Cuando los cristianos son asesinados, miran hacia otro lado

Raymond Ibrahim

Boko Haram, el grupo islámico extremista nigeriano, ha asesinado a más personas en nombre de la Yihad que el Estado Islámico (ISIS), según las averiguaciones de un nuevo informe. Desde 2000, cuando doce estados del norte de Nigeria empezaron a introducir o a aplicar las leyes islámicas de la sharia, han sido asesinados "entre 9.000 y 11.500 cristianos". Y éste es "un cálculo prudente".

Además, "1,3 millones de cristianos han sido desplazados internamente o reubicados a la fuerza en otros lugares", y "13.000 iglesias han sido clausuradas o completamente destruidas". Innumerables "miles de negocios cristianos, casas y otras propiedades han sido destruidos".

El informe alude a una serie de otros factores que vinculan el crecimiento de la yihad nigeriana con el crecimiento de la yihad global. El auge del supremacismo anticristiano e islamista...

... no surgió en el norte de Nigeria hasta la década de 1980, cuando los eruditos y estudiantes nigerianos volvieron de los países árabes influidos por las enseñanzas wahabíes y salafistas. Cada año, miles de musulmanes del oeste africano reciben becas gratuitas para cursar sus estudios en los países árabes suníes, y esto ha tenido un gran impacto en la cultura nigeriana.

Este "gran impacto" no se limita a Nigeria. Arabia Saudí destina anualmente más de 100.000 millones de dólares a difundir "las enseñanzas wahabíes y salafistas", o a lo que cada vez más musulmanes se refieren como el "verdadero islam". También lo hacen a través de las mezquitas en Europa y Estados Unidos. Detrás de la radicalización del ISIS, de Boko Haram y de los "lobos solitarios" musulmanes se encuentran los mejores amigos y aliados musulmanes de Estados Unidos.

Otro hallazgo importante del informe:

Aparte del islam radical, del que Boko Haram es el ejemplo más destacado, también los pastores musulmanes hausa-fulani y las élites políticas y religiosas musulmanas del norte son factores importantes de la violencia selectiva contra la minoría cristiana.

Más recientemente, el 2 de marzo, el abogado de derechos humanos Emmanuel Ogebe envió un email que decía: "He llegado a Nigeria hace unos días para investigar lo que parece ser la peor masacre por parte de los pastores musulmanes [hausa-fulani]... Fueron asesinados más de 500 habitantes cristianos en una sola noche."

De manera similar, según una fuente de África occidental, "una vez que Boko Haram sea derrotada, el problema no quedará resuelto. Los cristianos que viven bajo la ley de la sharia se enfrentan a la discriminación y a la marginalización y tienen poco o ningún acceso a los derechos federales".

El informe revela por último que gran parte de la violencia anticristiana deriva de la migración histórica "de los musulmanes a territorios no musulmanes en el norte de Nigeria para promover los objetivos religiosos y misioneros del islam en todo Nigeria". Dicho de otro modo, lo que están padeciendo los cristianos en Nigeria es el vivo retrato de lo que millones de cristianos y otros no musulmanes han sufrido desde el siglo XVII, cuando el islam "migró" a sus fronteras: violencia, persecución, esclavitud y la destrucción de las iglesias.

Todas estas conclusiones contradicen el discurso oficial de la Administración Obama sobre la agitada situación en Nigeria. Durante años, la Administración se negó a incluir a Boko Haram –que ha asesinado a más cristianos y "apóstatas" que incluso el ISIS– en su lista de organizaciones terroristas. Lo hizo finalmente en noviembre de 2013, después de varios años de presión por parte de legisladores, activistas de derechos humanos y lobistas.

Aun así, la Administración Obama se niega a relacionar a Boko Haram –una organización que se autodefine en términos puramente islámicos– con el islam, al igual que se niega a relacionar al ISIS con el islam. Aunque no haya pasado un año sin que Boko Haram y sus aliados hayan bombardeado o prendido fuego a varias iglesias durante las celebraciones de Navidad o de Pascua, el Domingo de Pascua de 2012, después de que la organización hubiese asesinado a 39 fieles cristianos, el subsecretario de Estado para Asuntos Africanos de Estados Unidos, Johnnie Carson, dijo en el norte, de mayoría musulmana: "Quiero aprovechar la ocasión para insistir en un punto clave, y es que no es la religión lo que impulsa la violencia extremista."

¿Y qué es, entonces? La Administración atribuye a Boko Haram la misma motivación que atribuye al Estado Islámico, o como dijo memorablemente el presidente Bill Clinton, haciendo referencia a una campaña asesina de Boko Haram: la "desigualdad" y la "pobreza" es lo que "están alimentando todo esto".

Esa valoración es similar a cuando la Administración Obama afirma que "la falta de oportunidades para trabajar" es lo que ha creado el ISIS; o cuando John Brennan, de la CIA, dice que la ideología yihadista en todo el mundo "se alimenta muchas veces, ya saben, de la falta de educación y de la ignorancia, así que hay una serie de fenómenos ahora mismo que creo que están echando leña al fuego, ya saben, a esta ideología."

El apaciguamiento de los yihadistas ha sido la política de la Administración, o dicho con las palabras con que aconsejó Clinton al gobierno nigeriano: "Es casi imposible remediar con violencia un problema basado en la violencia". Cuando las fuerzas de seguridad nigerianas, después de que hubiesen rodado infinitas cabezas cristianas, mataron a 30 miembros de Boko Haram en una ofensiva particularmente potente llevada a cabo en mayo de 2013, Reuters informó de que el secretario de Estado, John Kerry, "hizo unas duras declaraciones" dirigidas al presidente nigeriano: "Estamos (...) muy consternados", dijo, "por las increíbles acusaciones de que las fuerzas de seguridad nigerianas han cometido graves violaciones contra los derechos humanos que, a su vez, sólo provocan una escalada de la violencia y alimentan el extremismo" de Boko Haram.

La vida cristiana en las zonas de mayoría musulmana de Nigeria son sólo un microcosmos de la vida cristiana en los países de mayoría musulmana en todo el mundo. Los cristianos son perseguidos y asesinados, y sus iglesias son ilegalizadas, incendiadas o bombardeadas. Gracias a los petrodólares saudíes, los hombres que están detrás de las persecuciones actúan casi siempre "influidos por las enseñanzas wahabíes y salafistas", y entre ellos no hay sólo "extremistas", sino también la "élite política y religiosa". En todos los casos, la Administración Obama mira hacia otro lado, mientras que insiste en que la yihad es fruto de la "desigualdad", la "pobreza" y de la "falta de oportunidades para trabajar"; jamás de las enseñanzas islámicas.

Fuente: Gatestoneinstitute

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