Renacer antisemita

Tiberio Yosif Klein

 

Es un mito creer que al finalizar la Segunda Guerra Mundial terminaron las ideologías que habían sostenido a los fascismos. Individuos que habían sido adoctrinados desde pequeños en el odio siguieron manteniendo sus sentimientos toda la vida, inculcándoselos a sus descendientes y rodeándose de quienes pensaban igual que ellos. De manera que no debe sorprender a nadie que ahora resurjan desde las cloacas las ideologías xenófobas y antisemitas que nunca desaparecieron.

Lo que sucede es que muchos de esos adoradores de la creencia en la supremacía del conjunto de personas a las que ellos mismos pertenecen aún viven. Más que eso, sus hijos y nietos llevan la gran mayoría de las veces incrustada en su psiquis esa ideología del odio.

Durante años Europa mantuvo un sentimiento de culpa por la guerra en que murieron decenas de millones de personas, y por el Holocausto judío en el que muchos europeos ayudaron con entusiasmo a los alemanes a asesinar a todos los judíos que pudieron, hombres, mujeres, niños, bebés, ancianos, para hacer desaparecer el Pueblo del Libro de la faz de la tierra. A pesar de que hubieron héroes anónimos – y otros por fortuna conocidos – que arriesgaron sus vidas para salvar judíos, la gran mayoría de las personas no hicieron nada, por indiferencia, por temor, o simplemente por estar de acuerdo con los asesinos.

De modo que el resurgimiento de los movimientos fascistas de extrema derecha en muchos países europeos es el resultado de que los ideologizados antisemitas han salido nuevamente a la luz. Pasados casi setenta años desde el término de la guerra mundial, ha dejado de ser “políticamente incorrecto” ser antisemita y fascista. Más aún si les ayuda la demonización del país judío, Israel, odio en el que les ayuda la izquierda internacional, que se justifica diciendo que ese país es colonialista en Medio Oriente, y que es aliado de Estados Unidos, olvidando que ya la Guerra Fría y la Unión Soviética no existen.

El anti israelismo de la izquierda puede extrañar a algunos; pero olvidan que en la Unión Soviética hubo mucho antisemitismo. Que Stalin asesinó a muchos judíos sólo por serlo, y que incluso con su muerte quedó a un lado su proyecto de expulsar o encarcelar a todos los judíos que vivían en la Unión Soviética.   

Los alemanes en la Segunda Guerra Mundial no estuvieron solos en su proyecto imperial racista. Tuvieron muchos colaboradores de diferentes países que se unieron a ellos con entusiasmo alistándose en el ejército, la Wehrmacht, e incluso en las tenebrosas SS.

Comandante en la Wehrmacht, y a cargo de un grupo Panzer durante la anexión de Austria, fue el chino Chiang Wei-Kuo, hijo del dirigente nacionalista Chiang Kai Cheng – que al ser vencido por los comunistas de Mao Tze Dong huyó con sus partidarios a Taiwan -.

El Batallón 43 de la Wehrmacht estuvo formado exclusivamente por gentes de Asia oriental provenientes de China, Japón, Corea, Mongolia, e incluso algunos de Tailandia e Indonesia. Lucharon en el frente Ruso y después se incorporaron a las tropas de Rommel en Normandía, Francia. Durante el día D de la invasión aliada fueron exterminados por completo. Hubiron voluntarios tibetanos que formaron brigadas con cosacos contra los soviéticos.

También se unieron a los alemanes nazis musulmanes bosnios y croatas, alistados en la 13ª División de Montaña SS Handschar. Otros musulmanes que pelearon junto a los alemanes nazis venían de los Balcanes – reclutados a partir de 1943 -, del norte de África y más que nada de Medio Oriente. El antisemita “Gran Mufti de Jerusalem”, Hajj Muhammed Amin al Husaini (nombrado en ese cargo por los británicos, tío de Yasser Arafat) se encargó de enrolar a miles de árabes para pelear por los nazis.

En 1943 se creó en Túnez el “Kommando Deutsch-Arabischer Trupper (Kodat) como unidad de choque de la Wehrmacht al mando del coronel Meyer-Ricks. Como si fuera poco, también hubo una “Legión India”, “Legion Azad Hind” con voluntarios de la India adscritos más que nada a los italianos en un comienzo. Esto había comenzado cuando el revolucionario indio Subhas Chandra Bose llegó a Berlín para pedir ayuda a Hitler para expulsar a los británicos de la India.

Si alguien se imagina que todos los que adscribieron a la ideología nazi dejaron de lado como por milagro sus ideas, probablemente está equivocado. Muchos alemanes actualmente, aunque repudien el nazismo, afirman con orgullo que para vencer a Alemania nazi tuvieron que unirse muchos países. Y el renacer de las ideologías ultra derechistas es llevada adelante por los que añoran ese nacionalismo extremo que tuvo desde siempre la facilidad de tener a mano el “Chivo Expiatorio” de todos los males que les aquejan que son los judíos, y ahora por extensión, el país judío, Israel.

Se dice que cuando la clase baja está mal, surgen las ideas reivindicadoras que se identifican como de izquierda; que cuando la clase alta o dominante está mal – o más bien en peligro ellos y sus bienes -, es cuando aparecen las dictaduras que protegen su patrimonio; y que cuando la clase media es la que sufre es cuando aparece el fascismo, con su xenofobia – contra extranjeros que supuestamente ocupan sus puestos de trabajo (de ocupaciones que ellos no han querido hacer) – y el antisemitismo – al señalarles sus dirigentes a los judíos como la causa de todos sus males -.

Así es como en los países europeos que están sufriendo menoscabo en su economía han aparecido los movimientos ideológicos y políticos de extrema derecha que se presentan como la salvación ante los judíos y los inmigrantes extranjeros legales o ilegales. Y los ciudadanos, cansados de experimentos de centro derecha, centro izquierda, o directamente de izquierda, votan por estos partidos antisemitas y xenófobos afiebrados que aseguran tener la solución para sacarlos de sus problemas económicos y sociales.

En la India el casi seguro próximo Primer Ministro será Narenda Modi, candidato del partido de oposición, el nacionalista indio Bharatiya Janata Party. En 1971 Modi fue parte del Rashriya Swayamsevak Sangh (RSS), grupo de extrema derecha indio simpatizante de la Alemania nazi, del que formó parte el asesino de Gandhi.

En muchos otros países crecen los partidos de ultra derecha. Son xenófobos y antisemitas. En el Parlamento europeo suelen asociarse entre ellos o con otros partidos con ideologías similares, conservadores, nacionalistas, escépticos de una Europa unida. A continuación están los partidos de extrema derecha de Europa:

En Alemania está el NPD, Partido Nacional Demócrata de Alemania (1,5% de votos).

Austria el FPO, Partido de la Libertad (17,5% de votos).

Bélgica el FN,Front National (0,5% de votos).

Bulgaria. ATAKA, Unión Nacional Ataque (9,4% de votos).

Chipre, ELAM, Frente Nacional Popular (1.08% de votos).

Croacia, HSP, Partido Croata por los Derechos (2,80% de votos).

Dinamarca, DF, Partido Popular Danés (13,9% de votos).

España, MSR, Movimiento Social Republicano (0,04% de votos) y en Cataluña PxC, Plataforma por Cataluña (0,25% de votos).

Eslovaquia, SNS, Partido Nacional Eslovaco (4.55% de votos).

Finlandia, PS, Verdaderos Finlandeses (19% de votos).

Francia, Frente Nacional (13,6% de votos), y Movimiento por Francia (1,2% de votos).

Grecia, Amanecer Dorado (6,97% de votos) y Concentración Popular Ortodoxa (2,9% de votos).

Hungría, JOBBIK, Movimiento por una Hungría Mejor (16,7% de votos).

Italia, Liga Norte (4,08% de votos); el Hermanos de Italia (1,95 de votos); LD, La Derecha (064% de votos); FN, Fuerza Nueva (0,26% de votos); CPI, Casa Pound Italia (0,14% de votos); FT, Llama Tricolor (0,14% de votos).

Países Bajos, PVV, Partido de la Libertad (15,5% de votos).

Noruega, FrP, Partido del Progreso (22,9% de votos).

Polonia, LPR, Liga de las Familias Polacas (1,3% de votos).

Portugal PNR, Partido Nacional Renovador (0,30% de votos).

Reino Unido, Partido de la Independencia del Reino Unido (3,1% de votos) y BNP, Partido Nacional Británico (1,9% de votos).

Rumania, PRM, Partido de la Gran Rumania (3,2% de votos).

Rusia, LDPR, Partido Demócrata de Rusia (12,5% de votos) y PMR, Partido Monárquico de Rusia (1,23% de votos).

Serbia, SRS, Partido Radical Serbio (29,5% de votos).

Suecia, SD, Demócratas de Suecia (5,7% de votos).

Suiza, SVP, Partido Popular Suizo (29% de votos).

Ucrania, Svoboda (10,44% de votos)

El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Bar Ilan, Shmuel Sandler dijo al diario israelí Ynet que “el antisemitismo y la xenofobia en Europa siempre están conectados a las dificultades financieras de los ciudadanos. Cuando la vida es dura, la gente busca a alguien a quien culpar y esos partidos saben cómo usar ese impulso para subirse a la ola del racismo”.

Europa tiene una baja tasa de natalidad, de manera que al enfrentarse a inmigrantes con altas tasas, con diferentes culturas y religiones, personas distintas a ellos, los europeos se atemorizan. Y como sumado a ello está el problema económico, se acercan a la supuesta protección de la extrema derecha. Esta odia a todo el mundo, especialmente a los extranjeros, entre los que ponen también a los judíos, por mucho que estos hayan vivido en ese lugar cientos de años. De seguir aumentando el antisemitismo cada vez más judíos se verán forzados a abandonar los países en los que vivieron ellos y muchos de sus ancestros. En cuando a la demonización de Israel, esta es tan irracional como el antisemitismo que envuelve, de manera que es difícil erradicarla, aunque es importante que Israel no ceje en demostrar las mentiras de lo que se dice en su contra.

 

 

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