Aniversario

Tiberio Yosif Klein

Desde que el Pueblo Judío perdiera su patria hace dos mil años a manos del Imperio Romano, parte del mismo fue diseminado por tierras extrañas. Sin embargo siempre permanecieron judíos en Israel, donde escribieron el Talmud de Jerusalem (y el Talmud de Babilonia, por los que se quedaron allí tras el exilio en ese lugar). La tradición oral judía se escribió así a lo largo de varios siglos. El Talmud de Jerusalem se terminó de redactar alrededor del año 400 d.C., y el de Babilonia se terminó el siglo V d.C. por dos sabios judíos, Ravina y Rav Ashi.

En la ciudad de Tzfat – Safet -, que es una de las cuatro ciudades sagradas de Israel junto a Jerusalem, Hebrón y Tberias – Tiberíades -, cuando los romanos ocupaban el país, uno de los rabinos que hablaban contra los ocupantes era Rabí Shimón bar Iojai, contra el que los romanos decretaron pena de muerte. Oculto, enseñó los secretos que están ocultos en la Torá. Al ser revocada su condena por los romanos, Rab Shimon comenzó a viajar por todo el norte de Israel enseñando esos secretos que había recogido en el Libro del Zohar, la Cabalá. Tras la expulsión de los judíos de España en 1492, muchos estudiosos fueron a Tzfat, entre ellos el rabino Isaac Luria, que amplió el estudio de la Cabalá.

De manera que nunca dejó de haber judíos en Israel a lo largo de los siglos, e incluso su población fue importante después de la invasión musulmana del siglo VII d.C., tanto por los judíos nativos de Israel como por los que constantemente volvían a radicarse. Sin embargo el Galut – Exilio o Diápora judía – llevó a que israelitas – judíos, hebreos – llegaran a muchos rincones del mundo, que con el tiempo fueron denominados de diferentes maneras. Los judíos Ashkenaz, o asquenazíes, porque ese es el nombre de Germania en hebreo, que se extendió a los judíos europeos en general, principalmente en Alemania, Rusia, Polonia, y Ucrania. Su lengua ha sido el Yidish (Yid, judío en ruso), derivado del alemán con influencias locales, escrito con letras hebreas. Los judíos Sefaradíes, por Seferad, como se llama en hebreo a España, denominación de los originarios de España y Portugal, que expulsados en 1492 de la primera y un par de años después de la segunda, se extendieron por Italia, Grecia, Turquía, Países Bajos (Holanda y Bélgica) y Francia principalmente, manteniendo el español del siglo XV denominado “ladino”, o judeoespañol, también escrito con letras hebreas. (Los primeros judíos llegados a España llegaron con fenicios enviados por el rey Salomón, y fundaron Barcelona). En el norte de África, los judíos se denominan Mizraji, en hebreo “Este”, de manera que literalmente significa “oriental” (del árabe Mashriqui, oriental), referido a gentes de Siria, Irak y otros países asiáticos, e incluso judíos kurdos. Los árabes llamaban a los judíos “magrebíes”, y hablan el judeo árabe, judeo persa, judeo arameo, bújaro y otras, siempre con alfabeto hebreo. Otros grupos judíos del Galut son los Teimanim o yemenitas, que leen la Torá en hebreo y en arameo (la lengua babilónica que se hizo universal en el pasado, tal como podría ser hoy en día el inglés). Los Beit Israel de Etiopía – llamados “falashas” equivocadamente, que significa “extranjeros” o “exiliados” en amárico, idioma de una región de Etiopía -, físicamente similares a los etíopes. Los Gruzim o georgianos, judíos de Georgia en el Cáucaso. Gruzim es un término ruso: Gruzinsukie Yevreyi o judíos georgianos, que habrían llegado cerca del siglo I de nuestra Era común. Los judíos de la India, los Bnei Israel, que habrían descubierto su pasado judío, volviendo a éste. Los judíos griegos o Romaniotes, llegados a Grecia hace dos mil años, con su lengua propia, el yevánico, que mezcla el griego antiguo con hebreo, y se escribe con alfabeto hebreo. Yevánico viene de Jeván, como se denominaba a Grecia antigua en Israel, derivado de Ionia, Jonia en español. Los judíos Italkim, presentes hace dos mil años en Italia, diferentes de ashkenazim o sefaradim. Los judíos persas o Parsim, llegados a Persia hace 27 siglos, durante la primera diáspora judía. Los Abuyadaya, comunidad judía de Uganda, que se adhirieron al judaísmo en los años 20 del siglo XX, convertidos al judaísmo oficialmente el 2002. Finalmente, aunque no definitivamente, los judíos de Asia. Se estima que desde el siglo III hasta el VII hubo judíos entre las tribus Wa y de Silla, conocidos como la tribu de Hata, los que llegaron a Japón, y también a China. Muchos han hecho “aliá” – emigrado – a Israel.

Los profetas anticiparon que el Pueblo Judíos (hebreo, israelita) volvería a reunirse en su patria ancestral. Isaías 43:5: “No temas porque estoy contigo. Del oriente traeré tu descendencia y del occidente te reuniré”. Isaías 43:6: “Diré al norte, entrégalos, y al sur No los retengas. Trae a mis hijos desde lejos y a mis hijas desde los confines de la tierra”. Jeremías 29:14: “Me dejaré hallar de vosotros y restauraré vuestro bienestar, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares donde os expulsé, declara Dios, y os traeré de nuevo al lugar de donde os envié al destierro”. Ezequiel 36:10, 36:24 y 38:8: “Multiplicaré hombre en vosotros, toda la casa de Israel, toda ella. Y las ciudades serán habitadas y las ruinas reedificadas”. “Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra”. “Al cabo de muchos días recibirás órdenes. Al fin de los años vendrás a la tierra recuperada de la espada, cuyos habitantes han sido recogidos de muchas naciones en los montes de Israel, que habían sido una desolación continua. Este pueblo fue sacado de entre las naciones y habitan seguros todos ellos”. Amos 9:14: “Restauraré el bienestar de mi pueblo Israel, y ellos reedificarán las ciudades asoladas y habitarán en ellas. También plantarán viñas y beberán su vino y cultivarán huertos y comerán sus frutos”. Nahúm 2:2: Porque el Señor restaurará la gloria de Jacob como la gloria de Israel, aunque devastadores los han devastado y destruidos sus sarmientos”.

Muchos profetas más anticiparon que el Pueblo Judío volvería a recuperar y poblar la tierra de Israel que fue ocupada por invasores, como los actuales árabes que llegaron atraídos por el crecimiento económico del trabajo de los pioneros judíos del siglo XIX y XX. El Estado de Israel ya cumplió 69 años. Hoy en día tiene una población de 8.680.000 personas, de los que 6.500.000 son judíos, el 75% de los cuales nacieron en Israel, y 1.800.000 son árabes israelíes, musulmanes y cristianos, ciudadanos con plenos derechos, y con acceso a los más variados cargos, incluso ministro de Estado, jueces de la Corte Suprema, Jefe de Policía y miembros de la Kneset, el Parlamento de Israel. Hay 183.000 trabajadores extranjeros y 388.000 israelíes no judíos ni árabes.

El nuevo antisemitismo del siglo XXI, que ahora desplaza su odio hacia el Estado  Judío, tal como durante dos mil años lo hiciera con todos los judíos, acusa a Israel de cualquier cosa. Israel, a pesar de estar atacado constantemente por ataques terroristas, a pesar de haber tenido que soportar guerras genocidas de parte de vecinos, a pesar de tener que gastar en mantener un ejército de defensa para protegerse, de igual manera ha avanzado hasta llegar a ser un país del “primer mundo”, con un ingreso per cápita que el 2016 fue de 35.666 Euros. En sus cortos años ya tiene diez premios Nobel, tiene casi el 50% de su población con grado universitario. La educación es gratis, y la multiculturalidad israelí hace que hayan cuatro tipos de escuelas: las estatales, estatales religiosas (que hacen incapíe en estudios judíos), escuelas árabes y drusas cuya docencia se imparte en árabe, y escuelas privadas. La ciencia, el arte, la literatura – Israel es uno de los países donde se editan y leen más libros -, hacen del país un foco de atención mundial. El gobierno fomenta el emprendimiento, y son muchos los inventos que se han creado en Israel en todos los campos, Waze, la píldora endoscópica, el Pendrive, el riego por goteo, el tomate cherry, la memoria USB, el sistema que extrae agua del aire,  entre tantos otros.

De manera que los enemigos del Estado Judío, los terroristas de Hamas en la franja de Gaza, Hezbollá en Líbano, incluso la Autoridad Palestina – que paga sueldos a asesinos de judíos, israelíes o no, encarcelados o a sus familias si se trata de asesinos suicidas -, en lugar de usar los cientos de millones de dólares que les regalan países europeos y estadounidenses para mejorar la calidad de vida de su gente, los usan para fomentar los asesinatos de judíos y adquirir armamento y hacer túneles para matar civiles en Israel. Todo lo contrario de lo que ha logrado hacer Israel en estos 69 años, a pesar de tener que soportar ataques constantes. Única democracia en Medio Oriente, Israel se ha transformado en lo que Theodor Herzl predijo, que sería una luz entre las naciones.

 

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