Ahora es el momento para que Israel le tuerza el brazo a Estados Unidos Ron Ben-Yishai

 


El presidente Obama está ahora dispuesto a prometerle a Israel la luna y las estrellas, a condición de que el Congreso, bajo la influencia de Benjamin Netanyahu, no eche a perder su “acuerdo” con Irán. El acuerdo marco aún no es definitivo, pero se supone que es la joya de la corona – y, de hecho, casi el único legado – de la política exterior de Obama, y  hará lo que sea para eliminar los obstáculos de su camino.

Por lo tanto, es hora de que Israel se someta a un intenso diálogo con Estados Unidos, que use el acuerdo nuclear con Irán como palanca para subir varios peldaños en la escalera de su propia seguridad nacional y, en particular, neutralizar los aspectos peligrosos del acuerdo entre las potencias mundiales e Irán. Y hay unos cuantos.

[Netanyahu dándole un portazo al acuerdo con Irán en la televisión de EE.UU. El PM debería estar pensando en lo que Israel puede obtener de este acuerdo (Foto: GPO)]

Pero para lograr esto, Netanyahu tiene que dedicarse a una diplomacia agresiva tras bastidores, con el fin de reanudar el diálogo con Estados Unidos y en un esfuerzo para coordinar posiciones y acciones en tres áreas principales:

  • 1.Mejoras y ajustes en el acuerdo final con Irán, que está programado para ser firmado a finales de junio. Más importante aún, entendimientos sobre lo que sucederá una vez que el acuerdo esté firmado, y sea – o no – implementado.
  • 2. Cooperación de inteligencia y seguridad entre Israel y Estados Unidos, incluyendo todas las peticiones que Israel ha efectuado y hasta ahora no se le han concedido, o concedido con moderación.
  • 3. Un compromiso por parte de EE.UU. para proporcionar a Israel un paraguas político en la ONU y en el ámbito internacional en general, dado el ataque político por parte de Mahmoud Abbas, que ya está a toda marcha.

En relación al acuerdo que está siendo redactado con Irán, Israel puede exigir – y recibir – el beneficio más importante: Coordinación de las acciones que EE.UU. e Israel adoptarán en caso de que Irán viole los términos del acuerdo. Es importante recordar que Irán seguirá poseyendo una amplia infraestructura para el desarrollo y producción de armas nucleares dentro de al menos un año.

Irán puede decidir, realmente, utilizar en cualquier momento esta infraestructura. Por lo tanto, Israel y EE.UU. deben estar preparados para actuar, si se ve que Irán ha violado el acuerdo, y poder detenerlo, ya sea por medio de sanciones draconianas o ataque militar, o ambos. Además, Israel debe recibir un compromiso por parte de Estados Unidos de que hará todo lo que esté a su alcance para evitar la nuclearización militar de otros países de Medio Oriente, como Arabia Saudita, Turquía y Egipto.

Entendimientos y resúmenes entre los gobiernos de Israel y Estados Unidos sobre este tema son también un medio de disuasión y una manera eficaz de llenar los muchos vacíos en el acuerdo emergente.

Incluso si estos entendimientos son secretos, tienen un gran valor. Si, por ejemplo, Estados Unidos acuerda de antemano con Israel sobre estimaciones de inteligencia conjuntas y diagnósticos conjuntos de violaciones del acuerdo por parte de Irán, y si Estados Unidos promete a Israel que no se opondrá a una acción militar por su parte si Irán se precipita hacia la bomba – el Estado de Israel tendrá algo de seguridad y una red de seguridad a la luz del acuerdo nuclear que se está preparando con Irán.

Esto evitará principalmente peleas y disputas entre Israel y Estados Unidos, sobre si Irán estuviera violando o no. Además, el entendimiento entre Israel y Estados Unidos podría conducir a mejoras en el acuerdo que se firmará dentro de tres meses.

Pero hay una cosa que Israel no puede aceptar, y es la oferta de Obama de defenderlo si es atacado. Esta es una propuesta arriesgada que podría permitir que los estadounidenses fuercen a Israel a una medida o a una línea política que lo ponga en riesgo.

Por ejemplo, si EE.UU. le exige a Israel retirarse de la línea de agua en el Valle del Jordán. Los estadounidenses entonces podrían argumentar que eso es posible porque Israel tiene un tal tratado de defensa con EE.UU. Esto es peligroso, sea que se trate de un tratado de defensa regular o una alianza informal. En general, Israel debería adherirse a la postura fijada por David Ben-Gurion de que Israel se defiende por sí mismo, y no se convierta en el estado patrocinado de un patrocinador extranjero.

El tema para un diálogo bilateral es el paquete de seguridad que Israel recibiría para protegerlo de los peligros planteados por el acuerdo nuclear. Primero y principal, la preservación de la coordinación y la cooperación de inteligencia que actualmente se lleva a cabo entre las FDI y el Pentágono, pero también aumentar y mejorar la cooperación en el ciberespacio – tanto en la recolección de información como de ataques cibernéticos.

Otro componente importante del paquete de seguridad es la ayuda estadounidense para acelerar el desarrollo de las operaciones de defensa activa. Esto incluye fondos para el sistema de defensa misilística Honda de David – que en gran medida contrarrestaría la amenaza de los misiles de Hezbollah y los misiles de crucero de Irán – y baterías adicionales para Cúpula de Hierro.

Pero lo más importante de todo, la adquisición de miles de interceptores para todos los sistemas de defensa aérea de Israel, para que pueda soportar andanadas de decenas o incluso cientos de misiles, lanzados simultáneamente por Hezbollah y Hamas contra Israel. Los interceptores son extremadamente caros, cuestan miles de millones de dólares. Israel podría estar en bancarrota si tuviera que cubrir el costo por sí solo, y la asistencia de EE.UU. en esta materia es esencial para la supervivencia del país.

[Sistema de defensa Honda de David. Necesita financiamiento estadounidense (Foto: Ministerio de Defensa)]

Debe aceptarse el hecho de que con el acuerdo emergente o sin él, Irán está ahora en el umbral de ser una potencia nuclear. Tiene la capacidad para desarrollar y producir armas nucleares en cualquier momento, si decide violar el acuerdo. Por lo tanto, Israel tendrá necesidad de capacidades ofensivas para un ataque preventivo contra Irán, o para un ataque en respuesta, si Irán ataca primero. Para esto, Israel necesita municiones guiadas de precisión de todo tipo, y tal vez otro escuadrón de aviones de combate sigilosos F-35.

En el ámbito político, Israel necesita asegurar el compromiso de EE.UU. de vetar cualquier propuesta del Consejo de Seguridad, ya sea palestina o francesa, que pretenda eludir la necesidad de que los palestinos lleguen a un acuerdo con Israel a través de negociaciones directas – un acuerdo que requerirá compromisos por parte de los palestinos, también, y frustrar las intenciones de los palestinos para que la comunidad internacional saque sus castañas del fuego. Tras bastidores, la presión de Estados Unidos será también beneficiosa en relación con otras entidades internacionales, como la Corte Penal Internacional de La Haya.

Netanyahu puede ahora conseguir todos los ítems en esta lista por parte del gobierno estadounidense. Más precisamente, puede conseguirlos durante el tiempo que las negociaciones continúen entre las potencias mundiales e Irán sobre la versión final del acuerdo. Esta es una oportunidad sin precedentes, un punto alto, una ventana de tres meses para mejorar la coordinación política y de seguridad de Israel con Estados Unidos.

Pero para ello, Netanyahu debe detener inmediatamente la retórica histérica, y comenzar secretas e intensas negociaciones con el aliado más importante de Israel. Debe hacerlo ahora, porque la ventana de oportunidad sólo estará abierta durante el tiempo en que el gobierno de EE.UU. necesite el visto bueno de Israel

Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

Fuente: YnetNews
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