«Quod natura non dat, Salmantica non præstat»

Humberto Silva Morelli

«Lo que natura no da, Salamanca no presta.», frase de Miguel de Unamuno y «El Sentido común es el menos común de todos la sentidos.» es otra frase genial esta vez de René Descartes, que en Chile y creo que en mundo entero se relacionan íntimamente con el hacer político actual.

Recientemente hablé sobre la vergüenza ajena que me han producido varios sucedidos en Chile y creo que eso se debe a nuestro atraso cognitivo generalizado, que se refleja en la vitrina de las acciones del mundo político, donde la gente no se jubila, aunque tenga fosilizadas sus neuronas, mientras pueda permanecer en lo que ellos llaman: En actividad… lo que, evidentemente, obedece a múltiples otras causas.

Estamos en un mundo donde se cree que un doctorado, maestría o cualquier estudio de alta jerarquía y alta especialización, es un aval para desempeñarse como ejecutivo de cosas que se desconocen, olvidando que los cursos que conducen a esos grados de especialización no son para generar sabiduría, ni cultura general, sino algún grado de experticia muy especializada. Se puede exhibir un impresionante curriculum, pero ello no es garantía para ser un erudito en todo, y menos aún, éste curriculum, por impresionante que sea, es una medida de inteligencia. Sin embargo está claro que quien es reprobado en esos cursos, tiene un CI más bajo que el que los aprueba. Pero nada más.

En Chile, y como hay aproximadamente un 84% de personas que no entiende lo que lee, sólo nos restaría, porcentajes más o porcentajes menos, un 16% de personas aptas para gobernar y por lo que veo, a mí me parece que ese 16% apto, o muchos de ellos, no están ejerciendo las funciones que debieran ejercer. Estimado lector, creo que es cosa de leer las entrevistas de El Mercurio, a nuestras más destacadas autoridades, para que usted piense lo que creo yo. Afortunadamente como esto mismo sucede a nivel mundial, no nos lucimos por este asunto, dado que la incultura, es una desgracia planetaria (no deseo terminar esta frase porque hasta aquí creo que todos estamos de acuerdo).

Maquiavelo nos dijo: «Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos.»  Y aunque su “Príncipe” desnuda incluso la actual personalidad de muchos políticos, yo creo que dentro de una extensión válida para todos los humanos, debiera haber dicho: «Lo que somos no cambia… sólo cambiamos lo que aparentamos ser» Esta frase siendo mía, su fondo, está descrito y analizada por Sir Francis Bacon como “Ídolos del Teatro”, cuando afectan nuestras relaciones sociales.

Los deseos de ser de los señores y de las señoras políticas, me parecen más el de la necesidad que ellos tienen de ser aplaudidos, que la necesidad de trabajar para darle un mejor futuro a la comunidad. Lo que para mí es muy lamentable es que esta gente y por estar muchos de ellos dentro del 84%, no saben cómo resolver su problema existencial, aunque si saben muy bien cómo resolver su problema de tener una posición económica privilegiada. Para eso sólo me basta ver lo ocurrido con la ley de pesca,  lo ocurrido con Soquimich, con Penta, con los Altos Mandos Militares, con los Altos Mandos de Carabineros para nombrar los más recientes hechos relacionados, dado que lista es larga y no sé si tiene comienzo o si realmente tiene, o va a tener, fin.

Como lo anterior ya no tiene remedio, es que en artículo pasado propuse que para ser funcionario público se debiera tener un CI mínimo de 1.4 (estos es arbitrario y por tanto discutible) y además se debiera tener un currículo, que pruebe la idoneidad del postulante para ser titular del cargo que postula. Esa obligación se daría, para todo cargo público, sea este, un cargo de elección popular, un cargo de confianza, un reemplazo, una suplencia, o cualquier otro nombre que se le dé. Además yo repondría la titularidad de los cargos públicos que no son de confianza, dado que la contrata con renovación anual, es sólo un amarre para mantener la lealtad del funcionario al partido que le consiguió la pega y eso para mí es otra forma de cohecho.

Como ustedes ven… soñar no cuesta nada. Desgraciadamente, no puedo dejar de recordar lo que hicieron los gobiernos de Bulnes, de Montt-Varas y la frase nunca olvidada de don Pedro Aguirre Cerda: «Gobernar es Educar.». Y no puedo olvidar, porque comparo ese ayer con el hoy que vivimos. Y no es que yo sea añorante, muy por el contrario, amo la modernidad en todos sus avances científicos, lo que no puedo admirar es la desvergüenza actual.

Nota de interés: Agradezco a la Dirección de Anajnu, la publicación de este artículo, que sin ser sobre judaísmo, es transversal dentro del género humano y por tanto, afecta a todos los que somos judíos, tanto como a los que no son judíos. Quizás mis valores humanos son un poquito añejos, pero y para mí, siguen estando vivos en mi Tanaj. Curiosamente, ahora recuerdo una frase para el bronce que alguien dijo alguna vez: “Estábamos al borde del abismo... y dimos un paso adelante.”  No recuerdo quien dijo, o me dijo eso como a fines de 1973, pero evidentemente era una profecía.

PS: Aún no se si querré votar este fin de año. No creo tener otra manera para expresar mi desagrado por la falta de valores, que acepta la sociedad que me rodea.


 

Las opiniones vertidas en este Portal son responsabilidad de quien las emite.
 Comparta este articulo con sus contactos:
 
Home