Donald Trump invita al líder palestino a la Casa Blanca

Sal Emergui

En la primera conversación telefónica mantenida entre los dos dirigentes, el presidente de EEUU expresa su apoyo a la reanudación del proceso de paz.

Casi dos meses después de tomar posesión como presidente de Estados Unidos, Donald Trump  ha mantenido esta noche su primera conversación telefónica con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Abu Mazen.

Y el primer resultado conocido es la celebración de una reunión "pronto" en la Casa Blanca para intentar encontrar el camino que permita la reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos profundamente estancadas desde hace tres años.
Según ha comunicado el portavoz del rais palestino, Nabil Abu Rudeina, Trump le invitó a una reunión en Washington expresando su compromiso a favor del proceso de paz que conduzca a "una paz auténtica entre israelíes y palestinos".

Tras la conversación, la Casa Blanca reiteró en un comunicado su apoyo al proceso negociador entre israelíes y palestinos recalcando que la paz sólo puede ser conseguida como resultado de negociaciones directas entre las partes. Es decir, EEUU y otros países u órganos internacionales no pueden imponerles un acuerdo.

Abu Mazen, por su parte, señaló que sigue apoyando un acuerdo basado en la creación de un Estado palestino al lado de Israel. "Es un objetivo estratégico", le dijo a Trump en una conversación esperada y trabajada desde hace semanas.

Se trata de la primera toma de contacto oficial entre los dos dirigentes que en Ramala se temió que no tendría lugar después de que Trump no contestara a la carta enviada por Abu Mazen-a través de Moscú- felicitándole por su entrada en la Casa Blanca.

Antes de la conversación telefónica de este viernes, Abu Mazen dialogó con el rey Abdalah II de Jordania que se eleva como una figura clave en estos momentos por tres motivos: su cercanía con Abu Mazen y apoyo de la causa de los palestinos, su relación con Israel basada en los acuerdos de paz (94) y cooperación frente al terror yihadista y, por último, por haber sido uno de los primeros líderes árabes que conversó con el nuevo presidente estadounidense.
Consciente de las entusiasmadas y rotundas muestras de apoyo de Trump a Israel y en especial al primer ministro Benjamín Netanyahu, Abu Mazen temía un nuevo rumbo de EE.UU respecto al conflicto israelopalestino. En concreto, dos grandes asuntos han provocado enormes recelos y temores palestinos.

Por un lado, la declaración de Trump hace un mes durante la primera rueda de prensa conjunta con Netanyahu sobre la solución de dos estados. "Un Estado, dos Estados, lo que ellos quieran ya me va bien", proclamó Trump en un mensaje raro, ambiguo y confuso que fue interpretado como la retirada del apoyo de la Casa Blanca a la creación de un Estado palestino junto a Israel. Posteriormente, la embajadora estadounidense en la ONU y otros portavoces aclararon que EE.UU sigue apoyando la solución de dos Estados.

Por otro lado, su vieja promesa electoral de trasladar la embajada estadounidense a Jerusalén (en la parte occidental) lo que es visto por los palestinos como una "ofensa" e incluso "una declaración de guerra". Abu Mazen exige que la parte oriental de Al Quds sea la capital de su país basándose en las líneas previas a la guerra del 67. Mientras Israel considera Jerusalén como su "capital indivisible, liberada y reunificada" tras su victoria militar en 1967, los palestinos recuerdan que la comunidad internacional no reconoció la anexión israelí de la parte oriental en 1980.

Trump, sin embargo, no ha tomado aún una decisión al respecto aunque había prometido que la anunciaría de forma de forma inmediata. Las conversaciones con algunos líderes árabes y las advertencias salidas desde el mundo musulmán y árabe parecen que han congelado por el momento la polémica medida.

Pese a que su relación con Netanyahu es mucho más amistosa que la que éste mantenía con Barak Obama y pese a que el estilo y declaraciones son muy diferentes, Trump no ha variado de forma radical la política estadounidense respecto a las colonias levantadas en Cisjordania. Aunque asegura que no es el obstáculo para la paz, Trump sostiene que la continuación de la construcción tampoco ayuda al proceso negociador. De ahí que haya pedido de forma pública y discreta a Netanyahu "contención" respecto a los asentamientos.

En una amplia entrevista al diario "Israel Hayom·", Trump mostró su admiración hacia Israel y afirmó que su objetivo es que llegue a un acuerdo de paz que sea "duradero" con los palestinos. No revela cómo pero promete que aportará sus "conocidas dotes como negociador". Su término más usado al respecto lo importa del mundo empresarial:"deal" (trato o acuerdo).

Fuente: El Mundo.es

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