El amigo de mi enemigo
es mi enemigo


Tiberio Yosif Klein

 

Recién se dio a conocer que la Autoridad Palestina de Abbas en Cisjordania se ha unido al grupo Hamas de la Franja de Gaza. Se suponía que la Autoridad Palestina estaba interesada en conversar con Israel para llegar a un acuerdo de paz entre ambos, más que nada empujados por Kerry, el enviado del presidente Obama de Estados Unidos. Pero su acuerdo con Hamas ha tirado a la basura cualquier posibilidad con Israel.

Del lado árabe palestino de la Autoridad Palestina alegan que Israel antes decía que como podrían hablar de acuerdos de paz si no eran uno sólo con Hamas; y que ahora Israel no quiere seguir dialogando porque han hecho un acuerdo con Hamas. Por otra parte, Israel argumenta que al ser Hamas un grupo terrorista que no reconoce al Estado Judío, que en su carta fundacional dice que quiere destruir a Israel y que a diario lanza cohetes contra su territorio para matar israelíes, lo que hace que al unirse a ellos la Autoridad Palestina estaría aceptando lo que dice y hace contra Israel su nuevo socio Hamas.

La Autoridad Palestina es heredera de la OLP, “Organización para la Liberación de Palestina”, entidad terrorista que asolaba con atentados a Israel y a objetivos judíos a lo largo del mundo. Su actual presidente Abbas –también llamado Abu Mazen -, era el segundo del egipcio Yaser Arafat, que fuera designado en ese cargo por Egipto y Siria. El llamado “Estado de Palestina” lo proclamó en el exilio de Argel – donde se refugió la OLP tras ser expulsada de Líbano por tropas israelíes – el 15 de noviembre de 1988, cuando su Consejo nacional adoptó unilateralmente la “declaración de independencia de Palestina”.

La Autoridad Palestina o Autoridad Nacional Palestina (ANP), con el nombre oficial de “Autoridad Palestina de Cisjordania y Franja de Gaza”, es sólo una organización administrativa autónoma para gobernar desde 1994 ambos territorios; desde enero de 2013 adoptó el nombre de “Estado de Palestina”. Nació en 1994 por los acuerdos de Oslo, y sería un organismo transitorio durante cinco años, para después mantener conversaciones definitivas con Israel. Controlarían las áreas urbanas árabes palestinas designadas como “Área A” con administración civil y seguridad, y sólo con administración civil la llamada “Área B”. Como Jerusalem, bajo control israelí, estuvo excluida de esas conversaciones, su administración – órganos de gobierno y ministerios - se instaló en la ciudad de Gaza y en Ramala, Cisjordania.

El 31 de octubre de 2011, la UNESCO la admitió como el miembro 195 con plenos derechos. De los 194 Estados Miembros, 173 votaron a favor, 14 en contra y 52 se abstuvieron; se requerían sólo 81 votos para aprobar la admisión de la Autoridad Palestina como “estado” miembro. El 29 de noviembre de 2012 la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la resolución 67/19 (proyecto de resolución A/67/L.28), concediendo a “Palestina” la condición de “Estado Observador no miembro” de la organización, afirmando además que el pueblo árabe palestino tiene derecho a un territorio bajo las fronteras definidas antes de la Guerra de 1967.

Como de los 193 países miembros de las Naciones Unidas hay un gran número de países islámicos, y los izquierdistas y simpatizantes suman otros más, dicha resolución pasó con facilidad, al igual que todas las resoluciones contra Israel, más nunca contra países totalitarios. Pero lo más grave es que nunca hubo fronteras entre Israel y sus vecinos, esto es, Egipto, Jordania, Siria y Líbano; sólo línea de armisticio de guerras.

En cuanto a Hamas (Harajat al-Muqawama al-Islamiya, “Movimiento de Resistencia Islámico), es una organización árabe palestina que se declara islámica, yihadista y nacionalista, que tiene como objetivo establecer un estado islámico en lo que consideran la “región histórica de Palestina”. Que comprendería a todo Israel, la Cisjordania y la Franja de Gaza, con capital Jerusalem. Mantiene organizaciones de asistencia social, asimilan cultural y religiosamente a los jóvenes a través de sus madrasas – escuelas religiosas islámicas -, y usan el terrorismo con sus “Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam”. Fue fundada por el jeque Ahmed Yasín en 1987 durante la primera intifada, y al igual que su sucesor Aziz ar-Rantisi fueron muertos por el ejército israelí en sus ataques selectivos.

(Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam: creadas en 1992 por Yahya Ayash para evitar mediante el terrorismo la consecución de los Acuerdos de Oslo. Llevaron a cabo atentados suicidas en territorio de Israel, después han seguido con el lanzamiento de cohetes Qassam y morteros, y ahora usan cohetes Grad y Katyusha, asesinando a centenares de israelíes. El 25 de junio del 2006 fueron los que capturaron al militar israelí Guilad Schalit, transado posteriormente por mil y algo asesinos terroristas que Israel liberó de sus cárceles).

Hamas es considerada una organización terrorista por Israel, Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Canadá y Australia (no Rusia – que apoya a Siria – ni Turquía). El 2002 la organización de derechos humanos Human Rights Watch denunció a Hamas, junto a otros grupos, de realizar “graves violaciones a las leyes humanitarias”. El 2007 y 2008 la organización Amnistía Internacional denunció a Hamas por torturas, secuestros, asesinatos, detenciones irregulares, atentados suicidas, etc., acusándola junto a Fatah, el brazo armado de la Autoridad Palestina, de ser responsables de al menos trescientas cincuenta personas. 

La carta fundacional de Hamas incluye todo tipo de teorías antisemitas. No reconoce la legitimidad de Israel ni acepta la resolución de la Asamblea General de la ONU de 1947 que estableció la partición de Palestina del Mandato Británico en dos estados, judío y árabe. No acepta ningún acuerdo con “los judíos”. Hamas acusa a “los judíos” de todo lo que los antisemitas pudieran haber propagado a lo largo del tiempo.

(El  artículo 22 de su Carta Fundacional declara que “enemigos” u “organizaciones sionistas acumularon una riqueza material grande e influyente” con la cual “tomaron el control de la prensa mundial”. “Estuvieron detrás de la Revolución Francesa y las revoluciones comunistas. En cuanto a guerras locales y mundiales nadie objeta que estuvieron detrás de la Primera Guerra Mundial, así como del aniquilamiento del califato islámico. También estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial, cuando obtuvieron inmensos beneficios gracias al comercio con materiales de guerra, y se prepararon para el establecimiento de su Estado. Inspiraron la creación de Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad para reemplazar a la Liga de las Naciones, para dominar el mundo a través de sus intermediarios. No hay guerra que haya estallado en lugar alguno que no lleve sus huellas digitales”).

Como es conocido por todo el mundo, Hamas continúa lanzando cohetes a diario contra la población civil de Israel, asesinando así a cientos de personas, sin que haya mayor preocupación por eso de parte de la mayoría de las autoridades y opinión pública mundial.

Tras la muerte del líder de la OLP Yaser Arafat el 11 de noviembre de 2004, el 2005 comenzó una escalada de conflictos entre el Hamas y Al Fatah (brazo armado de la Autoridad Palestina). Hubo elecciones el 2006 que ganó el Hamas, y en respuesta a eso, Israel, Estados Unidos, la Unión Europea, varios países occidentales y los estados árabes suspendieron la ayuda externa de la que dependen los árabes palestinos. Gracias al contrabando, Hamas pudo obtener dinero y armas para mantener su poder.

Desde marzo a diciembre de 2006 los comandantes de Fatah – comandados por  Abbas - se negaron a recibir órdenes del gobierno de Hamas, y la Autoridad Palestina inició una campaña de secuestros y asesinatos contra partidarios de Hamas, que respondió de igual manera. Ambas facciones no lograron un acuerdo para gobernar juntos, y el 15 de diciembre Abbas convocó a elecciones generales anticipadas unilateralmente, cuya legalidad fue cuestionada por Hamas, que mantuvo su derecho a terminar su período completo para el que había sido elegido en las oficinas del gobierno árabe palestino. Consideró que lo que estaba haciendo Abbas era un intento de golpe de estado para derrocarlos del gobierno al que habían sido elegidos democráticamente.

Por otra parte Hamas consideraba la Guardia Presidencial de la Autoridad Palestina, leal a Majmud Abbas, tenía la capacidad de tomar el control de la Franja de Gaza. Esta Guardia Presidencial, de 3.500 efectivos había sido creada con la ayuda de Estados Unidos, que se comprometieron a entregarle cincuenta y nueve millones de dólares en equipo de entrenamiento “no letal”  (uniformes, útiles y el pago de mejor infraestructura en las fronteras de Gaza). Jordania y Egipto fueron anfitriones de al menos dos batallones de formación de la Guardia.

El teniente general Keith Dayton, que supervisaba el programa de Estados Unidos, manifestó que “La situación ha llegado a ser muy grave en Gaza, tenemos un estado de anarquía y caos absoluto. Esta situación caótica es la razón por la que Estados Unidos se centra en ayudar a las fuerzas legales y legítimas de seguridad en nuestro esfuerzo por restablecer la ley y el orden”.

A partir de 2004 el M16 de Gran Bretaña preparó un plan de ofensiva amplio contra Hamas, planes que se entregaron a Jibril Rajoub, oficial de Fatah encargado de la seguridad, que fueron filtrados a la prensa el 2011. Estos planes británicos incluían internar a los activistas y sus líderes, cerrar las emisoras radiales y sustituir a los imanes en las mezquitas.

El 15 de diciembre de 2006 estalló la lucha en Cisjordania, cuando fuerzas de seguridad dispararon contra una manifestación de Hamas en Ramala hiriendo a unas veinte personas. Hamas acusó a Fatah de intentar asesinar al primer ministro árabe palestino Ismail Haniyeh.  A mediados de mayo de 2007 fueron asesinados unos cincuenta árabes palestinos en enfrentamientos en Gaza. Hamas, que tenía mejor disciplina y formación, en cuatro días de combate logró controlar la carretera norte-sur y la de la costa, muriendo unas ciento dieciséis personas. Israel por mientras cerró todos los puntos de control en las fronteras con la Franja de Gaza.

Finalmente, el 14 de junio el presidente árabe palestino Abbas anunció la disolución del gobierno de unidad y declaró un estado de emergencia, destituyendo al primer ministro Ismail Haniya de Hamas, y comenzó a gobernar Cisjordania y Gaza por decreto, lo que Hamas consideró ilegal y sin valor.

En resumen, los enfrentamientos entre los partidarios de Hamas y el Fatah de la Autoridad Palestina continuaron, produciéndose muchos asesinatos entre sus partidarios. El 2 de agosto del 2008 unos ciento ochenta activistas árabes palestinos de Fatah que se habían quedado en Gaza cruzaron hacia Israel, muchos de ellos heridos. Las Fuerzas de Defensa de Israel les permitieron entrar por razones humanitarias, y los heridos recibieron tratamiento médico en Israel. Hamas tomó el control en la Franja de Gaza, e incluso cuando el 12 de noviembre del 2008 una multitud de 200.000 personas partidarias de Fatah se manifestaron allí por la memoria de Arafat, hombres armados de Hamas les dispersaron disparándoles; ochenta personas quedaron heridas y al menos seis civiles resultaron muertos.

Hamas y Fatah – esta última, la Autoridad Palestina -, han intentado reconciliarse en varias ocasiones. Una fue el 2010 en marzo, en el programa de televisión de Doha Debates. El 27 de abril del 2011 anunciaron un acuerdo mediado por Egipto para formar un gobierno conjunto de transición, con elecciones a celebrarse el 2012. El acuerdo de Doha, que firmaron Abbas de la Autoridad Palestina y Haled Mashaal de Hamas el 2012 renovó esa reconciliación estancada que firmaran en el El Cairo en abril del 2011. Y ahora anunciaron que han llegado a otro, para formar un gobierno de unidad nacional en el plazo de cinco semanas y así implementar los acuerdos de El Cairo del 2011 y de Catar el 2012 para reconciliarse. El Ejecutivo de la unidad tendrá un plazo de seis semanas para celebrar elecciones en enero del 2015.

Que Israel, ante este anuncio de que la Autoridad Palestina se unirá a Hamas en un gobierno conjunto, se retire de las conversaciones para acordar el futuro entre Israel y la Autoridad Palestina, es lo que el gobierno de Abbas debió imaginar sin duda alguna. No podría pretender que el Estado Judío tenga conversaciones con ese gobierno que conformaría con el grupo Hamas, que no sólo es calificado ampliamente como terrorista, sino que pretende como programa fundamental destruir a Israel. Más aún, que ha hecho suyos todos los prejuicios antisemitas – o antijudíos si se prefiere – que han hecho del Pueblo Judío una víctima de los máximos horrores de la humanidad a lo largo de la Historia.

De manera que esta “reconciliación” demuestra lo que ya no debería ser un secreto para nadie: que a los árabes palestinos nunca les ha interesado llegar a ningún acuerdo con Israel, ya que su única finalidad es destruirlo como Estado, asesinar y expulsar a su población y tomarse todo el territorio. Y libre de judíos, tal como ha dicho el mismo Abbas, que “en un futuro estado palestino no habrá cabida a judíos”.

Que cuánto tiempo durarán estos nuevos propósitos de reconciliación entre los dos enemigos jurados que son Hamas y la Autoridad Palestina sólo lo dirá el tiempo. Hamas siempre dijo la verdad, que no reconocerá jamás a Israel, y que se lo apropiará para hacer de ese territorio un estado islámico. Los líderes de la Autoridad Palestina en cambio siempre fueron más solapados, aparentando querer llegar a un acuerdo cuando la realidad es que quieren lo mismo que Hamas. Por algo Arafat nunca aceptó las generosas ofertas que Israel le hacía de cederle territorio a cambio de paz. “Si lo hubiera firmado sería hombre muerto al volver” dijo.  Abbas y la Autoridad Palestina ahora se quitaron la careta.

 

 

 

 

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