Saludo del Embajador Eldad Hayet, en el 69 Aniversario de Israel

Ministros, autoridades de gobierno, autoridades militares, embajadores,  senadores, diputados, dirigentes de la comunidad judía, líderes espirituales, queridos amigos.

Muy buenas noches y bienvenidos a nuestra celebración de los 69 años del Estado de Israel. Mijal y yo llegamos a Chile hace apenas 8 meses y, juntos con nuestros colegas de la embajada, ya  nos sentimos en casa, rodeados por tantos amigos.  

La Independencia de Israel fue declarada por el primer Primer Ministro de nuestro país, David Ben Gurión, el 14 de mayo de 1948, casi seis meses después de que las Naciones Unidas aprobaran el fin del Mandato Británico y el establecimiento de un Estado Judío en Eretz Israel, la Tierra de Israel.

Hoy celebramos el nacimiento del Estado Moderno de Israel, que representa un eslabón más de la larga cadena histórica que vincula al pueblo Judío con la Tierra Santa, desde la Era Bíblica iniciada con Abraham hasta los pioneros del sionismo y los sobrevivientes del Holocausto, quienes sentaron las bases del Israel actual.

Este año 2017, además del 69° Aniversario de Israel, conmemoramos otras fechas significativas para nuestro pueblo y nuestro país.

En primer lugar, los 120 años del Primer Congreso Sionista, que estableció los fundamentos ideológicos y prácticos para el retorno de los judíos a su tierra ancestral. También recordamos los 100 años de la Declaración Balfour, donde el Gobierno Británico comprometió el establecimiento de un estado judío en los territorios bajo su mandato, siendo la primera declaración de una potencia mundial en este sentido. Además, conmemoramos 70 años del Plan de Partición de las Naciones Unidas, que proclamó el establecimiento de un estado judío (y también uno árabe). Otro hito relevante es el Cincuentenario de Jerusalén, reunificada tras la Guerra de los Seis días, lo que permitió reestablecer la libertad de culto en la ciudad y renovar aún más la capital de Israel, consolidándola como centro gubernamental, académico, comercial y espiritual, con una atmósfera vibrante, que combina tradición y modernidad. Y, finalmente, se cumplen 40 años de un episodio que pude vivir más de cerca, como fue la visita a Israel del entonces presidente de Egipto, Anwar Saadat, quien se presentó frente al Parlamento para extender la mano de la paz, y recibió como respuesta un abrazo multitudinario de todo el pueblo de Israel.

En estos 69 años de historia moderna, Israel ha cosechado logros importantes en ciencias, tecnología, agricultura, medicina, medio ambiente, cultura, derechos humanos y sustentabilidad. El tomate Cherry, el pendrive, el riego por goteo, la cura contra la esclerosis múltiple, la Orquesta Filarmónica de Israel, varios Premios Nobel, los mayores índices de tratamiento y reciclaje de agua, la reforestación del desierto, la aplicación WAZE, son sólo algunos de los logros que nos enorgullecen.

 

Pero la verdad es que lo que más nos enorgullece es que hemos podido compartir estos avances y aportes con el resto del mundo y, por cierto, también con Chile. Y vamos a continuar trabajando duro para seguir el desarrollo y la prosperidad y para conseguir una paz verdadera y duradera con nuestros vecinos.

De hecho, en los meses que llevo como embajador en Santiago, hemos podido contribuir a que la relación entre los pueblos, que a mi juicio va incluso más allá de la relación entre los gobiernos, siga creciendo en forma significativa, al igual que en los últimos años.

A modo de ejemplo, quiero citar algunos proyectos y avances:

En el plano social, desarrollamos una exitosa campaña de donación de sangre en coordinación con el Ministerio de Salud. También realizamos una donación de sillas de ruedas de alta tecnología a la Teletón. Y, obviamente, estuvimos junto a las familias que perdieron todo en los incendios del pasado verano, ayudando a su reinserción laboral y productiva.

En el plano académico y cultural, hemos promovido la visita de premios Nobel israelíes, invitamos a un grupo de rectores chilenos a conocer a sus pares israelíes, contribuimos a la participación de científicos israelíes en el Congreso del Futuro y comenzamos un plan de cooperación con la Universidad de Chile en el tema de gestión hídrica.

Y en el plano político, tuvimos un exitoso diálogo bilateral en la Cancillería chilena, firmamos un acuerdo de promoción de la Innovación con Corfo, mantuvimos una estrecha relación con el Grupo Interparlamentario Chileno Israelí, y hemos reforzado nuestra cooperación en temas de Defensa y Seguridad Ciudadana. Además, participamos como país observador activo en la Alianza del Pacífico.

Sin lugar a dudas, la relación bilateral está en proceso de expansión. Por eso, a mediados del año pasado se abrió la Oficina Comercial de Israel en Chile, con el objetivo de potenciar el intercambio bilateral y promover tratados y acuerdos que favorezcan el desarrollo productivo de ambos países. En la misma línea, me complace anunciar que nuestra actual sede de la embajada nos ha quedado chica, y hacia fines de año nos instalaremos en nuevas y modernas oficinas en el sector de Nuevas Las Condes.

El mismo espíritu que Israel ha mostrado para compartir sus logros con el mundo, es el que como embajada hemos tratado de imprimir a la relación bilateral con Chile, cosechando una cálida acogida en organismos diplomáticos, técnicos, academia, empresas, centros culturales, confesiones religiosas y otros.  Y esto no habría sido posible sin el gran apoyo de la comunidad judía de Chile y sus diversas organizaciones y de nuestros amigos en el Parlamento, y en distintos ámbitos de la sociedad chilena, muchos de ellos aquí presentes. A todos ustedes mis más profundos agradecimientos.

Sin embargo, debo decir que hay activistas ideologizados que han tratado de perjudicar las relaciones de Israel con Chile, anteponiendo intereses ajenos y a veces particulares, incluso cuando está en riesgo el propio interés de Chile.

Pues bien, nuestra historia ha estado plagada de obstáculos, y uno más no nos detendrá en nuestro objetivo de construir un mundo mejor. Continuaremos trabajando e invirtiendo nuestras energías en estrechar y profundizar nuestros lazos y vínculos con el gobierno de Chile, el pueblo chileno y la sociedad chilena.

Finalmente, quiero agradecer a todos por compartir con nosotros este momento tan especial, y desde ya los dejamos invitados a celebrar los próximos hitos que nos trae el año 2017.

Muchas gracias.

Viva Chile, Viva Israel

 

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