Sube la temperatura

Tiberio Yosif Klein

El presidente estadounidense Donald Trump está haciendo lo que Obama dejó de hacer. Sin preguntarle nada a nadie, lanzó su ataque contra Siria en represalia de la arremetida de Al Assad contra su población con gas sarín y cloro. Obama había dicho que habría una “línea roja” al respecto en 2013, pero no hizo nada cuando el gobierno sirio la cruzó. Dejó abierto el camino para que Rusia se hiciera fuerte, sin detenerla cuando se apropió de la península ucraniana de Crimea. También ha permitido que Irán tenga el camino abierto hacia la fabricación de su bomba atómica, liberándole los miles de millones de dólares que tenían congelados, lo que ha ayudado a que ese país siga fomentando el terrorismo internacional y combatiendo junto al gobierno sirio con su brazo derecho en Líbano, el Hezbollá, y combatientes propios de la Guardia de la Revolución Islámica.

Cada uno tiene sus propios intereses. Rusia tiene en Siria sus únicas bases navales y militares sobre el Mediterráneo, y actualmente el número de sus combatientes en Siria ha aumentado. Irán va tras apropiarse de Siria, tal como lo ha hecho en Líbano, gracias a su grupo terrorista Hezbollá. Al mismo tiempo su intención es extender su fuerza del chiismo sobre el Medio Oriente, y financia todo tipo de acción para conseguirlo. Pero su mayor deseo y finalidad es lograr destruir a Israel. Aparentemente, que desaparezca el país judío está en el ADN mismo de la mayoría de los musulmanes, que se creen dueños de cualquier territorio que alguna vez en el pasado conquistaron. Israel no tiene la menor intención de involucrarse en el conflicto sirio, pero tampoco permitirá que Hezbollá obtenga armamento sofisticado ruso para llevárselo a Líbano, desde el que tarde o temprano lo atacarán. Así es como ha intervenido bombardeando a depósitos o caravanas de armamento de Hezbolla en Siria, sin hacer caso de lo que proteste el dictador de ese país.

En Turquía, el gobernante Erdogan, aspirante a dictador, ha hecho girar su país desde el laicismo de Ataturk hacia un islam más cercano al de sus vecinos musulmanes. En las ciudades, los turcos son abiertos y más laicos, pero en las zonas rurales aún la religión tiene fuerza entre la gente, y esos son los que lo apoyan. Sin embargo Turquía es sunita, lo que la confronta con Irán. El conflicto de Erdogan con Israel, fabricado desde que la flotilla que iba a Gaza fuera atacada por soldados israelíes, ya que soterradamente su gobierno había apoyado la acción, se ha ido suavizando, más que nada por pragmatismo, pues Israel ahora tiene grandes reservas de gas para proporcionarle, lo que permitirá a Turquía no depender tanto de Rusia.

Es el juego de quien es terrorista. Para Rusia e Irán, ellos están ayudando al gobierno sirio en su lucha contra los terroristas. Para los chinos el peligro es su minoría musulmana uigur, como se identifica a la etnia hui, que como en todos lados pretenden islamizar el territorio que habitan dentro de China. El gobierno sirio considera terrorista a todos los que no lo apoyan, a los sunitas de Isis, y a los que llama rebeldes contrarios a Al Assad.

Estados Unidos, con su nuevo gobierno, está cambiando en 180° su posición respecto a la que tenía el anterior. Trump criticó en el pasado a Obama por incursionar militarmente en cierto momento sin consultar al Congreso, pero en este momento hizo lo mismo al bombardear las bases sirias desde las que lanzaron el gas contra su población. Rusia se ha abstenido de responder de ninguna manera para no producir una escalada cuyo final no tendría buen resultado, ya que ambos tienen armas nucleares. Israel es un espectador del conflicto, pero atento a defenderse de cualquier paso que den los combatientes, especialmente los iraníes, para intentar involucrarlo, y con ello supuestamente lograr cohesionar a todos los musulmanes contra el Estado Judío, lo que llevaría las cosas a otro nivel.

En toda generación aparece y aparecerá alguien que pretenderá asesinar a todos los judíos. En la festividad de Purim se celebra que el visir del rey de Persia fallara en su plan para realizar la matanza. En la segunda guerra mundial los alemanes comandados por Hitler lograron asesinar a seis millones de judíos, la tercera parte del pueblo judío, pero el judaísmo ha perdurado. Hoy en día es Irán el que ha tomado el testimonio para destruir el judaísmo, tal como sucedió en el mismo lugar, la Persia de Ester de Purim. Irán es un país grande, con gran población, con muchos recursos, cuyos beneficios usa con generosidad para fomentar el terrorismo internacional con las puertas abiertas que le proporcionó el gobierno del presidente Obama de Estados Unidos y varios otros países europeos.

El judaísmo celebra en estos días la festividad de Pesaj que recuerda la libertad de la esclavitud en el Egipto de los faraones. Tal como sucede hoy en día, era una época de conflictos entre imperios y pueblos. Desde hace tres mil quinientos años el Pueblo Judío no se olvida de cómo se liberó de sus opresores y llegó a ser la nación que ha perdurado miles de años, a pesar de que una y otra vez, con el pretexto que sea que se invente, han aparecido quienes quieren exterminar al pueblo que dio al mundo el monoteísmo y la ética que con los siglos se ha ido adoptando por muchas naciones. Y sin embargo se ha distorsionado constantemente lo que es el judaísmo, con maledicencia e ignorancia, para justificar el ataque a sus miembros por lo que sea que inventen. En estos momentos en que árabes asesinan con gas y bombardeos a otros árabes, no se ven manifestaciones contra esos hechos, lo que es más que notorio en Chile. La dirigencia árabe chilena sólo tiene ojos para condenar a Israel, mintiendo sobre la realidad de la sociedad israelí, pero no dice nada contra lo que sucede en Siria e Irak, no se conmueve con el terrorismo Iraní, justifica plenamente los asesinatos que los terroristas de Hamas de Gaza y Hezbollá de Líbano realizan contra israelíes. El problema es que no por desear que suceda algo, en este caso que Israel y los judíos desaparezcan, eso pasará. Pareciera ser un problema de la mentalidad medioriental, o al menos de la dirigencia árabe chilena.

Aparentemente se terminó el período blando de parte de Estados Unidos. Cuál será la reacción de Rusia y China no se sabe aún. Tampoco se sabe cuál será el comportamiento del gobierno estadounidense con Irán, que de seguro será diferente al amigable del anterior de Obama. Por el momento Israel intenta blindarse para que el conflicto en sus fronteras no las traspase. Como sucedía en los primeros tiempos de los jóvenes pioneros en Israel, cuando se formó el grupo de los Shombrim, los guardianes que a caballo y solos entraban a aldeas árabes a buscar a los atacantes y ladrones árabes, estos eran respetados por su valentía y arrojo por los bandoleros musulmanes que pretendían asolar las aldeas judías. La mentalidad tribal de la población de Medio Oriente hace que se venere al fuerte y desprecie al que no lo es. Mientras Israel sea visto fuerte, lo seguirán pensando antes de atacarlo, conscientes de que las represalias pudieran ser fuertes.

En estos momentos aparentemente hay un cambio de actitud estadounidense, y por lo tanto los resultados de esta están por verse. Es indudable que se ha terminado una etapa, está por verse lo que sucede en la zona, donde está subiendo la temperatura, que es de esperar que no llegue a hervir.

(Puedes acceder a la página web www.tiberioyosif.com con traducción a TODOS los idiomas)

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