Ante el fallecimiento de Armin Ihle (QEPD) Un Pastor luterano con alma judía

Lic. Rafael Winter (Rufo)
http://aurora-israel.co.il/pic.php?txt=Bernardo%20Alex%20atendido%20por%20su%20herida&src=http://www.aurora-israel.co.il/images/uploaded/image/01-30-09-2015/2895/otras/2bernardo.jpg

Habiendo transcurrido ya unos cuantos días de su fallecimiento, persiste y persistirá la congoja y el dolor.

Se nos ha ido de este mundo terrenal un ser humano realmente extraordinario y su pérdida no tiene consuelo.

Es irreparable.

No hay ni habrá otro Armin Ihle.

La Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay ha perdido a uno de sus referentes principales. El diálogo judeo-cristiano ha perdido a uno de sus referentes principales. La Comunidad judía perdió, por sobre todo, a uno de sus mejores amigos.

Un amigo que conocía muy bien sobre el Judaísmo y que era capaz de comprender, como pocos, el sentimiento judío, la idiosincrasia judía e incluso las diferencias que entre judíos pudieran haber.

Un amigo que defendió como pocos-a veces en circunstancias muy difíciles- al Estado de Israel, metiéndose en la boca del lobo y jugándosela por nosotros, a veces tanto o más que nosotros mismos. Vaya si hizo méritos como para recibir el Premio Jerusalem que la OSU, con total justicia le otorgó el año pasado.

Una persona profundamente generosa.

Una personalidad realmente singular. Fuera de lo común. Extrovertido. Dicharachero. Con un gran sentido del humor.

En nuestra Confraternidad fue, como dijimos, un referente. Ya sea como Co-Presidente o en cualquier otro cargo o tarea.

Se notaba una buena relación con todos sus miembros (más allá de discrepancias que eran totalmente normales) pero una relación particularmente afectiva-así lo percibía yo-con los integrantes judíos en particular.

Participó, y muchas veces como exponente central, de cuanto evento y homenaje tuvo lugar en recuerdo de miembros de la Confraternidad fallecidos.

Participó permanentemente en actividades comunitarias, en los actos de Iom Hashoah, en el aniversario de la Noche de los Cristales, en el agasajo a la prensa del CCI, en las recepciones de la Embajada de Israel con motivo de Yom Haatzmaut y varios eventos más.

Frecuentó muchas veces la Sinagoga de la NCI, por ejemplo en Iamim Noraim. Se sentía muy cómodo allí y nosotros con él.

¿Cómo podría pasar desapercibida su presencia, además con ese sombrero y saco negro que lo identificaban?

Y esa voz...

Inolvidable la anécdota de la que fuimos testigos presenciales. Fue al finalizar el casamiento de nuestro amigo Juan Raul Ferreira un viernes por la noche, casamiento oficiado por el Pastor Ihle en su Iglesia. Habíamos algunas decenas de judíos presentes y el Pastor termina la ceremonia religiosa dirigiéndose a los judíos que allí estábamos, diciendo: shabat shalom....

En cuanto a lo familiar y personal, tenía un profundo respeto y cariño por nuestra familia, por mi papá el Rabino Fritz Winter (Z"L) a quien llegó a conocer y apreciar mucho en sus últimos años, y a mi mamá, a quien cariñosamente llamaba la "rebetzn".

Hace un par de semanas, participó activamente como siempre de un foro interreligioso, que tuvo lugar en la Intendencia Municipal.

Tres días antes de su fallecimiento visitó nuestra Sucá, la de la casa de mi mamá, junto a otros miembros de la Confraternidad, tal como lo venía haciendo desde años anteriores.

Era-daba la sensación-el Armin Ihle de siempre. Nada hacía prever el fatal desenlace.

Inesperadamente, de manera incomprensible y en total silencio se nos fue.

Seguramente esta frase ya ha sido dicha: un pastor luterano con alma judía.

Fue velado en la empresa Road, lugar donde es el velatorio de la gran mayoría de...los judíos.

En un momento en el que estaba solo junto al féretro, me tomé el "atrevimiento"-perdonen los celosos guardianes de la religión-de decir, en voz baja, el Kadish. Ya lo habíamos dicho por él en la reunión de la Confraternidad posterior a su fallecimiento. Allí nos quebramos todos. Lo dijimos con profunda pena, congoja y dolor. El mismo que aún me acompaña al escribir estas líneas.

Pero el diálogo judeo-cristiano no se terminó aquí.

Se continuará allá arriba, en el cielo. Conjuntamente con muchos prohombres de la Confraternidad que nos han dejado en las últimas décadas. Continuarán desde arriba esa sagrada tarea de diálogo, buscando lo que tenemos en común, lo que nos une, muy por encima de las diferencias. Cuidando, al mismo tiempo, de que no descuidemos dicha tarea aquí abajo.

Profundamente dolido estoy por ti, Pastor Armin Ihle: nuestro hermano.

Mucho hiciste por la Confraternidad

Mucho hiciste por el diálogo entre las religiones.

Mucho hiciste por nuestra sociedad.

Mucho hiciste por nuestra causa. Eras "uno de los nuestros".

¿Por qué te nos fuiste tan pronto?

Que tu alma descanse en paz, Pastor Armin Ihle( Z"L ).

Amigo y hermano.

Ser único e irrepetible.

En tu memoria las sagradas palabras de nuestro Kadish

Itgadal veItkadash sheme Raba...

Fuente: CCIU
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