya no ser viable. Tal vez, evocando el libro de Wieseltier, efectivamente haya que decir Kadish por el estado judío y democrático. Esperemos que no sea muy tarde y que efectivamente John Kerry, el gobierno israelí y la OLP puedan avanzar en las negociaciones para la paz. Abbas le dio plazo a John Kerry hasta este jueves 20 de junio para presentar una iniciativa que devuelva a las partes a la mesa antes de recurrir a organismos de la ONU utilizando el nuevo status que los palestinos ganaron en Noviembre pasado como estado observador.  

 

*Yonathan Nowogrodski es ex presidente del Consejo Chileno Israelí – Federación Sionista de Chile y director del curso “Israel – Palestina: las dos caras de la moneda” el que tendrá un nuevo ciclo a partir del 8 de Julio próximo. Más informaciones en cursocip2013@gmail.com

1.- http://www.timesofisrael.com/deputy-defense-minister-this-government-will-block-any-peace-deal/?utm_source=The+Times+of+Israel+Daily+Edition&utm_campaign=32de2583f9-2013_06_06&utm_medium=email&utm_term=0_adb46cec92-32de2583f9-50604329
   
2.- http://www.timesofisrael.com/pmo-urgently-distancing-itself-from-deputy-ministers-comments-says-government-wants-two-solution/?utm_source=The+Times+of+Israel+Daily+Edition&utm_campaign=4f0ef5b794-2013_06_08&utm_medium=email&utm_term=0_adb46cec92-4f0ef5b794-50604329
   
3.- http://www.timesofisrael.com/palestinians-not-ready-for-statehood-says-netanyahu-protege/?utm_source=The+Times+of+Israel+Daily+Edition&utm_campaign=904c963088-2013_06_13&utm_medium=email&utm_term=0_adb46cec92-904c963088-50604329
   
4.- http://www.jta.org/2013/06/17/news-opinion/israel-middle-east/two-state-solution-is-dead-naftali-bennett-says
   
5.- http://www.timesofisrael.com/what-occupation-asks-bennett-rejecting-two-state-solution/?utm_source=The+Times+of+Israel+Daily+Edition&utm_campaign=9102bc1ee5-2013_06_17&utm_medium=email&utm_term=0_adb46cec92-9102bc1ee5-50604329
   
5.- http://www.timesofisrael.com/what-occupation-asks-bennett-rejecting-two-state-solution/?utm_source=The+Times+of+Israel+Daily+Edition&utm_campaign=9102bc1ee5-2013_06_17&utm_medium=email&utm_term=0_adb46cec92-9102bc1ee5-50604329
   
6.- http://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-4252945,00.html
   
7.- http://unispal.un.org/UNISPAL.NSF/0/BA123CDED3EA84A5852560E50077C2DC
   
8.- http://www.jpost.com/Diplomacy-and-Politics/PM-reaffirms-two-state-solution-after-Bennett-says-its-at-a-dead-end-316858
   
9.- http://www.timesofisrael.com/deputy-defense-minister-this-government-will-block-any-peace-deal/?utm_source=The+Times+of+Israel+Daily+Edition&utm_campaign=32de2583f9-2013_06_06&utm_medium=email&utm_term=0_adb46cec92-32de2583f9-50604329
   
10.- http://www.biu.ac.il/Besa/MSPS76.pdf
   
11.- Jacob Shamir and Michal Shamir, The Dynamics of Israeli Public Opinion on Peace and the Territories (Tel Aviv: Tel Aviv University, The Tami Steinmetz Center for Peace Research, 1993). Only in 1998 did a majority of Israeli Jews begin to accept that the Palestinians had a legitimate right to statehood, Tamar Hermann and Efraim Yaar, The Peace Index (Tami Steinmetz Center for Peace, Tel Aviv University, 1998). Available online at www.tau.ac.il/peace/index.htm.
   
12.- http://www.biu.ac.il/Besa/MSPS76.pdf
   
13.- http://www.reuters.com/article/2012/12/08/us-palestinians-hamas-speech-idUSBRE8B708L20121208
   
15.- http://www.haaretz.com/opinion/why-u-s-jews-must-embrace-kerry-s-appeal-to-put-pressure-on-netanyahu-1.528328
   
16.- http://972mag.com/why-its-time-to-discuss-the-one-state-solution/56007/
   
17.- http://www.onestateisrael.com/wp-content/uploads/2012/04/MK-Uri-Ariel-Political-Plan-to-End-the-Conflict.pdf
   
18.- http://www.timesofisrael.com/bill-clinton-no-alternative-to-two-state-solution/
   
19.- Yeshayahu Leibowitz, "Judaism, Human Values and the Jewish State" (1992) editado por Eliezer Goldman
   
20.- http://www.mako.co.il/news-military/politics/Article-e6957ca0fabfe31004.htm
   
21.- http://www.aurora-israel.co.il/imprimir.php?art_id=51796
   

 

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