Papa Francisco en Israel

Eduardo Hadjes Navarro

 

Queridos amigos, aun tenemos fresca en nuestra memoria, la visita del Papa Francisco a Israel. Sin lugar a dudas, un acontecimiento histórico, que dejará huellas imborrables.
Me atrevería a decir que nunca el Vaticano ha tenido a su cabeza, a un amigo tan cercano a los judíos y al pueblo de Israel, como está demostrando serlo el actual representante del catolicismo.

El cariño y reconocimiento, para “nuestros hermanos mayores los hijos del pueblo de Israel”, lo hemos visto tan destacadamente, que sería inoficioso estarlo enumerando en el presente comentario, por lo que me voy a abocar a un punto al que me parece se le ha dado poca importancia, siendo vital y trascendental, tanto para el trato futuro con Francisco I como también, para enfrentar las críticas que su fracaso, traerá en contra de Israel y el gobierno del Primer Ministro, Benjamín Netanyahu.

Efectivamente, entre las actividades del Papa, estuvo la invitación al Presidente Peres, de Israel y al Presidente Abbas, de la Autoridad Nacional Palestina, a una reunión en el Vaticano, para el domingo 8 de Junio, para rezar los 3 en conjunto, por la paz, lo que fue aceptado de inmediato, por ambas autoridades.

No me cabe duda alguna, que el Sumo Pontífice efectuó tal invitación con la mejor de las intenciones y, muy probablemente, pensando de buena fe que su intermediación, podría arrojar resultados positivos y así, acercar a ambos pueblos, a una paz que todos deseamos……menos los palestinos, especialmente Hamás, quien ha declarado tajantemente, que por ningún motivo, aceptará la paz con los sionistas y que su principal objetivo, al punto de estar estipulado en su constitución, es la eliminación total y absoluta de Israel, no dejando vestigio alguno de su existencia.

El lunes 2 de Junio, se dieron inicio a las reuniones entre los representantes de Hamás y la ANP, en busca de constituir el Primer Gobierno de Unidad Nacional. No se si las tratativas serán cortas o largas, pero, lo concreto es que se está viendo lo acertada de la declaración de Netanyahu, al decir que Abbas había elegido a Hamás en reemplazo de la paz.

Si Abbas sigue avanzando en llegar a un acuerdo con Hamás, ignorando que él será la primera víctima de tal acuerdo, ¿Qué esperanzas se pueden tener que se logre algún progreso en las conversaciones de paz con Israel? ¿Pretenderá Abbas, que Netanyahu esté dispuesto de darle el gusto a Hamás?

¿Cómo, producto de estas oraciones, se pretende llegar a activar exitosamente las conversaciones de paz? Resulta ilógico e imposible, mantener tratativas simultáneas con dos posiciones tan antagónicas, como son la paz y la aniquilación. Se puede elegir cualquiera de las dos alternativas, pero ambas, nos lleva a la conclusión que, por lo menos con una de las partes, se trata de un bluf, una mentira de un cinismo que en Abbas, no nos debiera extrañar.

De acuerdo a las leyes israelíes, el Presidente tiene sólo un carácter representativo. En cuanto a Abbas, al estar en plenas conversaciones con Hamás, le resulta imposible tomar cualquier determinación que vaya más allá de una simple “oración por la paz” la cual, por si misma, carecerá de posteriores consecuencias, ya sean positivas o negativas.
El Papa Francisco, ha modificado muchísimas cosas, al interior del Vaticano, desde su asunción, pero algo que se mantiene incólume es la efectividad de su Departamento de Relaciones Diplomáticas, motivo por el cual, no me cabe duda alguna que al efectuar su invitación a esta “oración por la paz” sabía que ninguno de los convocados podría negarse, ya que eso le acarrearía un descrédito mundial incalculable.

Eso, aumenta mis dudas del real motivo de esta invitación, que no sea otro que el darle al Clero Católico, tan castigado por los actos de pedofilia denunciado durante estos últimos años, un realce ya largamente perdido en la diplomacia internacional.
Permanente han sido los llamados a la paz, formulados por el Papa en ejercicio, en los conflictos de Irak, Afganistán, Siria y los países “afectados” por la Primavera Árabe, sin que sus ruegos y oraciones, sean escuchados por los involucrados en estos respectivos conflictos.

Inteligentemente, en ésta oportunidad, se ha formulado un llamado que no podía ser ignorado. De ahí a ver algún resultado práctico, aparte de los rezos en pro de la paz, no veo nada positivo.

Por desgracia, Occidente, incluido el Vaticano, sigue pensando como una doctrina de fe, que todo lo que para ellos es válido, para Israel le es vedado categóricamente. Bajo este prisma, resulta comprensible que se pretenda obligar a Israel a sentarse a conversar de paz, con las características de un país derrotado, ignorando que es justamente al revés, con quien se niega a reconocerlo, pese que es justamente este negador el que no existe y, por añadidura, sus únicos anhelos y desvelos, son el ver desaparecer a su interlocutor.
Si la dirigencia palestina, tanto de la ANP como la de Hamás, hubieran ocupado su energía, capacidad y los miles de millones de dólares, recibidos en  ayuda internacional, al progreso de su pueblo, la cosa sería absolutamente distinta.

Nunca en la historia, otro pueblo ha recibido tal cantidad de dinero, tan  mal aprovechado, salvo que el objetivo primordial de dichos donativos, sea armarse para destruir a Israel y  el enriquecimiento de sus propios dirigentes, pasando a ser el pueblo palestino, sólo la materia prima para desprestigiar a Israel.
Éste lunes 2 de junio, nos enterábamos de la reacción del Congreso norteamericano, ante el canje que efectuó Obama de 5 condenados de Guantánamo, por un soldado americano, prisionero de los talibanes.

Este mismo Congreso que en más de una oportunidad, ha criticado al gobierno israelí, por ser reticente a liberar a cientos o miles de criminales terroristas palestinos, para dar Israel una muestra de buena voluntad y así, lograr que los palestinos se sienten a conversar sobre un posible tratado de paz.

Más vergonzoso aun resulta la presión cuando se trata de un canje entre un cadáver de un  soldado israelí por más de mil asesinos condenados palestinos. Todo le parece poco a los terroristas, sabiendo que será respaldado por el resto de las naciones y sus “imparciales y democráticos” gobiernos.

Demos las gracias al Papa Francisco, por el cariño que nos ha demostrado, pero, por esta invitación a rezar en “su casa” tengámoslo muy claro, no pasará de ser eso: Una invitación a rezar y, dentro de poco, cuando nuevamente se pretenda culpar a Israel por carecer de logros tal reunión, tengamos claro que debemos de responder, para no permitir una vez más, la cruel e injusta condena y demonización que se nos pretenda efectuar.


 
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