El Gran Rabinato de Israel

David Mandel

En el año 1885 los compositores Gilbert y Sullivan estrenaron su exitosa opereta, El Mikado. Una de las más famosas canciones de esa obra es Tengo una pequeña lista.

Tengo una pequeña lista, tengo una pequeña lista
de enemigos de la sociedad que mejor estuvieran
bajo tierra enterrados,
y que nunca serán añorados, nunca serán añorados

El Gran Rabinato de Israel ha hecho una lista similar de alrededor de 160 rabinos de diversos países, incluyendo rabinos ortodoxos y ultra-ortodoxos, cuya autoridad para aprobar conversiones y celebrar matrimonios no es aceptada.

Esto ha provocado un gran resentimiento entre los rabinos de los otros países. Algunos de ellos están molestos por estar en la lista y otros están ofendidos por no haber sido incluidos.

La acción del rabinato israelí (el Gran Rabino Lau dice que ignoraba la existencia de esa lista y que fue hecha por un empleado de menor importancia) es atribuida a una intención de expandir su autoridad en países y comunidades fuera de Israel, un acto que no tiene justificación ni precedente histórico o religioso.

En contraste con la religión católica cuyo liderato está centralizado en el Papa, en el judaísmo, desde la destrucción del Segundo Templo por los romanos en el año 70, no existe un Sumo Sacerdote. Los líderes religiosos de cada comunidad son los rabinos, personas conocedoras de la ley religiosa judia, que, a diferencia del Papa, no son considerados infalibles en asuntos religiosos ni son intermediarios entre Dios y la humanidad. No existe en el judaismo el equivalente de cardenales, arzobispos y obispos. Los rabinos no son nombrados por una autoridad superior sino que, generalmente, reciben sueldo de la comunidad a la que sirven, están bajo contrato y pueden ser despedidos si los miembros de la sinagoga no están contentos con él.

El Gran Rabinato de Israel es reconocido por la ley israelí como la suprema autoridad rabinica y espiritual del país. Hay dos Grandes Rabinos que se alternan en la presidencia del Consejo del Gran Rabinato. Uno de ellos es askenazí y el otro sefaradí. Son elegidos para desempeñar sus puestos durante diez años.

El Gran Rabinato está a cargo de matrimonios, divorcios, conversiones, entierros, certificación de kashrut, yeshivot [academias de estudios religiosos]. Tiene sus propias cortes cuyas decisiones son ejecutadas, si es necesario, por la policía al igual que ocurre en las cortes civiles. No tiene jurisdicción sobre personas de otras religiones (musulmanes, drusos, cristianos) que tienen sus propias autoridades religiosas. Tampoco tiene autoridad para otorgar ciudadanía israelí a inmigrantes, lo cual recae bajo la Ley del Retorno en el Ministerio del Interior (basta haber tenido un abuelo o abuela que haya sido judío, o estar casado con un judío o judía para recibir ciudadanía israelí).

Fuente: Mienfoque

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