Israel y sus 66 largos/cortos años de vida

Eduardo Hadjes Navarro

¿Se han fijado que cortos son los días, cuando estamos en paseos, fiestas o eventos con amigos y, en cambio de eso, que largos se nos hacen, cuando acontecimientos dolorosos nos están rondando?

Israel está cumpliendo 66 años desde su renacer, aquel maravilloso 14 de Mayo de 1948, día inolvidable para el pueblo de Israel, dando inicio a una realidad impensada hasta antes de ese instante milagroso.

Cuantas cosas y por cuantas cosas, ha pasado éste extraordinario país que no es más grande que nuestra Región Metropolitana y siendo en esa fecha, gran parte de su territorio, desierto o pantanos, hoy lo vemos transformado en un vergel, exportando frutas y verduras,  en cantidades increíbles.

Ha aumentado su población, en estos tan cortos 66 años, en más de 10 veces, al pasar de 780.000 a poco más de 8,2 millones de habitantes.

Por su parte, los árabes transformaron a 750 mil árabes palestinos que huyeron cuando los  ejércitos de la Liga Árabe, retrocedieron ante el avance arrollador de los soldados israelíes, en 4,5 millones de “refugiados palestinos” los cuales, lamentablemente, están destinados a seguir incrementándose ya que tanto las autoridades de la ANP como los terroristas de Hamás, han declarado enfáticamente que estos “refugiados” no tendrán cabida en el futuro Estado al cual aspiran crear.

El naciente Estado, recibió a todos los judíos que debieron salvar sus vidas, huyendo sólo con lo puesto, desde las naciones musulmanas, siendo rápidamente incorporados a la vida cotidiana de la nación, sin recibir un dólar de organismos internacionales, contra miles de millones de dólares, entregados a las autoridades palestinas.

Los logros israelíes en estos cortos años, son de tal magnitud, que su mera enumeración, acabaría con la paciencia del más devoto lector. Baste decir que la medicina, tecnología, nanotecnología, agricultura, comunicaciones, aviación y una infinidad de etc. no habrían logrado el desarrollo que hoy favorece al mundo entero, sin su desinteresado y nunca reconocido aporte.

¿Se imaginan ustedes otra nación en el mundo que logre tal desarrollo, a pesar de haber sido sometida en tan corto tiempo, a 3 espantosas guerras, por parte de los integrantes de la Liga Árabe, en que en cada oportunidad, Israel tenía muy claro que el perder en dicho momento, simplemente significaba su desaparición?

El año 2005, Israel se retira unilateralmente de la Franja de Gaza, pensando que así, los  palestinos podrían sentar las bases para su propio Estado independiente.

Lo primero que hacen las autoridades de la ANP es destruir todo vestigio israelí que pueda traer algún bienestar a sus propios ciudadanos, ya que necesitan mostrar al mundo sólo destrucción, hambre y dolor.

Llaman a elecciones, las cuales pierden al ser derrotados estrepitosamente por el movimiento terrorista Hamás. Mantienen encerrados en los campos de ignominio a los “refugiados palestinos”, el mejor y más próspero negocio que pudo haber inventado Arafat heredado por Abbas, ya que aparte de reportarles millones de dólares, proveniente  tanto de Organismos Internacionales como de naciones árabes repletos de petrodólares, les ha permitido llevar a cabo una campaña de demonización en contra de Israel con un éxito que, si lo analizáramos fríamente, nos llevaría a pensar que la totalidad de estos Organismos Internacionales, están integrados sólo por locos sin posibilidades de rehabilitación.

En más de una ocasión, hemos analizado  como los políticos de los países occidentales, aceptan y aplauden la aberrante mentira palestina, transformando a Israel en el país más condenado de la triste historia de la ONU.

Cientos de miles de muertos en países africanos o en Medio Oriente, no merecen el más leve reparo del Consejo de Seguridad. 2 o 4 muertos palestinos, si el causante es el ejército israelí, traerá tal cantidad de condenas, que el sólo mencionarlo, me llena de vergüenza ajena.

Se comprende que si los muertos palestinos, llegan a decenas o cientos, pero han sido provocados por enfrentamientos entre ellos mismos, pasará desapercibido y ninguno de estos meticulosos críticos de Israel, se dará por enterado. Igual suerte merecerán los “refugiados palestinos” que luego de vivir por años y generaciones, en Irak, Siria o el país musulmán que sea, mueren producto de enfrentamientos internos de dichos países.

Que largos se deben haber sentido los días, horas, minutos y segundos, por parte de los habitantes de Sderot, cuando durante meses y meses, debieron estar pendientes del escalofriante ulular de las sirenas, avisando de un nuevo ataque de parte de los terroristas de Hamás, disponiendo de tan sólo 15 segundos, para correr hasta el refugio más cercano, marcando así, la diferencia entre la vida y la muerte.

En estos largos 66 años, ninguna otra nación ha recibido más agresiones que Israel. Vemos permanentemente como gobiernos enfurecidos, responden a mínimas provocaciones de sus vecinos, movilizando el máximo de su poder, ya sea político, comercial o, incluso militar, para consagrar su sagrado derecho a defender sus fronteras y proteger a sus ciudadanos, sin dudar en condenar a Israel, por tener el atrevimiento de pretender hacer valer iguales derechos.

Mientras ellos están legitimados a responder por una infiltración de no más de dos horas, persiguiendo a terroristas (Ecuador y Colombia), ambos gobiernos no dudarán en condenar a Israel, por usar fuerzas desproporcionadas, al haber recibido tan sólo miles de cohetes y morteros, disparados desde Gaza, contra el Sur de Israel.

Cuanto boicot sea promovido en contra de este pequeño país, será aplaudido y respaldado, con una hipocresía increíble, ya que mientras adhieren al llamado a no consumir productos israelíes o participar en actos culturales, organizados por sus Universidades, no dudarán en seguir usando celulares, televisores, equipos médicos, remedios y un sin fin de elementos indispensables e insustituibles de la vida moderna, todos los cuales, o son inventos de un israelí o se ha perfeccionado en dicho país, teniendo incorporado a su estructura, elementos indispensables para su funcionamiento, proveniente de dicha nación.

No hace mucho, Israel descubrió e inició la explotación de depósitos increíbles de gas y petróleo. Mientras la UE estaba preocupada de respaldar boicots en su contra, promovidos principalmente por Rusia, Gazprom, la principal distribuidora de gas y petróleo ruso, llegaba a acuerdo con israelíes, para la distribución de su gas.

En estos momentos de tensión entre Rusia y Ucrania, esa misma UE se ve enfrentada al riesgo de un desabastecimiento espantoso, si Putín cumple su amenaza de cerrar todos los ductos que pasan por territorio ucraniano.

Si sus gobernantes se hubieran preocupado de la lógica, ahora podrían estar supliendo parte de esta carencia de gas, recurriendo a Israel, sin  tener que depender nuevamente de la voluntad rusa, para obtenerlo.

Sin lugar a dudas, pocas naciones pueden exhibir tal cantidad de logros en tan poco tiempo, como el Estado de Israel. Igualmente, ninguna nación podrá estar enfrentando tal cantidad de presiones externas, carentes de razón, como nuestra querida Medinat.

Dios ilumine a sus gobernantes, para poder elegir el camino correcto, ante los múltiples vericuetos que sus enemigos quieren imponerle…

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