Siria: Un dramático clamor ante la indiferencia mundial por los cristianos perseguidos

María Ximena Rondón

Niña en Siria. Foto: Flickr European Commission DGECHO (CC-BY-ND-2.0)  

“¿Dónde está el mundo? ¿Dónde está la ONU? ¿Dónde está la protección del patrimonio internacional? ¿Dónde están esos organismos que hacen? Yo no entiendo. Andan comiendo de más y tomando fotos. ¿Qué hacen? ¿Qué hacen? Están chateando por Facebook y por WhatsApp. ¿Dónde están?... No ha llegado nada a Medio Oriente”.

Este es el clamor del reverendo Fadi Rabbat, líder ortodoxo originario del Líbano, que estuvo de viaje en la frontera entre ese país y Siria en los últimos meses y fue testigo presencial de las condiciones inhumanas y la desesperación que viven los cristianos en Medio Oriente.

En entrevista telefónica concedida a ACI Prensa desde México donde reside, el Archimandrita, al borde de las lágrimas, expresó que “el problema es que no hay ninguna luz de esperanza o de una salida. No puedo describir lo que he visto. Me pregunto ¿si somos humanos o nos volvimos animales?”

“La mayoría de países católicos o protestantes se quedan callados ante de esta miseria y dejan a sus hermanos en la desgracia, en la tristeza y en peligro. Me refiero a países como Estados Unidos y a varios países de Europa, salvo el Vaticano. También en América Latina, los jefes de estado están callados. ¿Dónde está el mundo?”

El también miembro de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía explicó que en Siria la “situación es mucho más peligrosa”. La gente necesita medicamentos, médicos, no hay materiales en las escuelas, entre otras cosas “muy sencillas pero muy básicas de los derechos humanos”.

En Aleppo no hay agua ni luz y la gente pasa cuatro, cinco o seis días sin beber agua.

Rabbat también denunció la grave situación de las mujeres cristianas en el país que son violentadas y abusadas con frecuencia por parte del Estado Islámico:

“Están violando a las mujeres en público. Estamos viendo cómo se vende la mujer haciéndola como si fueran dólares en Medio Oriente. La esclavitud ha regresado otra vez… Me pregunto dónde están los organismos internacionales de protección de los derechos humanos”, relató.

Sobre la situación de los cristianos, el reverendo ortodoxo dijo a ACI Prensa que es “muy lamentable” y que se han visto a obligados a salir del país alrededor del 83 por ciento de la población. Indicó que la mayoría huye al Líbano pero que ya no hay lugar en ese país para acogerlos y la posibilidad de tener un empleo es muy escasa.

A pesar de todas estas dificultades, prosigue, la gente sigue rezando, sigue yendo a las iglesias y se reúnen en las casas a compartir la Palabra de Dios. Incluso se refirió al matrimonio de los jóvenes sirios que se casaron en Homs en una iglesia sin techo y que este fue “un símbolo y una expresión de nuestra fe en Cristo Jesús, que está sufriendo con nosotros”.

“Siempre me digo que lo que nos está pasando es algo bueno para la Iglesia porque la sangre de los mártires la fortalece…Ojalá que todo el mundo entienda lo que significa el sufrimiento para la persona humana porque nosotros a fin de cuentas somos parte del cuerpo de Cristo”.

Rabbat comentó además que muchos cristianos no tienen dinero para huir y que tampoco quieren irse de su país porque “es como su casa”.

Para el líder ortodoxo existen intereses internacionales para que siga el conflicto en Medio Oriente y por ende también la venta de armas. Dijo también que antes los cristianos tenían buenas relaciones con los musulmanes.

“La Iglesia estaba construida muro a muro con la mezquita; pero lo que está pasando ha generado este cambio brusco de opiniones. Hemos vivido más de 1500 años juntos y no hemos tenido ningún problema, estábamos viviendo en paz”, manifestó.

“Basta ver las armas con las que los fanáticos del ISIS matan a los cristianos y a otros grupos para saber quién es el responsable delante de la humanidad. Me da tristeza ver que un fanático musulmán mata a un cristiano utilizando un arma hecha por otro cristiano”.

Expresó su indignación por el silencio de la comunidad internacional ante la masacre de cristianos en Medio Oriente.

Sobre la iniciativa de #ChristianBells de hacer repicar las campanas para apoyar a los cristianos perseguidos comentó que fue un “gesto muy bonito y muy simbólico pero que se necesita una actuación política efectiva”.

“Si vamos a tocar campanas es algo bueno porque estamos en unión pero uno no le puede decir a un hombre que está con el estómago vacío ‘toqué una campana por ti’”, puntualizó.

Fuente: ACIprensa

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