EDITORIALES ANTERIORES

 

EDITORIAL Nº 429

David Abodovsky

Que seamos inscriptos en el libro de la vida…

Este es un logro cada vez más difícil de alcanzar, a la luz de las actuales circunstancias internacionales, de los egos infinitos de algunos dirigentes que no trepidan en poner en peligro la subsistencia de la vida en el planeta, para satisfacer ansias personales de poder y hegemonía.

¿Basta con ser inscriptos para la vida? ¿Basta con vivir o sobrevivir? ¿Es esa nuestra más cara aspiración? ¿Es suficiente? Nos lo aclara  la culminación de la oración en la que no solo  pedimos ser inscriptos en el libro de la vida sino que, en el Libro de la vida plena.

¿Qué significa  vida plena? Una vida que considere tanto la parte material como la espiritual de cada uno de nosotros, no basta con las posesiones materiales que podamos adquirir, que pueden ser efímeras, sino que necesitamos la parte etérea que incluye el amor por los demás, la autoestima, el reconocimiento, la amistad, la capacidad de entrega, el altruismo, la solidaridad, cualidades que hacen que nuestra vida tenga realmente importancia y trascendencia. Tampoco significa renunciar a lo material sino que estos logros estén disponibles para ayudar al prójimo, para contribuir, con la comunidad y  mejorar la calidad de vida de los demás.

Determinar nuestras falencias, nuestras zonas erróneas, nuestros problemas de interacción con nuestro prójimo, no es fácil, de hecho, tal como en muchas circunstancias, somos los últimos en darnos cuenta, en tomar conciencia. Afortunadamente nuestra tradición nos proporciona diez días, los que van de Rosh Hashana a Iom Kipur, el Día del Perdón, para hacer una profunda introspección, para darnos cuenta y resolver nuestros conflictos, tanto con nosotros mismos como con nuestros prójimo.

Hagamos uso de ese espacio de tiempo, que nos regala nuestra sabia tradición.

En  Rosh Hashaná, deseamos a todos nuestros lectores, que sean inscriptos en el libro de vida plena… que gocemos de salud, alegrías, amistad, amor y, por supuesto, también de prosperidad.

Deseamos que este año traiga consigo  paz, a toda la humanidad, que se cumpla la visión de los profetas,  que dijeron: “No alzará la espada nación contra otra ni se ejercitaran para la guerra”

Que nuestra vida esté, más que nada, plena  de "maasim tovim", buenas acciones, que son las que indudablemente le dan sentido, razón de ser y trascendencia a nuestras vidas.

 

Shaná Tova Umetuka, que este 5778 sea un año bueno y dulce…

 

EDITORIAL Nº 428

David Abodovsky

Tiki… Tiki… Ti…

Ha llegado septiembre, mes grato, que nos trae la primavera, las tibias temperaturas, las fiestas patrias, con sus ramadas, sus fondas, sus pies de cueca, también sus empanadas, anticuchos, asados, chicha, fin de semana largo y mucha alegría.

Septiembre también nos trae Rosh Hashaná, el año nuevo judío, aniversario de la creación del ser humano hace, según la tradición judía, 5778 años.

Rosh Hashaná nos trae momentos especiales, reuniones y cenas familiares, comidas típicas, rezos con cánticos tradicionales, en las sinagogas, los  que hacen surgir en nosotros nostalgias, a veces inexplicables, pero que  también nos pone ante disyuntivas difíciles.

Junto con el inicio de Rosh Hashaná, se da comienzo a los “Azeret Yemei Teshuva”, los diez días de arrepentimiento, durante los cuales debemos pedir perdón a aquellos que hayamos ofendido ya sea consciente o inconscientemente, más aun, también perdonar a quienes hayamos ofendido o afectado, de alguna forma.  Estos diez días de arrepentimiento culminan en Iom Kipur, el día del perdón, donde Dios perdona nuestros pecados, siempre y cuando, hayamos pedido perdón previamente a nuestros semejantes.

Difícil es perdonar, más difícil aún  pedir perdón, sin embargo produce una gran sanación, libera la conciencia y predispone a nuestro prójimo a perdonar y empatizar.

Aparentemente, lo más difícil es perdonarnos a nosotros mismos. Tan difícil es, que podemos pasar la vida entera sin reconocer nuestros propios errores y vivir agobiados de culpa y remordimientos, que afectan enormemente nuestra calidad de vida, nuestra relación con los demás y nuestra autoestima. Este es el momento de hacer una profunda y sincera introspección y atrevernos a auto analizarnos y perdonarnos.

Respecto al tema del perdón, en estos Azeret Yemei Teshuvá, hemos reeditado un artículo, de hace años, que sintetiza este, a veces complicado trance: “Semillas de Rosh Hashaná” que pensamos puede ser inspirador.

No podemos terminar esta editorial, sin expresar, a quienes podamos haber ofendido, de alguna u otra forma, nuestra más sincera petición de perdón y del mismo modo perdonamos a quienes pudieran habernos ofendido.

Deseamos a todos nuestros lectores un Shaná Tova Umetuká, un año nuevo bueno y dulce y un Iom Kipur significativo y sanador.

 

EDITORIAL Nº 427

David Abodovsky

El mundo está  loco… loco… loco…

Hasta hace unos días, nuestra máxima preocupación era el costo de la vida, las jubilaciones, el mundial de futbol, el asado del 18, Iamim Noraim, que se aproxima, el terrorismo, el carrete del fin de semana, y otras similares.

Eso ha cambiado radicalmente, hoy nos preocupamos por nuestra propia supervivencia. El tema individual, de “pasar agosto” se ha transformado en un tema colectivo “¿Pasaremos?” ¿Logrará la humanidad sobrevivir o tendremos un horroroso holocausto nuclear?¿Será este el fin de los días?

Es evidente que, en esta disyuntiva, nos sentimos totalmente impotentes ya que no hay nada, que ninguno de nosotros pueda hacer, para evitarlo, eso depende del ego de personajes de caricatura, que solo se preocupan de sí mismos sin darse cuenta que al desaparecer la humanidad  ellos también, indefectiblemente, lo harán y una victoria, en esas circunstancias, solo será un triunfo pírrico.

Nunca fue más actual la fábula de la tortuga y el escorpión, donde este último le pide a la tortuga que le permita pasar el río sobre su caparazón ya que no sabe nadar, la tortuga le dice que no, porque el escorpión la podría picar. Este argumenta: no lo haré porque si lo hago, te hundirías y yo también moriría. Ante tan contundente argumento la tortuga accede. Cuando estaban a mitad del río, el escorpión pica a la tortuga y esta, extrañada, le pregunta por qué lo hizo ya que el también moriría y le responde el escorpión: lo hice porque está en mi naturaleza…

¿Está en la naturaleza de Kim Jong-Un, y de Donald Trump, proteger hasta ese punto su ego, su orgullo, su prepotencia, sus deseos de poder y figuración, poniendo, en peligro la supervivencia de la especie humana?

Lamentablemente, para nosotros, a todas vistas, es así.

Es en este marco de riesgo y pesimismo, que nos acercamos a Rosh Hashaná, celebración de la creación del mundo y del ser humano, ¿Será celebración y despedida?

Tal vez, con la fuerza y energía de nuestras oraciones, estas sean escuchadas y podamos influir en el desarrollo de los acontecimientos  logrando la derogación del decreto de exterminio que nos amenaza.

Junto al Al Jet, oración, de Iom  Kipur, en la que pedimos perdón, por nuestros errores, debemos agregar una frase: “Por el error que cometemos ante Ti, al elegir y permitir líderes irracionales, que no solo comprometen nuestra supervivencia sino que también la permanencia de Tu obra”…

 

EDITORIAL Nº 426

David Abodovsky

Que modernos los antiguos…

Resulta evidente que la Toráh, el Pentateuco, trata de temas que sucedían en la época en que fue escrita y que suscitaban la preocupación, en esos tiempos, y requerían normativas, para lidiar con ellos.

Aparentemente los temas preocupantes, para los habitantes, de esa época, no diferían mucho de los actuales.

Leíamos en Shabat, la parashá Shoftim, Jueces, la misma que al principio dice “Tzedek, tzedek, tirdof”, “justicia, justicia perseguirás” frase enigmática, a la cual se le han buscado muchas explicaciones ya que no está claro la razón para repetir dos veces la palabra “Tzedek”; dicen nuestros sabios: no hay  una palabra de menos ni de más, en nuestra Toráh, por lo cual debe existir una razón de peso, para esta repetición.

No hay una respuesta definitiva,  llevamos miles de años tratando de encontrarla. Algunos dicen que significa: justicia y solo justicia perseguirás, otros piensan que la repetición solo es para destacar que la justicia es el más importante de los preceptos pero, la interpretación más apoyada es. “una justicia justa perseguirás”. Si estamos de acuerdo, con esta última definición, cabe preguntarse ¿Qué significa una justicia justa? O más aún, ¿Puede haber una justicia injusta?

En nuestra definición una justicia justa debe ser igual para todos, para ricos y para pobres, para hombres y para mujeres, para las personas de cualquier estrato social o cultural, de cualquier ideología política o religiosa, que pertenezca al gobierno o a la oposición, ya sea oriundo del país o extranjero, también para las minorías, además debe ser asequible para todos y todos deben tener igual posibilidad de defensa. 

El texto de la parashá va aún más allá nos responde claramente y nos da señales sobre que debe ser una justicia justa, nos dice: “No torcerás el juicio, no harás distinción de personas ni recibirás cohecho, porque el cohecho ciega los ojos del sabio y pervierte las palabras de los justos” En otro versículo nos dice: “No valdrá un solo testigo, por cualquier delito o cualquier pecado, se necesitarán, al menos, dos o tres testigos” “Si los testigos levantaran falso testimonio, los jueces investigarán y si resultare que han atestiguado falsedad, haréis con ellos lo mismo que pensaban hacer contra su hermano”. Tal vez el texto más conflictivo y que normalmente se asocia con venganza y crueldad, es la conocida Ley del Talión.

“Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie”, reza el versículo, que normalmente se asocia, como decíamos, con crueldad y retaliación. Sin embargo, en un grupo de estudio al que asistimos junto a Santiago Benadava (ZL), brillante  jurisconsulto, negociador ante el Vaticano y Argentina, por el conflicto del Beagle,  planteó que, por el contrario, es el más humanitario de los preceptos y un gran aporte ético ya que limita el castigo a la cuantía del daño: solo una mano por una mano, un ojo por un ojo y no la vida por una mano o un ojo. Por otra parte planteaba que no es lo mismo la mano, por ejemplo, de Claudio Arrau, que la mano de un intelectual, lo cual determina que, para que el castigo sea equivalente, como nos ordena la Torah, sea necesario recurrir a otros medios, como la compensación económica y no a la integridad física de nadie.

Nos queda la inquietud que, al parecer, desde tiempos inmemoriales el ser humano no ha evolucionado éticamente y las temáticas siguen siendo las mismas, ni la justicia es igualitaria, ni las sentencias justas, la coima y el cohecho se han enseñoreado tanto en nuestro país como en prácticamente todos los países del mundo  además hemos sumado delitos y faltas éticas e impunidades aberrantes, fruto de la modernidad.

Tzedek, tzedek Tirdof, justicia, justicia perseguirás, un fundamental  precepto, que siempre debemos tener presente, en todas nuestras acciones.

 

EDITORIAL Nº 425

David Abodovsky

Se les dijo, se les advirtió, se les insinuó… Pero…

Así encabezaba algunos, de sus chistes un famoso humorista uruguayo, en los tiempos de la radio, de visita, en nuestro país.

Junto con quedar choqueados y horrorizados, por lo ocurrido en Barcelona y otras ciudades europeas y, por supuesto solidarizar con el dolor de los familiares, de las inocentes víctimas y el sufrimiento de los heridos, no podemos sino estar dolidos, con los países europeos y la prensa internacional, por lo que consideramos una desidia imperdonable.

Los países europeos, insistiendo en condenar a Israel, por todos los males del Medio Oriente, aprobando una y otra vez las resoluciones de las Naciones Unidas, contra la única democracia, bastión de racionalidad y moderación, de la región, la única salvaguarda, y primera línea de contención, de occidente, para evitar la conquista de Europa, por el Islam.

Se les dijo… Se les advirtió… Se les insinuó… Pero…

Nunca se imaginaron que los atentados terroristas, contra Israel, fueran ensayo, para la acción, en Europa, verdadero norte del islamismo radical, que  pretende fundar un Califato, para dominar al mundo, matando o convirtiendo a los “infieles”, instaurando la “sharia”, en los países conquistados. Hoy, la “Ley Islámica” ya está vigente, en amplios sectores, de algunas capitales europeas, que no se atreven a intervenir, por temor a herir la susceptibilidad, de los musulmanes.

Uno podría llegar a sospechar, que la razón principal, de Isis, para actuar con tanta crueldad, contra los pueblos árabes, en el Medio Oriente, tiene por objeto crear un flujo de refugiados, hacia Europa, para, entre ellos, infiltrar a sus células, en la región.

Caso aparte es la prensa internacional, que solo se conmueve cuándo las víctimas del terrorismo son ciudadanos de sus propios países. Tal parece que las muertes de israelíes o judíos, no son lamentables y, por lo tanto, no se les otorga cobertura desinformando de esta manera a sus lectores y transformando a la víctima en victimario, son obsecuentes, para congraciarse, con la peligrosa mayoría musulmana, sin darse cuenta que la prensa libre será la primera en desaparecer bajo un gobierno islamista.

Se les dijo… Se les advirtió… Se les insinuó… Pero…

Los islamitas, grupos musulmanes radicalizados, no buscan ni desean la paz, buscan la conquista de los infieles, que son los cristianos, los judíos, los ateos, los agnósticos, los demócratas, las feministas, la gente pensante, las minorías sexuales, los musulmanes moderados y cualquiera que piense diferente a ellos, para así instaurar una inhumana y férrea dictadura teológica, que haría retroceder a la humanidad miles de años.

Debemos estar conscientes que  nadie, en ningún lugar,  está a salvo del terrorismo fundamentalista, por lo que nuestros servicios nacionales y regionales, de inteligencia, deben estar alertas para prevenirlos. No olvidemos que ya han sucedido atentados violentos, en nuestra región, algunos de ellos, como el de la AMIA, en Buenos Aires, y el de la Embajada de Israel, en la misma ciudad, contaron con la participación de personeros de la República Islámica de Irán.

Que no tengamos que, por desgracia reconocer, que: Se nos dijo… Se nos advirtió… Se nos insinuó… Pero…

 

EDITORIAL Nº 424

David Abodovsky

¿Existe algo infinito?...

La respuesta, según los creyentes, es Dios, según Albert Einstein, es la estupidez humana y tal vez habría que agregar, a ello, la arrogancia desmedida el ego híper inflado, la obcecación y la apetencia de poder.

Para validar la apreciación de Einstein, baste con ver lo que está sucediendo entre el Presidente de EE.UU, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, quienes se han enfrascado en una controversia llena de provocaciones, amenazas y acciones de una belicosidad extrema.

El que dos personajes, de caricatura, como son Trump y  Kim Jong Un, se enfrenten, entre ellos, no tendría importancia alguna, después de todo, ambos se creen dioses, omnipotentes y están dispuestos a demostrarlo, sin embargo, están jugando con fuego y podrían llevar a la humanidad a una conflagración nuclear, que sería desastrosa.

Estamos todos en peligro…

Se le preguntó a Einstein, cuáles serían las armas que se utilizarían en una tercera guerra mundial, a lo que respondió, “No sé qué armas se utilizarían en una tercera guerra mundial, si las que se utilizarían en una cuarta guerra: palos y piedras”

Ambos líderes, en su infantil irracionalidad podrían, en un momento de furia, presionar el botón que destruya la humanidad. Ambos tienen el poder, la impulsividad y la falta de criterio suficiente, para hacerlo.

Años atrás, se estrenó una exitosa película llamada “Juegos de Guerra”, en la que se planteaba el caso de un súper computador, que tenía la facultad de aprender, de sus propias experiencias, el cual se descontroló y transformó un programa de simulación, en una actividad de guerra real, amenazando la supervivencia del mundo.

La solución desesperada y última esperanza para la humanidad, consistió, en hacerlo jugar al conocido juego del “gato” donde, después de miles de partidos, descubrió que en el “gato” así como, en la guerra, nadie gana e interrumpió la secuencia de los preparativos para el lanzamiento de los misiles..

Quizás, la solución al conflicto entre Corea y EE:UU, sea regalarles a Trump y a Kim Jong Un, suficiente papel y lápices, para que pudieran jugar “gato” y darse cuenta que, con una guerra nadie gana…

La guerra no es un juego…

 

EDITORIAL Nº 423

David Abodovsky

Se vienen las elecciones presidenciales y parlamentarias ¿Por quién votar?

Los judíos chilenos, somos un grupo diverso, habemos de izquierda, de derecha, de centro, políticos y  apolíticos, anarquistas, religiosos, ateos, y un largo etc. No en vano se dice que ahí donde hay dos judíos, hay tres opiniones… Sin embargo, hay algo en lo que somos menos diversos, en la práctica de una ética que ha estado inscripta en nuestros genes, por milenios, y que está expresada en el Pentateuco, nuestra Torah, dicen nuestros sabios, “afojva ve afojva” “enrolla y desenrolla” (haciendo alusión a que la Torah está escrita en rollos de pergaminos) que todo está ahí, a la espera de ser interpretado.

Como somos un pueblo adicto al libre albedrío, el cual fuera entregado al ser humano prácticamente desde la creación, es evidente que cada cual debe decidir personalmente, por quién votar, lo cual dista de ser fácil, para hacerlo debemos evaluar cuidadosamente ya que nuestro deber superior es la búsqueda del bienestar colectivo. Nuestra Torah nos dice: “Si yo no soy para mí, entonces ¿Quién lo será?”, pero, “Si soy solo para mí, ¿Qué soy?”. Lo cual nos pone, en la disyuntiva, de buscar nuestro propio bienestar sin, por ello, afectar el bienestar de otros, es más, priorizando el bienestar común.

“Tzedek, tzedek tirdof” “justicia, justicia perseguirás”, es otra de las normas éticas que nos rigen y nos obligan no solo a buscar justicia sino que  perseguirla y además ejercer una justicia justa, que sea igualitaria, para todos y todas, que no beneficie a ninguna persona ni sector, en particular, sino que a todos por igual.

Dentro del tema justicia, la justicia social es tal vez la más importante. Nuestros profetas hicieron de la justicia social su lei motiv, sin importar que, con ello desafiaran el statu quo imperante. Sin justicia social no hay gobernabilidad ni estabilidad posible. Debemos preocuparnos y exigir de nuestros candidatos o candidatas, que orienten parte importante de su acción  hacia la justicia social, lo que incluye salarios dignos, acceso a la salud y la educación, jubilaciones dignas, vivienda, transporte, entre muchos otros elementos.

Hay quienes  pretenden hacer creer que son los dueños de la justicia social y se adueñan del concepto “pueblo”. Todos somos pueblo, todos pretendemos una vida tranquila y digna, utilizando para ello distintos caminos, algunos, de estos caminos, en ocasiones, pueden ser contraproducentes pero generan importantes aprendizajes que pueden ser determinantes, en el futuro.

En esta elección no podemos dejar de lado nuestras propias reivindicaciones. Como chilenos de religión judía, necesitamos y merecemos poder vivir en paz en esta nuestra patria. ¿Podemos votar por quienes nos atacan utilizando injurias antisemitas, tergiversando la realidad, insistiendo en importar un conflicto foráneo, que compete al Medio Oriente, y que es utilizado, con quien sabe que ocultos intereses o designios, para emporcar la tradicional convivencia pacífica, de nuestro país?

Debemos insistir también, en el envío al Congreso, de una ley que sancione la incitación al odio, proyecto comprometido por la Presidenta Bachelet, promesa que, por lo menos hasta el momento, no se ha concretado y que complementaría adecuadamente la Ley Zamudio, que castiga la discriminación pero no la incitación al odio lo que deja en la indefensión a quienes son estigmatizados injustamente.

Es momento de votar, en conciencia, para un mejor y más próspero futuro, de todos los habitantes de nuestro país, sin olvidar que, más allá de cómo o por quien se vote, es un deber irrenunciable sufragar,  corresponde a un derecho, que consideramos, a su vez, una ineludible obligación moral.

 

EDITORIAL Nº 422

David Abodovsky

Un remanso de realidad…

Hemos estado, durante las últimas semanas, lidiando con grandes mentiras, en el mundo de la irrealidad. Ejemplo de eso son los acontecimientos sucedidos en el Monte del Templo, donde también se encuentra la Mezquita de El Aqsa, la cual ha sido utilizada, una y otra vez, por las dirigencias palestinas, para manipular a su pueblo y al mundo, justificando la violencia contra Israel y el pueblo judío.

La última invención sobrepasó todos los límites, sin embargo fue exitosa mediáticamente, haciendo dudar del discernimiento de la dirigencia política y la opinión pública internacional que, después de todo, cree lo que quiere creer, apoyada por una prensa anti judía y una millonaria campaña mediática palestina.

Después de un feroz atentado contra policías israelíes, en el Monte del Templo, que causó la muerte de dos agentes, se conocieron grabaciones que mostraban que los palestinos involucrados habían acopiado las armas utilizadas, al interior de la “sagrada” mezquita. A raíz de ello, Israel puso sensores de metales, para evitar el ingreso de armamento a El Aqsa. Esto causó que los musulmanes calificaran el hecho como una profanación, a los santos lugares, lo que queda desmentido, por la existencia de detectores similares, en muchos otros espacios religiosos,  incluso La Meca, lugar más sagrado y venerado, de los musulmanes y en el Muro de los Lamentos, lugar más sagrado del judaísmo, varias iglesias y santuarios católicos, en el Medio Oriente y otras partes del mundo. Es, por lo tanto inevitable, llegar a la conclusión que solo se pueden oponen a la medida quienes tienen la intención de realizar o encubrir atentados terroristas.

Entre tantas mentiras, tuvimos un oasis de realidad, un reportaje televisivo, en Canal 13, titulado “Siempre hay un chileno, en Tel Aviv”, dirigido por Marcelo Kiwi, reportaje que nada tiene que ver con el conflicto sino con entrevistas a personas, tanto judías como no judías, sobre sus vivencias en Israel.

Más allá de las entrevistas, el video muestra diversas zonas de Tel Aviv, donde se puede apreciar la buena convivencia entre palestinos e israelíes, la ausencia absoluta de un “apartheid”, el acceso, sin restricciones, a los lugares santos, para los fieles de todas las religiones y el altísimo nivel de vida que disfrutan tanto judíos como árabes israelíes, con acceso gratuito a la educación y prácticamente gratuito a la salud, además su amplia vida cultural, su modernidad y su exquisita gastronomía.

Es bueno, que la opinión pública chilena pueda tener, más que sea,  un atisbo, de la realidad. Una realidad no manipulada, por intereses creados ni odiosidades ancestrales y pueda darse cuenta, en primera persona, de la verdad, y como esta es, maquiavélicamente, distorsionada, manipulada y desvirtuada.

 

EDITORIAL Nº 421

David Abodovsky

¿Qué  está pasando a nuestro  Pueblo Judío?

Estamos a pocos días de Tishá be Av, el nueve del mes de Av, fecha asociada a las más grandes desgracias sucedidas al Pueblo judío. En efecto, en esa fecha fue la destrucción del primer y del segundo Templo de Jerusalem, también la expulsión de los judíos de España, incluso el atentado al AMIA fue en sus vísperas, también el inicio de la deportación en masa de  los judíos del Guetto de Varsovia, además de otros aciagos hechos.

Nuestros jajamim, nuestros sabios, atribuyen a “Sinat Jinam”, al odio gratuito entre hermanos la ocurrencia de esos hechos, Resulta pues paradójico, que el Gran Rabinato de Israel, haya elegido la proximidad de esa fecha, recordatorio de odio entre hermanos, para divulgar una lista negra, descalificando a rabinos de diversas tendencias del judaísmo. Odio y ansias de poder… Sinat Jinam…

Ha habido una dura  reacción, en todos los países del mundo, incluso Israel, a raíz de la confección y difusión de esa lista, que aunque ha sido negada por el Rabinato, con argumentos pueriles tales como, que fue elaborada por un subalterno, que no es una lista negra, reconociendo de hecho, con esa aseveración,  su real existencia.

Nuestra misión, como Pueblo Judío, es ser luz para los pueblos, trasmitir los grandes valores expresados en nuestros libros sagrados, la ética, la justicia, la hermandad entre los hombres.

Hoy vemos como un grupo de burócratas que se autodenominan Grandes  Rabinos, y que solo por vestir de negro, creen poder determinar quién es y quien no es judío, quien tiene la verdad y quien no, descartando una tradición de diversidad que, desde siempre, acompañó a nuestro pueblo.

Nuestra Torá, nos dice que “lo va shamaim hi”, la Torá no está en los cielos sino que fue entregada a cada uno de los seres humanos, para ayudarlos en su transitar. Cierto, a veces no es fácil interpretar lo que las escrituras dicen y no todos tienen los conocimientos necesarios para hacerlo, es ahí donde se requiere un rabino, un hombre sabio, que pueda ayudarnos a decidir, no un burócrata,  no una persona con intereses creados, no una persona con ansias de dominación y poder, no un extremista ni un fundamentalista, como los hay tantos en nuestro mundo.

El “Tratado de Principios” nos dice, “Hazte de un rabino”, destacando la importancia de elegir, para nosotros, un guía que posea ecuanimidad, empatía, sed de justicia, conocimiento, espiritualidad y bondad. Tomémonos en serio este consejo ya que dé él depende nuestra fortaleza espiritual, nuestra felicidad, y por qué no decirlo, también el futuro de nuestro pueblo.

 

EDITORIAL Nº 420

David Abodovsky

Una semana compleja…

La reciente semana ha sido complicada, no solo a nivel local, por factores climáticos, sino que también, en el mundo judío, donde irrumpió una “Lista Negra” de rabinos, de diferentes tendencias, discriminados por sus colegas del Gran Rabinato de Israel, pretendiendo conculcarles su derecho a actuar en labores rabínicas que tienen que ver con oficiar conversiones al judaísmo y determinar quiénes son judíos y quiénes no lo son.

En nuestro país, al menos en la zona central, donde se encuentra nuestra capital, la ciudad de Santiago, es muy poco habitual que caigan tormentas de nieve, menos con la inesperada intensidad que lo hicieron durante este fin de semana, en que se produjeron cortes de energía eléctrica que afectaron, de forma inusual, todos los sistemas informáticos tanto las comunicaciones telefónicas como internet e incluso las redes sociales. A raíz de ello, debemos excusarnos ante nuestros lectores, por una edición más reducida que lo habitual, aunque esperamos no por ello menos interesante.

Obviamente, la ”Lista Negra de rabinos, fue un golpe inesperado, para quienes estamos acostumbrados a una religión donde la diversidad de pensamientos es habitualmente la tónica y la aceptación de la expresión pluralista de las creencias  nuestro máximo orgullo. No resulta por lo tanto extraño la fuerte reacción de los rabinos, y comunidades de todas partes del mundo, criticando una lista negra originada en nuestro pueblo, que tanto ha sufrido por listas negras habitualmente provenientes de otras religiones o posturas políticas.

No podemos menos que calificar de un grave daño a nuestra religión y creencias este intento, por controlar el poder político, que otorga la religión, para así imponerlo a todo nuestro pueblo. Este hecho, sin precedentes, nos recuerda las políticas nefastas impuestas por la Iglesia Católica, a través de la inquisición y su gran inquisidor, que tan gravemente afectaron a la humanidad toda.

Hemos querido, dar espacio, en esta edición, a lo expresado por diversos rabinos, de todo el mundo, y de todas las tendencias, quienes han protestado desde sus púlpitos por la gravedad de la situación, que sin lugar a dudas, afectará la poca credibilidad que aún gozan las directivas religiosas de nuestra patria ancestral, Israel.

La Asamblea Rabínica Latinoamericana expresa: “Esta ́lista negra ́ dista mucho de herir el buen nombre de nuestros colegas sino más bien habla de la bajeza del Rabinato Superior que continúa con sus acciones dividiendo a los judíos del mundo entero y principalmente generan una brecha entre Israel y la Diáspora”

Como presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana, El Rabino Dolinsky, dice: “quiero felicitar a los 160 Rabinos, amigos y colegas de las diferentes corrientes que fueron incluidos en la lista que publicó la Rabanut Harashit en Israel, ¡ya son 161 porque yo quiero estar allí!”

“Me auto pongo en la lista, es un orgullo estar en esa lista en la que seguramente tantos jajamim de nuestro pueblo estarían si vivieran hoy”

El Rabino Alejandro Bloch, de la Comunidad NBI, expresa: “Por eso sostengo que esta lista supuestamente negra, Blacklist, tiene otra función, ser Blackmail, una forma de chantaje al pueblo judío ya que trata de advertir que quien no está alineado será castigado”

“Las listas negras han existido y son parte de la penosa historia de la humanidad y todas tienen el mismo fin: hacer callar, presionar y amedrentar”

En un video, el Rabino Polakoff, quien es el primer rabino argentino en expresarse con respecto al tema, menciona una frase del Talmud: “Es mejor para una persona arrojarse a un horno ardiente, que avergonzar a alguien en público”. Dijo que la lista de la infamia no lo avergüenza a él sino a toda la comunidad. Que no le es ningún placer dirigirse a ellos. Y comparó la lista con la que Oscar Schindler  usó para salvar vidas y no para denigrar. 

Hacemos votos, desde Anajnu.cl, para que el Rabinato de Israel, recapacite, se dé cuenta de la gravedad de la situación y su potencial de destrucción, tomando las medidas necesarias para revertir el daño causado, para lo cual, el primer paso es pedir sinceramente perdón, por una actitud que favorece el odio gratuito entre hermanos, odio que en el pasado terminó con la destrucción del Templo y la ciudad de Yerushalaim, aniversario de lo cual estamos solo a días de conmemorar, en un nuevo Tishá ve Ab, que reúne en una sola nefasta fecha las principales desgracias acaecidas a nuestro pueblo.

Esperamos que lo sucedido, un claro efecto de Sinat Jinam, odio gratuito entre hermanos, no constituya un nuevo aporte a esta trágica fecha.

 

EDITORIAL Nº 419

David Abodovsky

Los niños del SENAME…

Estamos todos conmocionados, por los sucesos develados, sobre el SENAME, Servicio Nacional del Menor, que incluyen torturas, violaciones, y muerte, es decir una vulneración total de los derechos del niño. Si a eso le sumamos el lucro desenfrenado, que en definitiva sería la gran motivación de organizaciones tanto políticas como particulares, y ONG, carentes de toda ética, y a quienes  poco le importan los niños, su bienestar y su futuro.

Nosotros, como chilenos de religión judía, que nos involucramos activamente en la realidad nacional, luchamos, inclaudicablemente  por el bienestar de la patria y de sus habitantes,  por eso nos duele enormemente, que injusticias como la expuesta, sucedan y nos preocupa que puedan quedar impunes o, peor aún, que puedan repetirse.

Mucho hemos hablado de los derechos del niño y poco de los deberes de los padres y del Estado. El Talmud dice al respecto: Los niños tienen derecho a que sus padres los cuiden y los mantengan hasta que pueden valerse totalmente por sí mismos. De ahí la siguiente obligación, enseñarle un oficio. El niño tiene derecho a tener un ingreso y ganarse la vida. El Talmud dice: “El que no enseña a su hijo un oficio o profesión puede ser considerado como si le enseñara a robar” (Talmud Kidushin 29a). 

Cómo contrasta esto, con la actitud de padres, que no se hacen responsables de sus hijos y los entregan a instituciones para que se hagan cargo, sin poner una gota de esfuerzo personal, para trabajar por su bienestar presente y futuro, aun mas reprobable, muchos los abandonan, los olvidan y no los visitan nunca más.

El padre que enseña a su hijo es como si hubiera enseñado a su hijo, al hijo de su hijo, y así sucesivamente hasta el fin de las generaciones. (Talmud Kidushin 36)

Resulta incomprensible, que en una sociedad liberal, como la nuestra, donde hay amplio acceso e información sobre métodos anticonceptivos, el tema de los niños no deseados siga vigente y se procreen criaturas que están condenados a sufrir y eventualmente transformarse en drogadictos y delincuentes.

Son niños que han sido despojados de lo más importante, no han recibido el amor de padres y familia, que merecen.

Una vez un padre fue a consultar al Baal Shem Tov por un problema relativo a su hijo. Se quejó  que su hijo estaba abandonando la moralidad, y preguntó al rabi qué podía hacer. El Baal Shem Tov respondió: “Ámalo más”.

El amor es la gran panacea, para lograr la felicidad, es capaz de combatir las más grandes aflicciones y sanar el espíritu.

Sin embargo, parece no ser suficiente. Es necesario entonces insistir en la responsabilidad de los padres y subsidiariamente del Estado, los niños nacen para ser felices, desarrollarse en un hogar, con padres y familia que lo guíen, lo protejan y les entregue amor. No tenemos derecho a frustrar esa expectativa.

Instamos al gobierno a ejercer sanciones ejemplificadoras, ante la situación que aqueja al SENAME, generar leyes que efectivamente protejan al niño y otorgue recursos para educación, terapias sicológicas, para lograr una inclusión, en la sociedad, de tantos niños que no merecen lo que les está sucediendo.

 

EDITORIAL Nº 418

David Abodovsky

Agua que no haz de beber… no la malgastes…

Israel, nos tiene acostumbrados a grandes desarrollos tecnológicos, en diversas áreas. Son notables sus aportes, a la medicina, donde ha desarrollado técnicas innovadoras, para la lucha contra diversas enfermedades. Se dice que si se encuentra una cura para el cáncer, está será israelí, también en la lucha contra las enfermedades crónicas y degenerativas tales como la artritis reumatoide, la Esclerosis Lateral Amiotrófica, y otras, también en la búsqueda de la prevención y mejoría del alzhéimer y Parkinson.

Es además notable el desarrollo de tecnologías para el diagnóstico de diversas patologías, el desarrollo de innovadoras vacunas y fármacos, exitosas terapias genéticas, para luchar contra diversas y graves enfermedades, desarrollo de implementos para mejorar la calidad de vida, de los enfermos postrados y minusválidos y diversos aparatajes médicos.

Los avances en medicina han sido significativos. Sin embargo, aún más impactantes han sido los logros que tienen que ver con los recursos hídricos y la lucha contra la grave falencia de agua que debió enfrentar el Estado de Israel. Para graficar dicha falencia baste decir que las personas solían poner un recipiente, en las tinas, para guardar el agua que se malgastaba mientras se calentaba el agua, para la ducha, la cual luego utilizaban, para regar las plantas de sus patios.

Hoy, todo eso es pasado, Israel ya no depende de las lluvias, para obtener agua. Se abastece plenamente del líquido elemento que, según se dice será más escaso y caro, de lo que fuera el petróleo, es más, se estima que será una de las causas de las guerras del futuro.

El camino para lograr el pleno abastecimiento no ha sido fácil, comenzó con el máximo  ahorro en la utilización del agua lo que llevó a la generación de implementación tecnológica, para el regadío del agro, de ahí surgieron el riego por aspersión y el riego por goteo, hoy utilizado ampliamente en todo el mundo y que, como podemos constatar en nuestro país, ha permitido cultivar en zonas desérticas y utilizar cerros que anteriormente eran improductivos.

Junto con lo anterior, hubo que implementar sistemas de reciclado del agua, de modo de reutilizar el sobrante. Que literalmente se iba por la alcantarilla. Hoy Israel, recicla el 95% de su agua residual lo cual permite regar amplias áreas agrícolas.

No obstante, al no ser eso suficiente, se generaron nuevos sistemas, para potabilizar el agua del mar y se diseñaron y construyeron grandes y eficientes plantas desalinizadoras, que hoy proveen la mayoría del agua potable y que, además, utilizan el inmenso flujo de agua, para generar electricidad. Como si eso no fuera bastante, se investigaron nuevas tecnologías que permitieran el riego con agua de mar sin desalinizar sistema que hoy se utiliza masivamente.

Las últimas innovaciones consisten en tecnologías para obtener agua del aire,  sistema que hoy ya se emplea, en lugares con emergencias hídricas.

Israel, es un pequeño país que no cuenta con recursos naturales y que sin embargo, a fuerza de investigación y esfuerzo, hoy no solo se autoabastece completamente de agua sino que  exporta tecnologías siendo uno de los países con mayores emprendimientos tecnológicos en el mundo.

Uno se preguntaría, por qué  países  del Medio Oriente, que poseen vastos recursos naturales y económicos, no generan sistemas y tecnologías que permitan mejorar la calidad de vida de sus pueblos, que se debaten en la pobreza. No podemos, en ese contexto, sino recordar la frase de un periodista italiano, que acompañó, hace más de cincuenta años, al Papa  Pablo VI en su visita a varios países árabes y luego a Israel, quien, a raíz de su experiencia, publicó: “Yo siempre creí que los árabes eran los hijos del desierto, hoy puedo decir que no lo son, son los padres del desierto”

En momentos que muchos países son los “padres” de sus propias falencias, es el tiempo apropiado para replicar las experiencias de un joven país, que ha logrado tanto, con muy poco…

 

EDITORIAL Nº 417

David Abodovsky

Judeófobos… y semántica

¿Fue la agresión al equipo de fútbol del Estadio Israelita un acto contra Israel? ¿Qué tiene que ver un equipo de fútbol integrado por chilenos, de religión judía, con el Estado de Israel? Haciendo un símil, ¿Se puede responsabilizar a un equipo de fútbol compuesto por cristianos de las actuaciones del Vaticano o a uno compuesto por musulmanes, de la persecución a los cristianos en países del Medio Oriente? ¿Es racional importar un conflicto foráneo, a nuestro país?

De las respuestas a esas interrogantes, se puede deducir que la actuación de los jugadores, público y dirigentes palestinos, no es un acto contra Israel, sino contra los judíos y es, por lo tanto, un acto antisemita y no anti israelí o anti sionista, como denominan los antisemitas, los actos xenófobos y discriminatorios, contra los judíos, habida razón del rechazo, a la discriminación religiosa imperante en el mundo occidental.

Los palestinos aducen que no son antisemitas ya que ellos mismos son semitas, sin embargo, el término “antisemita” fue acuñado para denominar los actos antijudíos, por eso, si les acomoda más, podemos cambiar ese término por “judeofobos” aunque es solo una cuestión de semántica y sus implicancias son exactamente las mismas.

Hace mucho tiempo que la Comunidad Judía de Chile, busca aprobar una ley, contra la incitación al odio, ley que comprometió públicamente la Presidenta Bachelet, en la tradicional celebración de Janucá, en La Moneda, importante iniciativa que duerme el sueño de los justos hasta el día de hoy y aparentemente lo seguirá haciendo, por mucho tiempo ya que, al parecer no existe intensión de cumplir con la palabra empeñada o tal vez, especulando, hay presiones en contrario, por parte de bancadas parlamentarias que se oponen.

No nos engañemos, la agresión al equipo de fútbol del Estadio Israelita, fue un acto de incitación al odio, formulado por dirigencias desquiciadas y seguido ciegamente, por un público especialmente convocado al efecto y por jugadores debidamente adoctrinados.

La gravedad de lo sucedido queda en evidencia, en el informe del árbitro del partido y en las gravísimas sanciones, impuestas al Estadio Palestino, a sus jugadores y a su dirigencia, por el Tribunal de Disciplina del fútbol, entidad imparcial y que nada tiene que ver con la comunidad judía. Entre ellos fue ejemplarmente sancionado el dirigente palestino Sr. Jorge Khamis, quien  queda imposibilitado de jugar, dirigir o representar a su club u otro equipo que participe en la liga, de por vida.

Adicionalmente a ese ejemplificador castigo deportivo, la Comunidad Judía de Chile, en una actitud que valoramos, por estimar que es la acción que corresponde, se ha querellado, por los gravísimos sucesos acaecidos, en el partido de fútbol, en el Estadio Palestino. Esperamos, de la justicia, una sanción acorde a la enorme gravedad de los hechos.

Ya que iniciamos esta editorial, con una serie de interrogantes, resulta lógico finalizarla, con algunos interrogantes adicionales: ¿Por qué la virulencia de la Federación Palestina de Chile? ¿Existe alguna conveniencia pecuniaria o subvención para ello? ¿Por qué la Federación Palestina ha rechazado, una y otra vez, las ofertas de la Comunidad Judía de Chile, para trabajar juntos, por la paz? ¿Por qué los palestinos de Chile, que se dicen cristianos, han abandonado a sus hermanos cristianos perseguidos, expulsados, crucificados y masacrados del Medio Oriente para aliarse con los masacradores? ¿Se habrán olvidado que sus antepasados emigraron a Chile, huyendo de las persecuciones contra los cristianos y de la conscripción obligatoria impuesta por los Otomanos, que en esa época dominaban la región? ¿Recordarán que en su vida de nuevos inmigrantes, en Chile, se apoyaron mutuamente, con los inmigrantes judíos? ¿Estarán los palestinos chilenos, de acuerdo con sus dirigencias? ¿Si no lo están, por qué no reaccionan?

Simples preguntas que merecen respuesta…

 

http://www.anajnu.cl/2017/articulos/416/informe-del-arbitro.html

http://www.anajnu.cl/2017/articulos/416/resolucion-directorio.html

EDITORIAL Nº 416

David Abodovsky

A confesión de parte… relevo de pruebas…

El domingo, pudimos ver en el diario El Mercurio, una inserción, de la Comunidad Judía de Chile, a página entera, abogando por la paz, imaginamos que como respuesta, a un inserto similar de la Federación Palestina, aparecido en el mismo periódico la semana anterior.

El inserto palestino, como es habitual, lleno de odiosidad y falsedades, mostraba un mapa del pretendido estado palestino que, curiosamente, era igual al mapa de Israel e igual al mapa del equipo de fútbol palestino, de nuestro país, es decir reivindican la totalidad del territorio israelí, como propio.

Ni ese mapa ni el estado palestino existen ni nunca existieron, solo son una expresión de deseo, fruto de una exuberante imaginación, parte de la mistificación mediática, que promueve la Federación Palestina.

Por su parte, el inserto de la Comunidad Judía de Chile, expresa que, para hacer la paz, se necesitan dos, también se muestran, en dicha inserción algunas de las múltiples oportunidades, en que se pudo haber llegado a un acuerdo pero que este fue desechado por los palestinos, a pesar de que se les llegó a otorgar casi el 100% de sus peticiones. Estas negativas a aceptar la paz se produjeron, en el año 1947 con el Plan de partición, en 1967 en Jartum, el 2000 en Camp David, 2001 en Taba, 2008 el Plan Olmert, y en las actuales negociaciones.

Definitivamente los palestinos no quieren la paz, quieren destruir el Estado Judío de Israel.

Curiosamente, durante cientos de años y diferentes dominaciones, nunca se reivindicó, por parte de nadie, un estado palestino ya que nunca existió, pero bastó el éxito de Israel, en disecar los pantanos, cultivar el desierto, transformar a Israel en un vergel, una potencia industrial y tecnológica, para que se les abriera el apetito y quisieran adueñarse de un territorio, que nunca fue de ellos.

Por eso no quieren la paz, lo que quedó muy en claro, en un twitter enviado por el Alcalde Daniel Jadue, que dice textualmente: “Estado israelí, no necesitamos paz” A confesión de parte, relevo de pruebas…

Si no quieren paz, ¿Cómo pueden reclamar y tildar al Estado Judío, de cruel agresor, cuando el Estado de Israel, reacciona ante el terrorismo palestino, o responde a los misiles lanzados contra su población civil, o los túneles destinados a penetrar en las ciudades de Israel y asesinar a sus habitantes?

¿Pretenden que Israel no reaccione, no proteja su territorio ni a sus ciudadanos?¿Se deje conquistar?

Recuerde Sr. Jadue, que Israel sí es un Estado soberano, que sí es reconocido como tal, que pertenece a la ONU, como titular y no como observador, que no necesita de campañas mediáticas ni importar un conflicto foráneo ni menos recurrir a un torneo inter estadios, para agredir a los jugadores de un equipo visitante, quienes además les ganaron ampliamente ese partido. Nos acabamos de enterar, que el Equipo Palestino fue duramente sancionado, por el “tribunal de disciplina” (Ver en “Vida Comunitaria”, de esta edición)

Sr. Jadue, no le creemos cuando dice que no necesitan la paz, tampoco estará de acuerdo con esos dichos el pueblo palestino, que se está rebelando contra dirigentes corruptos, que solo llenan sus bolsillos, a costa del sufrimiento, de su propia  gente. Así lo testifican intelectuales, periodistas y ciudadanos de su propio pueblo, además de corresponsales internacionales, religiosos de diversos credos y líderes de opinión.

Sr Jadue, para hacer la paz se necesitan dos,  usted no es un interlocutor válido.

EDITORIAL Nº 415

David Abodovsky

Miente, miente, que algo queda…

La agresión sufrida por el equipo de futbol del Estadio Israelita, en el marco de un torneo de ligas, que en esta ocasión se jugaba en el Estadio Palestino, fue la noticia comunitaria más impactante de esta semana en nuestro país. Lo sucedido es de extrema gravedad, no solo por la conducta antideportiva del equipo palestino, porque todo indica que hubo una masiva convocatoria, especialmente para funar al equipo del Estadio Israelita, sino que también por los graves e inaceptables insultos y consignas antisemitas contra los jugadores del Estadio Israelita por ser judíos, algunos relativos al Holocausto, que se emitieron.

Lo ocurrido demuestra no solo la incultura de los dueños de casa, sino que refleja la poca disposición de la Federación Palestina a trabajar por la paz,  refrendando la continua  intención de importar un conflicto foráneo, lo que constituye una afrenta a este, nuestro país.

Lo anterior se ve demostrado por el aviso a página completa, que apareció en el Diario El Mercurio de este fin de semana, por supuesto mentiroso...

De la ilustración que lo acompaña, que muestra como los “sionistas” van supuestamente borrando del mapa a los palestinos, podemos aprender que la mentira, reiterada una y otra vez, se transforma en verdad para una opinión pública desinformada.

La ilustración nos muestra un primer mapa que ¿casualmente? es igual al mapa del Estado de Israel, y que corresponde al año 1946, año que, ni el Estado de Israel, ni menos aún el estado palestino existían.

Resulta pues fácil atribuirse un mapa inexistente para luego demostrar cómo se les está despojando de territorios que en la realidad, nunca les pertenecieron. De hecho, el “estado palestino” nunca existió, es un invento ingenioso y mediáticamente exitoso.

Después de la Guerra de los Seis Días, en 1967, en la que Israel derrotó de manera categórica a una coalición de nueve estados árabes y tomó legítimamente posesión de Judea y Samaria, los habitantes árabes de esas regiones experimentaron una especie de milagro antropológico y descubrieron que eran palestinos, algo que no sabían el día anterior.

Los que hoy se dicen palestinos son árabes, en su mayoría jordanos, sirios, egipcios, iraquíes, marroquíes y sauditas, que por supuesto jamás reivindicaron durante siglos de ocupaciones de diversas potencias una patria “palestina” porque nunca existió. De hecho no hay registros históricos ni arqueológicos ni ninguna otra evidencia, de la existencia de un país palestino.

Claro está que si no hay una historia, esta debe inventarse, entonces se atribuyeron la descendencia de los filisteos, pueblo extinto hace muchos siglos, y del cual tomaron su nombre, palestinos. No se percataron de un pequeño gran detalle, los filisteos eran un pueblo invasor,  no semita, proveniente de Creta y no originario de los lugares donde ellos sostienen haber habitado, sobre 5000 años.

Pero, el pueblo palestino, aunque en la realidad nunca existió, hoy si existe. Y como hoy son una realidad, es con ellos con quien hay que negociar, para lograr una paz que permita la convivencia. Sin embargo es casi imposible negociar con quien solo pretende tu destrucción, borrarte del mapa.

Ser palestino se ha convertido en un buen negocio, son cuantiosas las donaciones de países y organizaciones destinadas al pueblo palestino, que son en realidad utilizadas para engrosar las arcas de dirigentes corruptos,  financiar a los terroristas, pagar carísimos anuncios en periódicos extranjeros, remunerar a las dirigencias palestinas y financiar  fallidas campañas de BDS -  “boicot, desinversión y sanciones” - contra Israel y los judíos. Este buen negocio constituye un incentivo perverso para mantener artificialmente el conflicto y por eso, cada vez que se está a punto de lograr un acuerdo, surgen desde los palestinos nuevas exigencias, también atentados terroristas, para de ese modo hacerlo fracasar.
La Federación Palestina de Chile parece seguir un axioma: “La paz nada engendra, solo el conflicto es fecundo”

Están equivocados, muy equivocados, terriblemente equivocados…

EDITORIAL Nº 414

David Abodovsky

Suficiente es suficiente… Enough is enough…

La frase del título fue pronunciada por la Primer Ministra del Reino Unido, tras los dos últimos atentados islámicos en Londres, con su secuela de muertos y heridos, atentados esperables después de la absoluta pasividad de los países europeos ante la invasión islamista, de que están siendo objeto.

Esta vez, no pueden utilizar a Israel, como chivo expiatorio, costumbre arraigada en los países europeos, que además habitualmente condenan al Estado Judío, por intentar defenderse del flagelo terrorista acusándolo de fuerza desmedida, vulnerar los derechos humanos y sobre reaccionar,  en la acción para defender a sus habitantes.

Generalmente se justifica la violencia terrorista  como una respuesta a la ocupación sionista, a las faltas de libertades que sufrirían los palestinos en Israel, a los asentamientos, en tierras “ocupadas” a las condiciones de los presos palestinos, en las cárceles israelíes, etc. Pero estas justificaciones no pueden ser utilizadas en el caso del terrorismo en Francia, Bélgica, Inglaterra, España y otros países, en los que Israel no tiene incidencia alguna.

Europa debe despertar y darse cuenta que está sufriendo una invasión por parte de quienes tienen por objetivo la creación de un Califato Islámico, para lo cual, deben derrotar a los infieles, que somos todos los que pensamos diferente o pertenecemos a alguna religión que no sea el islam y que, por eso, según ellos, debemos convertirnos, ser esclavizados o morir.

Tal como se están dando las circunstancias, es una real posibilidad que la invasión islámica a Europa, tenga éxito, ya podemos observar a los musulmanes bloqueando importantes calles, de las principales urbes del continente europeo, con cientos de fieles rezando, en esas vías, y haciendo desmedidas exigencias a los gobiernos, para obtener algunas prebendas, bajo la amenaza de acusarlos de discriminación si no las otorgan.

Sin embargo, algo está cambiando y tanto occidente, como los países árabes y los mismos palestinos, están reaccionando y diciendo: suficiente es suficiente, enough is enough.

Suficiente es suficiente, dijo el Senado de EE.UU. cuando, por unanimidad, esta semana, voto una resolución  “que reafirma el apoyo al "compromiso de Israel con la libertad religiosa y la administración de sitios sagrados en Jerusalén "y elogia la " relación mutuamente beneficiosa entre los Estados Unidos y Israel "

Suficiente, es suficiente, dijeron importantes países árabes: Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Yemen, Libia y Maldivas, cuando, también esta semana, rompieron relaciones diplomáticas con Qatar, al que acusan de apoyar a grupos terroristas como Estado Islámico (EI) y Al-Qaeda y a Irán, potencia que se disputa la hegemonía regional.

Suficiente, es suficiente, dijo un alto dirigente palestino, al sostener que el Kotel, el Muro de los Lamentos, pertenece al Pueblo Judío y por tanto a Israel.

Suficiente, es suficiente, dijo Senegal, al restaurar sus relaciones diplomáticas con Israel, congeladas desde que Senegal copatrocinara una resolución de la ONU, contra los asentamientos.

Suficiente, es suficiente, dijeron organizaciones religiosas,  culturales, universitarias y de todo tipo, personas de diferentes denominaciones religiosas, líderes políticos, y personalidades mundiales, al rechazar el movimiento BDS, (boicot, desinversiones y  sanciones), que los palestinos se han empeñado en impulsar, contra del Estado de Israel y los judíos.

Suficiente, es suficiente, está diciendo el mundo civilizado al darse cuenta de la inmoralidad del terrorismo, lo injusto de la condena contra Israel, por el solo hecho de defender, con innegable éxito, su territorio y a sus habitantes, de la lacra del terrorismo islámico, que hoy afecta a tantos países del mundo, que hasta ayer se pensaban inmunes.

Despertar y darse cuenta es lo que está haciendo el mundo, que horrorizado está clamando, cada vez con más fuerza y determinación.

Suficiente, es suficiente… Enough is enough…

EDITORIAL Nº 413

David Abodovsky

El enigmático primer mandamiento ¿Qué nos dice realmente?

Estamos celebrando la festividad judía de Shavuot, que conmemora la revelación divina en el Monte Sinaí y la entrega a Moisés y al Pueblo judío, de las Tablas de la Ley, que contienen normas de ética universales, en las cuales se basan la gran mayoría de las legislaciones del mundo.

Es obvio que en unos pocos párrafos es imposible normar todas las situaciones y además poder aplicarlas cuatro mil años después. Esto nos dice que los diez mandamientos deben tener una parte, que no es evidente, que  permite, más allá de lo textual, ser interpretados, para adaptarse a los actuales tiempos.

Se esperaría que los mandamientos sean eso, mandatos  o prohibiciones, sin embargo el primer mandamiento no posee, aparentemente, ninguna de esas características ya que dice: “Yo soy Adonaí, tu Dios, que te liberé de la tierra de Egipto, de la casa de la servidumbre.”

A menos que pensemos que es una suerte de introducción, para validar la autoría de Dios, este primer mandamiento debiera tener un significado diferente.

Si hiciéramos una labor de exégesis bíblica e intentáramos interpretar este mandamiento, podríamos deducir, entendiendo que somos hechos a imagen y semejanza de Dios, que el primer mandato es “Yo soy” y nos ordena ser todo lo nosotros mismos que podamos ser. Es decir, que pese a que somos gregarios las individualidades y los aportes individuales son importantes y valorables. Podríamos así concluir que se hace un llamado a respetar la diversidad y el disenso.  

Nuestros maestros nos dicen que la controversia puede salvar al mundo, pero que también podría destruirlo. Respetar al que piensa diferente podría evitar esto último.

El segundo mandato incluido en este primer mandamiento es valorar la libertad, tanto en nosotros como en los demás, pues esta tiene origen divino, Dios nos quiere libres, para que podamos ejercer el libre albedrío, potestad expresada en la Torá, cuando dice, en Deuteronomio 20-12, que la Torá no está en los cielos, sino que fue entregada a los hombres, para que  extrajeran de ella su guía y enseñanza.

Si quisiéramos resumir este primer mandamiento, podríamos decir que se nos ordena ser siempre nosotros mismos, auténticos y veraces, respetar la diversidad de nuestro prójimo sin rehuir la controversia pero canalizarla por vías argumentativas de respeto y comprensión, como dice el Talmud: “Quien en este mundo actúa con mesura, es privilegiado con la salvación divina”

Por sobre todo debemos luchar, en todo momento, por la libertad y dignidad tanto nuestra como la de los demás, especialmente de los discriminados y oprimidos, de cualquier raza o religión, en este nuestro mundo.

EDITORIAL Nº 412

David Abodovsky

La razón de la sinrazón…

La razón de la sinrazón… célebre frase que aparece en El Quijote, y que causó la locura del caballero de La Mancha, al tratar, infructuosamente, de  interpretar el párrafo, del libro de caballería, en que aparece.

Uno podría enloquecer tratando de interpretar la razón de la sinrazón del antisemitismo, y se pregunta ¿cómo personas que uno espera posean un coeficiente intelectual normal aceptan sin análisis alguno las falacias que proponen los antisemitas de siempre?

La primera gran falacia es la que habla del deicidio que habrían cometido los judíos hace dos mil años. Deicidio significa asesinato de Dios. El que durante veinte siglos la gente y la misma Iglesia Católica, haya aceptado, sin cuestionamientos,  esta calumnia, sin darse cuenta  que al hacerlo están postulando no solo que  Dios no es todopoderoso sino que además es mortal y que los hombres tienen poderes superiores, a los que Él posee.

El pretendido “Plan Andinia”  postula que los judíos quieren apoderarse de la Patagonia, y es otra gran e ilógica falacia que se basa en un libelo antisemita, de ficción,  “los protocolos de los sabios de Sion”. El que esta falacia continúe vigente y que incluso parlamentarios de nuestro país la avalen y la Federación Palestina, la utilice para denostar a Israel, a pesar de su evidente falsedad, habla simplemente de antisemitismo desembozado y de tratar de convertir a los judíos en un chivo expiatorio, para cubrir sus propias falencias utilizando, para ello el odio irracional, inculcado en la gente desde hace milenios y fomentado por activistas interesados.

Sin embargo, ser antisemita no está bien visto en la actualidad, por eso, los antisemitas de siempre, acuñaron el término “anti-sionista” para reemplazarlo. Siguen siendo antisemitas solo cambiaron su nombre. Ahora el foco es, pretendidamente Israel, que es acusado de todas las barbaries imaginables esgrimiendo mentiras que, para cualquier persona medianamente informada, resultan evidentes.

El que se acuse a Israel, la única democracia del Oriente Medio, de ser un estado apartheid resulta no solo risible sino que evidentemente falso… En Israel conviven pacíficamente muchas religiones y etnias, también árabes palestinos, que no solamente no son discriminados sino que tienen derecho a voto y representación parlamentaria, estudian en las universidades israelíes y ejercen, sin cortapisas, sus respectivas profesiones y oficios. Tienen derecho a la salud y a la previsión social, al igual que todos los israelíes e incluso algunos de ellos participan del Ejército de Defensa de Israel.

No solo los árabes sino que todas las minorías son acogidas y respetadas; las personas con capacidades diferentes se enrolan en el ejército participando igualitariamente de sus actividades siendo entrenados, para descubrir y utilizar sus habilidades lo que les permite, posteriormente, integrarse efectivamente a  la sociedad.

La integración plena de la mujer ha sido, desde siempre, una de las características de Israel como también la no discriminación y aceptación plena de las personas sea cual fuere su orientación sexual. Está claro que la realidad de los países árabes del Medio Oriente, es totalmente diferente.

Decir que Israel es un país apartheid, no solo es una falacia sino que una desvergonzada mentira, como también lo son las acusaciones de crímenes de lesa humanidad, el maltrato a los presos palestinos y tantas otras invenciones parte de este nuevo antisemitismo.

No cabe duda alguna, la razón de la sinrazón…

EDITORIAL Nº 411

David Abodovsky

Momento de tomar conciencia: Somos una generación privilegiada…

Ser un pueblo apátrida está muy lejos de ser una bendición, por el contrario, es una gran maldición. Nuestro pueblo lo fue por veinte siglos y tenemos la triste experiencia de lo que eso significa.

Nuestro pueblo debió padecer durante veinte siglos discriminación, persecuciones, expulsiones y genocidios sin tener un estado que nos respaldara, nadie que abogara por nosotros, tampoco los líderes religiosos que se supone debieran ser el liderazgo moral del mundo.

Fue muy cómodo para los políticos, los gobiernos, las iglesias, tener a la mano un chivo expiatorio, que pudiera llevar sobre sí todos los pecados del mundo, al que podían acusar de sus propios errores y corrupción, más aún si ese chivo expiatorio estaba indefenso.

Fácil acusarnos de deicidio, trayendo sobre nosotros la furia de un mundo iletrado y pueril, fácil no darnos acceso a las profesiones, al trabajo, a la educación, para luego acusarnos de usureros, uno de los pocos medio al que podíamos acceder para subsistir.  Fácil, muy fácil…

Hace tan solo sesenta y nueve años, tras dos mil años de ser un pueblo apátrida, logramos la creación de nuestro propio estado. Lo logramos, no nos lo regalaron, tuvo un inmenso costo en sangre, en sufrimiento y en sacrificios.

Retornamos a nuestra propia tierra, aquella de la que habíamos sido expulsados, aquella que nos había sido otorgada, por medio de un pacto divino. Aquella donde estuvieron nuestros santuarios, que fueron demolidos. Aquella cuya historia está relatada en la Biblia.

Esa tierra, tras tantos años, ya no era aquella que manaba leche y miel, era un gran desierto y lo que no era pantano infestado de mosquitos que acosaban y enfermaban a sus habitantes. Primero fue necesario disecar los pantanos y reforestar los desiertos también lidiar con una cruenta guerra con los países árabes vecinos, difícil, muy difícil para un pueblo que venía de sufrir el más grande holocausto del que haya noticia, un pueblo sin la experiencia para la administración de un estado, sin las técnicas agrícolas necesarias, sin los recursos económicos imprescindibles, sin industrias, sin hospitales, sin nada de lo necesario para hacer surgir un país.

Sin nada, salvo la voluntad de surgir, y la necesidad de triunfar, para sobrevivir y además con el inmenso desafío de absorber no solo a los que huían, diezmados, desde Europa, sino que a los más de 500.000 judíos expulsados de los países árabes y que el novel estado decidió integrar al país, en lugar de recluirlos en campos de refugiados, como hicieron los países árabes, para ser utilizados como instrumentos de  marketing político.

Nosotros ¡¡¡ si, nosotros !!!, somos esa generación que logró el milenario desafío de recuperar nuestra patria ancestral, los que logramos construir un país modelo de las buenas prácticas, un país democrático y plural, donde las minorías, incluso las palestinas, no solo son respetadas sino que tienen representación parlamentaria, donde existe una amplia libertad de culto y que se ha transformado en un vergel y en potencia tecnológica.

A veces nos olvidamos que, tras miles de años de exilio, es nuestra generación la que logró este verdadero milagro y que, por lo tanto, no solo debemos estar orgullosos, sino que también agradecidos… Estemos conscientes que somos una generación privilegiada, por haber tenido parte activa, en la creación del Estado de Israel, comienzo de la redención nacional de nuestro pueblo…

Es, por ello, nuestro deber asumir la tarea y continuar luchando, por lo que tanto costó conseguir, estar atentos para defender a nuestra patria ancestral, de cualquier amenaza que pueda ponerla en peligro. Es el momento para hablar fuerte, expresar nuestra verdad, no callar ni asumir posturas “políticamente correctas” o utilizando eufemismos, como lamentablemente suele hacerse, denunciar la mistificación y mentiras de que hacen gala nuestros adversarios, denunciar las falsedades e incongruencias de los antisemitas de siempre, aquellos que hoy se esconden tras la máscara del  anti-sionismo.

Todos somos responsables… Am Israel Jai… El Pueblo de Israel vive…

EDITORIAL Nº 410

David Abodovsky

¿Indiferencia o costumbre?...

Existe una nefasta teoría, de la cual ya hemos hablado, en otras ocasiones, que seguramente proviene de siglos de discriminación y criminales persecuciones contra el pueblo judío: La teoría del “Sha Shtil”, calladitos y quietos,  en idioma idish, el antiguo idioma de los judíos europeos.

¿En qué consiste esta teoría? En pretender que si no hacemos ruido, si no figuramos, si no damos nuestra  opinión, si no somos conspicuos, los antisemitas de siempre van a pensar que no existimos y nos van a dejar tranquilos.

Es, a nuestro juicio, tan nefasta esta práctica, que a muchos de nuestros entrevistados les hemos hecho esta pregunta ¿Qué piensa usted de la teoría del sha shtil? La verdad no hemos recibido ninguna respuesta apoyando esta postura. Tal vez la más inesperada respuesta la recibimos del Rabino Marcelo Bronstein, de quien esperábamos una docta y lata respuesta pero que nos respondió con solo dos decidoras palabras. “nunca funcionó”

¿Por qué traemos a colación este tema, en momentos en que aparentemente hay una mayor apertura, una mayor franqueza, menor temor?

Lo hacemos porque hemos descubierto que la respuesta “nunca funcionó” no se corresponde con la realidad. Cierto que nunca funcionó, en términos de evitar la discriminación y persecuciones pero, lamentablemente, si lo hizo al afectar fuertemente nuestro comportamiento. La teoría del sha shtil, se enquistó en nuestros genes, en los genes de nuestros dirigentes comunitarios, en nuestros educadores y también en nuestros guías espirituales y, hasta ahora permanece presente, al menos en la diáspora, en todos nosotros.

Lo anterior se hace patente a cada instante, cuando no nos involucramos, cuando no respondemos a actitudes antisemitas, cuando no enviamos cartas al director expresando nuestra molestia por algún hecho, o nuestro beneplácito por alguna actitud, cuando nos apocamos en alguna conversación que involucre a los judíos o al Estado de Israel, pero también cuando no nos integramos ni integramos a nuestros hijos a instituciones judías, ya sean laicas o religiosas, cuando no participamos de las actividades comunitarias, cuando no practicamos, en nuestro hogar, las hermosas y significativas tradiciones, de nuestro pueblo.

También cuando aceptamos falsas opiniones sobre los judíos o Israel, sin atrevernos a rebatirlas, tal vez por desconocimiento del tema, pero también cuando no intentamos compenetrarnos en las temáticas del judaísmo e Israel, para poder rebatir con argumentos válidos las ofensas y plantear nuestra propia posición.

Anajnu.cl, desde un principio ha sostenido que un pueblo que no dialoga, no debate, no plantea controversias, es un pueblo muerto y, por ello, hacemos nuestras las palabras del Talmud, que expresan, que la controversia puede salvar al mundo pero, mal usada, puede destruirlo.

Invitamos a nuestros lectores a reaccionar ante los temas nacionales e internacionales, ante los artículos, algunos de suyo conflictivos, que aparecen en nuestro portal, incluso frente a nuestras editoriales, enviando sus opiniones a la sección cartas, contacto@anajnu.cl , a compartir los artículos de interés ya sea a través de correo, whatsapp, redes sociales, etc. Ya que esa también es una forma válida de involucrarse.

¿Se puede cambiar lo aprendido durante tantos años? Creemos que no es una tarea fácil,  es un largo y arduo proceso que requiere determinación, cambios de comportamiento, la participación activa de los involucrados, tanto personas como instituciones y que debe comenzar cuanto antes.

Creemos que ahora es el momento…

EDITORIAL Nº 409

David Abodovsky

Algo hay aquí, que no entendemos…

Hace justo un mes atrás, nos congratulábamos de haber logrado una cifra histórica de visitas, durante el mes de marzo, cuando alcanzamos la inédita cifra de 38.495 lecturas. Pensábamos que esa era una cifra difícil de superar, al menos en un corto plazo, de no mediar algún evento extraordinario. Sin embargo, en el mes de abril, solo un mes transcurrido, superamos increíblemente esa cifra alcanzando 45.779 lecturas, lo que significa un promedio de 1.525 visitas diarias.

Ciertamente, eso nos continua posicionando, por lejos, como el periódico comunitario más leído de nuestro país lo que, por supuesto, incluye lectores no judíos, de diversas denominaciones religiosas, periodistas, líderes de opinión, académicos, juventud  y  personas interesadas en el mundo judío. Además nuestro portal constituye el único medio, a través del cual los judíos no institucionalizados, los así denominados “judíos invisibles”, que constituyen al menos el 54% de los judíos de Chile, se vinculan con el judaísmo.

Este tremendo éxito, conseguido tras un arduo trabajo y entrega de ocho años, por cierto nos estimula a cuestionarnos  temas, que han estado en nuestro pensamiento, que eventualmente hemos insinuado pero que  no lo hemos hecho con la fuerza necesaria.

Sabemos que estamos ante una virulenta y millonaria guerra mediática contra Israel y los judíos, impulsada a nivel nacional por la Federación Palestina, tenemos además una prensa adversa producto ya sea de la influencia que ejerce esa misma federación o debido a la propiedad palestina de importantes medios comunicacionales además de consideraciones de conveniencia política, de algunos sectores. Nos resulta difícil, por lo tanto, entender el que la directiva comunitaria no apoye, al único medio comunicacional judío que tiene acceso al mundo no judío y que, además, puede constituir un medio de información veraz,  para los periodistas y la prensa nacional.

Nos preguntamos cuales son los motivos: ¿No aceptan nuestra independencia editorial? ¿Tienes miedo que podamos transgredir las normas comunitarias? ¿No les gusta nuestra transversalidad en materia religiosa y política, de la igualdad de derechos de la mujer y de las minorías sexuales? ¿No aceptan que seamos un espacio libre de censura, donde todos pueden expresar sus ideas? ¿Existe alguna otra razón, que desconocemos?

El aumento, que calificamos de explosivo, de nuestra lectoría, demuestra que la transversalidad, la independencia y la apertura, son justamente lo que la gente espera, cualidades que han estado y están presentes en nuestra página.  Resulta pues anacrónico y hasta insólito, que se ignore y no se aproveche la gran potencialidad, tanto comunicacional como de convocatoria de Anajnu.

Consta a la dirigencia comunitaria nuestro leal compromiso con los valores del judaísmo, el Estado de Israel, que orgullosamente cumple 69 años de vida,  y por supuesto, con la gente, nuestros lectores, a quienes, sin duda, nos debemos y a quienes agradecemos su significativo respaldo y constante apoyo y a quienes solicitamos continúen difundiendo, con el entusiasmo con que hasta ahora lo han hecho, a nuestro portal y nuestros artículos, a través de las redes sociales y otros medios.

 

EDITORIAL Nº 408

David Abodovsky

¿Nos victimizamos los judíos?

A raíz de la conmemoración de la Shoa, el holocausto, alguien nos decía: “es que ustedes los judíos se victimizan, “se aprovechan del holocausto, para mostrarse como víctimas, ante el mundo.

Nuestro pueblo, ha sufrido una larga historia de persecuciones, expulsiones y discriminación.

No nos victimizamos cuando la inquisición nos quemó, según ellos, para salvarnos. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos cuando nos expulsaron de España y Portugal. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos, con los pogromos, en tiempos de los zares, que causaron miles de muertos. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos durante la revolución rusa, impulsada inicialmente por judíos, que posteriormente significo la muerte, la encarcelación y la relegación de muchos de nuestro pueblo. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos, con la llamada “solución final”, que exterminó a 6.000.000 de los nuestros, por el solo hecho de ser judíos, hombres, mujeres y niños. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos, con la negativa de los EE.UU a bombardear las líneas férreas, que conducían a los campos de exterminio, durante la segunda guerra mundial, lo que podría haber evitado cientos de miles de muertes. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos, con la negativa de países occidentales a acoger  refugiados judíos que huían en frágiles barcos de la barbarie del holocausto, devolviéndolos a Alemania, donde la mayoría de ellos terminaron sus días en manos de los verdugos nazis. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos con la persecución de la Iglesia Católica, acusados de deicidio, como si alguien fuera tan poderoso, como para matar a Dios. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos, con la prohibición de los ingleses, para que los judíos pudieran desembarcar en las playas de la tierra prometida, causando la muerte de muchos correligionarios, que huían de Europa. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos cuando asesinaron a nuestros atletas en la Olimpiada de Múnich. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos cuando 600.000 judíos debieron huir desde los países árabes, tras la creación del Estado de Israel. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos cuando los terroristas palestinos asesinaron a nuestra gente, en la tierra de Israel. No nos victimizamos, fuimos víctimas.

No nos victimizamos con la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) impulsada por los palestinos, que pretende aislar a Israel y los judíos. No nos victimizamos, somos víctimas.

Algunos pretenden presentarnos como victimarios cuando, en la realidad, hemos sido víctimas.

Así pues, cuando alguien  diga que nosotros los judíos nos victimizamos, o que exageramos, dile, con orgullo, que a pesar de que fuimos víctimas de tanta inequidad, que se ejerció contra nosotros tanta violencia, tanta injusticia, a pesar de ello, dejamos de ser un pueblo apátrida, logramos tener, tras tanto sacrificio,  una patria, que es nuestro respaldo, ejemplo para los países del mundo.

Dile de voz en cuello que nos cansamos de ser víctimas y chivos expiatorios, que sabemos que a muchos les molesta nuestra drástica decisión pero  tenemos la determinación de no permitir que la historia se repita.

Am Israel Jai

 

EDITORIAL Nº 407

David Abodovsky

Los devaneos del canciller…

Escuchábamos un discurso, de la Presidenta de la República, en Chiguayante, durante la inauguración de un nuevo cuartel de Carabineros. El discurso se refería al episodio de corrupción, que había afectado a Carabineros de Chile, y la primera mandataria decía textualmente: “Quienes se apartan de su misión ensucian a la institución”

No pudimos sino relacionar esa frase con lo sucedido tras la prohibición del ingreso al Estado de Israel, del activista de la Federación Palestina de Chile, Anuar Majluf, personaje conocido por su agresividad anti israelí y anti semita, impulsor del movimiento, Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), que promueve un boicot comercial, científico y cultural, contra Israel y, al parecer, también, por parte de Majluf, contra todo lo judío.

Resulta muy extraño, que el Canciller Heraldo Muñoz, solo días atrás haya prohibido el ingreso al país de un importante personero boliviano basado en que había promovido el boicot a Chile, se había referido, en forma injuriosa, al gobierno y a la Presidenta de la República.

El Sr. Muñoz, había resaltado el derecho de un país soberano, como lo es Chile, a prohibir el ingreso a su territorio, sin embargo, para él, ese mismo derecho, de todo país soberano, se ha tornado en inaceptable según su propia declaración, en lo que se refiere al Estado de Israel, pese a que las causales para prohibir el ingreso al Sr. Majluf, son prácticamente calcadas de las aducidas por el Canciller, en relación a la autoridad boliviana.

No nos cabe duda alguna de la gran influencia que ejerce la Federación Palestina, que más allá de los abundantes recursos económicos que maneja, tiene el apoyo de una importante “Bancada Parlamentaria Palestina” y de muchos altos personeros en el gobierno.

Sin embargo, es inaceptable lo obrado por nuestro canciller ya que evidencia un doble estándar y genera una importante pérdida de credibilidad, en sus dichos y acciones, perjudicando fuertemente la imagen de nuestro país.

Es por ello que la frase de la Presidenta Bachelet, que mencionamos al inicio de esta editorial, nos hace mucho sentido, “Quienes se apartan de su misión ensucian a la institución”.  La principal misión del Canciller debe ser resguardar la imagen internacional del país y representar adecuadamente la política internacional de su gobierno.

 

EDITORIAL Nº 406

David Abodovsky

Símbolos, símbolos y más símbolos…

Estamos transitando por los ocho días de Pesaj, la Pascua Judía, que celebra la salida desde la esclavitud, en Egipto, hacia la libertad, en la tierra prometida.

Sin duda, la mitzvá, el precepto, más importante, de esta festividad es “Ve igadta le binjá” y le contarás a tu hijo, le relatarás la gesta libertaria, como una forma de mantener viva la historia de los comienzos del Pueblo judío, su lucha inalienable por la libertad y su amor por la tierra que Dios nos entregó.

La celebración de Pesaj, consiste en una cena festiva familiar, que en su desarrollo junto con relatar la epopeya, presenta variados símbolos, que permiten empatizar con la gesta libertaria protagonizada por nuestros antepasados y revivirla, haciendo fe de lo que dice la Hagadá, el libro que relata la gesta histórica, que dice que “cada judío debe sentirse, como si el mismo hubiera salido de Egipto”

Así es como comemos “maror” hierbas amargas, para simbolizar la amargura de la esclavitud, remojamos en agua con sal esas hierbas, como símbolo de las lágrimas provocadas por el sufrimiento, comemos “jarozet” una mezcla de manzana, vino y otros ingredientes que, con su color rojizo, es un símbolo de la argamasa que utilizaban los esclavos, para hacer los ladrillos. Al beber el vino, parte importante del ritual, nos reclinamos en nuestras sillas para simbolizar que somos seres humanos libres y no esclavos que debían comer de pie, y así suma y sigue, con muchos otros símbolos alegóricos.

Por cierto que la simbología, que también es habitual en prácticamente todas las festividades judías, es potente y su uso meritorio. Sin embargo tiene también sus peligros…

Leíamos un cuento titulado “Los cartógrafos” que tiene mucho que ver, con los peligros a que hacemos referencia:

Cuenta, el  autor, sobre una isla habitada solo por cartógrafos quienes se dieron cuenta que, incongruente con su propia profesión,  no existía un mapa de la isla donde vivían, consideraron esto como una vergüenza así que decidieron trabajar juntos, para confeccionar un mapa, que además, dado su experticia, y también por un motivo de orgullo, debía representar, a la perfección, el territorio donde habitaban.

Se abocaron pues a la tarea, con mucho entusiasmo, sin embargo resultó ser una tarea ardua ya que, en su deseo de perfección encontraron una y otra vez detalles, que debían ser corregidos.

Así pues, después de transcurrido un largo tiempo y habiendo rehecho el mapa una y otra vez, al fin, lograron su meta, hacer un mapa perfecto, que representara a la isla, con fidelidad, en absolutamente todos sus detalles.

Concluye el autor: “Entonces, abandonaron la isla y se fueron a vivir al mapa…”

Sin duda un tema para analizar seriamente ¿Hemos abandonado la isla para ir a vivir al mapa? ¿Se han transformado nuestras festividades, en mera forma  tornándose en hermosos eventos sociales sin mucha trascendencia, esto en sintonía con el mundo light que estamos viviendo? Y si estimamos que esto es así, ¿Que podemos hacer para retornar a la isla…?

EDITORIAL Nº 405

David Abodovsky

Momento para agradecer…

No nos referimos solamente a agradecer por el logro de una épica libertad, para nuestro Pueblo, en la gesta libertaria que logró la salida de Egipto, y el fin de la esclavitud, tras cuatrocientos años de tiranía, por parte de los faraones.

Debemos agradecer, también, porque en el mes de marzo, Anajnu, marcó un increíble record histórico, habiendo recibido 38.493 visitas, inédito logro, en la historia de la prensa comunitaria nacional,  que nos posesiona como el medio periodístico comunitario más importante y leído del país. Este resultado es aún más relevante siendo una fecha alejada de grandes conflictos, que involucren a Israel o al mundo judío, situaciones que, por supuesto, hacen crecer fuertemente la lectoría.

Creemos que gran parte de este inmenso logro se debe a nuestra postura independiente y transversal que da espacio a  todas las corrientes de la gran diversidad que, desde siempre, ha caracterizado al judaísmo, sin exclusiones de ningún tipo, con la libertad necesaria no solo para aplaudir sus virtudes sino que también para disentir. Creemos en el derecho inalienable, de nuestros lectores, como seres pensantes, a informarse ampliamente y así cada cual  sacar sus propias conclusiones, según le dicte su entendimiento, experiencia, ideología y ética.

Nuestras páginas han estado abiertas a todos los  movimientos religiosos, desde la ultra ortodoxia hasta la ultra reforma, incluso al novel judaísmo laico, de reciente aparición, lo mismo con las diferentes posturas ideológicas, desde la ultra izquierda hasta la ultra derecha, pasando por toda la amplia gama existente, así como a los movimientos por los derechos  sexuales LGBT y los de reivindicación de los derechos de la mujer.

Destacamos especialmente el diálogo interreligioso, que consideramos de vital importancia, siempre que se aborde desde la sinceridad y no desde la propia conveniencia. Desde siempre hemos estado involucrados en buscar un acercamiento y armonía, entre las diversas religiones, buscando el crecimiento espiritual, único camino para la paz y harmonía, entre los seres humanos.

También ha sido notoria nuestra acción, para dar a conocer la realidad de los así denominados “Judíos Invisibles” judíos alejados, por diversas y muchas veces válidas razones, de las instituciones  judías. Estos judíos, como lo hemos reiterado en múltiples ocasiones, constituyen sobre el 53% de los judíos de Chile y su único contacto, con el judaísmo, es a través de nuestro Portal.

Invitamos a las instituciones comunitarias a sumarse a nuestra capacidad de convocatoria informando de sus actividades a través de nuestras páginas. A las empresas y profesionales a publicitar sus productos y servicios, en nuestro portal, beneficiándose de la inmensa lectoría y contribuyendo a la subsistencia de este medio comunicacional judío.

Agradecemos a las instituciones, empresas y personas que, con su apoyo, han permitido estos apasionantes nueve años de vida, también a nuestros colaboradores que semana a semana engalanan nuestra publicación con sus interesantes artículos, a nuestros lectores, a quienes nos debemos, que disfrutan nuestro variado material y lo comparten a través de las redes sociales y a todos los que nos apoyan con sus consejos, opiniones, buenos deseos y buena onda.

Jag Pesaj Kasher ve Sameaj.

EDITORIAL Nº 404

David Abodovsky

Si la continuidad es el tema…

En nuestra anterior edición, publicamos una interesante propuesta, para la continuidad del judaísmo argentino, escrita por Guido Maisuls, periodista y pensador ampliamente conocido. >>> ver aquí

A pesar de centrarse dichas propuestas en Argentina, son igualmente válidas, prácticamente para cualquier país, es más, la postura de Anajnu, es altamente coincidente, con lo expresado, por lo que pasamos a revisar algunas de ellas.

“Se tendrá que incentivar la incorporación y participación activa dentro de los diferentes estamentos comunitarios a amplios sectores de una población judía que vive completamente alejada de la vida judía por carencia de motivaciones o de conocimientos”

 Esto ha sido, desde siempre, una bandera de lucha de nuestro Portal, en efecto, pusimos en el tapete público, no solo con artículos sino a través de charlas e incluso editoriales el tema de los así denominados “Judíos Invisibles”, judíos no institucionalizados que, crease o no son, según nuestros estudios, basados en estadísticas oficiales (censo y pre censo), asistencia a Neilá, en Iom Kipur,  y otros, corresponden al menos al 53% de los judíos de nuestro país.

Queda claro pues, que este debe ser un tema prioritario para nuestras autoridades comunitarias ya que si bien estos judíos invisibles sienten pertenencia al pueblo judío, probablemente, su descendencia estará absolutamente desvinculada y asimilada.

“Fortalecer y aumentar la accesibilidad a la educación, la cultura y la difusión de los valores Judaicos en estos críticos momentos presentes donde prevalecen, en nuestra sociedad, la banalidad, el individualismo, el consumismo desenfrenado y la pérdida de valores éticos y morales que en épocas no tan lejanas nos engrandecieron y enorgullecieron”

Sabemos y comprendemos el alto costo de la educación formal judía, y que muchos judíos no poseen los recursos necesarios, para ello, por lo que la opción, para aumentar la accesibilidad, tiene que ver con la educación no formal, tema que podría ser asumido por los movimientos juveniles, por instituciones laicas y religiosas judías y por personas interesadas y motivadas por este tema. En todo caso, corresponde a las autoridades comunitarias asumir, como prioritario, este gran desafío.

“Atraer a todo el amplio y valioso espectro de intelectuales y profesionales judíos que en la actualidad están aportando maravillosamente a la sociedad, en todos los campos del quehacer nacional, a la participación institucional judía y a la vida comunitaria en general para que fortalezcan las bases donde se asentaría la vida de nuestras próximas generaciones”

Es un desafío importante, que pasa por recuperar el orgullo y la autoestima judía, tan gravemente afectada por la inmensa y millonaria campaña comunicacional desplegada por nuestros adversarios, que hace que muchos intelectuales y profesionales se mantengan alejados. Es un tema a estudiar por sociólogos, sicólogos y analistas políticos.

Obviamente, se trata también de potenciar a los medios comunicacionales judíos, especialmente a aquellos, que como en el caso de Anajnu, tienen una amplia lectoría, tanto de “Judíos Invisibles” como de público no judío, entre ellos, periodistas, comunicadores y miembros de otras confesiones.

“Crear un espacio contenedor, atractivo y abierto para una juventud actualmente dispersa, desorientada y sin metas personales y comunitarias claras y sustentables donde puedan participar democráticamente, opinar, sentirse representados y crear nuevas propuestas superadoras a estos tiempos presentes”

Creemos que, contrariamente a lo que usualmente se predica, es la juventud, con su empuje y entrega  la que debe motivar y exigir  a sus padres participar de la vida comunitaria judía.

EDITORIAL Nº 403

David Abodovsky

¿Es lícito que la Federación Palestina de Chile, utilice su poder económico, para vulnerar el derecho a expresarse?

Tras dos editoriales anteriores dedicadas a la visita del Padre Gabriel Naddaf, sacerdote católico ortodoxo, a nuestro país, no teníamos intención de continuar en esa línea.

Eso fue hasta que nos enteramos, por el Jerusalem Post, (en la prensa nacional, por supuesto, como es habitual, no hubo mención alguna), que la Federación Palestina de Chile, amenazó con cortar el apoyo financiero a la organización caritativa católica, ACN – Chile, (Ayuda  a la Iglesia que Sufre) si esta se reunía con el Padre Naddaf, para escuchar su postura sobre los cristianos del Medio Oriente, inclusive los de Gaza y Cisjordania que, como todos sabemos, están siendo perseguidos, asesinados, torturados y desplazados, en la mayoría de los países árabes musulmanes.

Los palestinos en Chile son alrededor de 400.000, la población palestina más grande, en el mundo, fuera del Medio Oriente. A esto hay que sumarle su inmenso poder económico ya que poseen bancos, entidades financieras y empresas de todo tipo. Como si eso no fuera suficiente, poseen importantes medios de comunicación y representantes políticos que conforman la así llamada “Bancada Palestina”, que no pierde oportunidad, para intentar dañar a Israel y los judíos.

No es pues extraño que  utilicen su inmenso poder económico, político y comunicacional, para conseguir sus objetivos. No es extraño, pero sí muy poco ético.

Tampoco es extraño, pero muy poco ético, que organizaciones católicas, acepten el chantaje y cedan a los requerimientos palestinos, que no tienen otro objetivo que acallar la voz de quienes son espectadores de primera fila, de la realidad y que, por ser católicos, saben muy bien de la discriminación que sufren en los países árabes y, por eso, dicen abiertamente que Israel, la única democracia del Medio Oriente, es el único país, de la región, donde los cristianos y otras minorías, religiosas, étnicas y sexuales, se sienten seguros y pueden participar, con derechos igualitarios, en la sociedad.

Hoy ya no solo es “miente, miente, que algo queda” sino que “no dejes que el que piensa distinto pueda expresarse”, es peligroso, puede que tenga la razón…

El artículo del Jerusalem Post, puede ser leído, en la sección vida comunitaria, debidamente traducido al español.

EDITORIAL Nº 402

David Abodovsky

El padre Gabriel Naddaf, ¿Favorecerá la reflexión? ¿marcará una diferencia?

Mientras aún resuenan los ecos de la visita del Padre Gabriel Naddaf, Sacerdote Cristiano Ortodoxo, a nuestro país, es un buen momento para analizar la importancia de su mensaje.

Una demostración del interés de la gente por su opinión, son los cientos de lecturas que ha recibido su entrevista, en Anajnu, que recordemos no fue la única  ya que hubo otras, en importantes medios de la prensa nacional. Tal vez  la diferencia radica, en que lo llevamos al terreno nacional preguntándole por la postura de la colectividad palestina, de nuestro país, ante la persecución que sufren los cristianos, en el Medio Oriente; pregunta importante ya que su respuesta es el punto de vista de un cristiano que conoce, a fondo, la realidad de lo que sucede en ese lugar del mundo, por ser residente y estar involucrado.

En su respuesta utilizó un lenguaje muy cristiano ya que expresó:

“Ellos no saben lo que están haciendo, no entiendo como éstos cristianos, palestinos, que se escaparon del Medio Oriente, huyendo de los musulmanes, cuando aún no existía el Estado de Israel, apoyen ahora a Hamás y otros grupos extremistas, que están masacrando, a sus propios hermanos. Creo que el demonio está actuando, en sus corazones“

Conocemos la postura de la Federación Palestina, anti israelí y anti judía, lo que no comprendemos es que no se levanten voces, de los palestinos de Chile, rechazando dicha postura, que nos consta, no es la que impera mayoritariamente en ese colectivo, que se ha caracterizado, desde siempre, por sostener una amistad fraterna con la colectividad israelita residente. Esta semana, sin ir más allá, asistimos a un matrimonio entre un muchacho judío y una mujer palestina, lo que no constituye una excepción ya que han habido muchos. No cabe duda que la postura de la mayoría de los palestinos de Chile, difiere radicalmente de la postura de su dirigencia, cuya actitud hace sospechar de otras motivaciones e intereses.

Como corolario a esta visión del Padre Gabriel Naddaf, sobre los palestinos chilenos, en una postura totalmente cristiana, expresa:

“Yo rezo por ellos y espero que puedan convertirse en verdaderos cristianos. Les deseo a ellos que nunca tengan que vivir lo que sus hermanos están viviendo en Gaza, Cisjordania, Siria  y también en África. Desde Chile, es muy fácil hablar como lo hacen, gozando de la democracia y la buena vida que viven en este país”

Es de esperar, que la visita del Padre Naddaf, a nuestro país, haya sido fructífera, en beneficio de los cristianos del Medio Oriente, quienes sufren un verdadero Holocausto y que, por alguna incomprensible razón, no han recibido el apoyo  de la prensa internacional, de las jerarquías de las diversas religiones, de los organismos de Derechos Humanos, de las organizaciones internacionales, lo que  hubiera sucedido, sin duda, si los persecutores hubieran sido israelíes o judíos.

Esperamos que la visita del Padre Naddaf, dé espacio a la reflexión y permita, de esa manera, marcar una diferencia…

Para leer la entrevista completa de Anajnu, al Padre Gabriel Naddaf, hacer click, en el siguiente link:
http://www.anajnu.cl/2017/articulos/401/entrevistamos.html

 

EDITORIAL Nº 401

David Abodovsky

Purim: ¿Una fiesta para niños?

Por siglos hemos dicho y cantado, “Jag Purim, Jag Gadol Hayehudim”, “Purim, fiesta grande para los judíos”, sin embargo, esto ha ido mutando a “Jag Gadol Haieladim” fiesta grande para los niños.

¿Cuál es la causa de esa mutación, que podría parecer inocua e incluso, para algunos,  valorable? ¿Cuál es la razón que muchas otras celebraciones, especialmente  de trasfondo religioso, se estén transformado en fiestas para niños?

Tal vez la causa principal podría ser el haber centrado el debate en el tema de la asimilación, ante lo cual la reacción obvia es tratar de inculcar, en los niños, las tradiciones del judaísmo, en la esperanza que esto constituya una motivación suficiente a futuro. La realidad ha demostrado, lamentablemente, que esto no es, necesariamente, así.

Habría pues que buscar otras explicaciones al fenómeno.

Proponemos que este tiene que ver con el poco involucramiento, de nosotros los adultos, en las vivencias judaicas tanto laicas como religiosas. Algunos piensan que el hecho que hayamos dejado de ser apátridas, tras la creación del Estado de Israel, es suficiente, y entonces nuestra única obligación, como judíos, es defender a nuestra patria ancestral. Sin embargo, Israel es un Estado Judío, y por lo tanto debemos defender no solo la tierra sino que también los valores  que, por cierto, están expresados en la tradición, pero también en la ética y en la religión.

Cierto, nos sentimos orgullosos de nuestra pertenencia y quisiéramos que nuestros hijos y nuestros nietos también lo estén, por ello es que nos esforzamos en mostrarles nuestras tradiciones y transformamos nuestras festividades, en fiestas para entusiasmar a nuestros niños.

Hay una antigua fábula que ilustra muy bien lo que está sucediendo: Cuentan que los cangrejos adultos se reunieron, en una urgente asamblea, ya que consideraban denigrante caminar para atrás, así que decidieron enseñarle a sus hijos, a caminar hacia adelante. No lo consiguieron y estos, siguiendo el ejemplo de sus padres, continuaron caminando para atrás ya que es sabido que los hijos imitan la actuación de sus progenitores.

Hay entonces que tomar conciencia que el único camino viable para que nuestros hijos continúen la hermosa senda del judaísmo es que nosotros, los adultos, prediquemos con el ejemplo, que nos involucremos en la vida comunitaria, nos compenetremos de las enseñanzas milenarias de nuestra religión, gocemos  de nuestra hermosa liturgia y apoyemos a nuestra patria ancestral, Israel.

El foco debe estar puesto, en nuestra participación creando, de esta forma, tradiciones familiares para nuestros hijos y no, en generar shows litúrgicos infantiles cuyo único  logro es que nosotros, los adultos, no nos sintamos reales partícipes, nos alejemos y no seamos, por ello, un ejemplo consecuente, para las nuevas generaciones.

 

EDITORIAL Nº 400

David Abodovsky

Mi she nijnas Adar, marbim be simjá… Cuando llega el mes de Adar, multiplicamos la alegría…

La tradición nos dice que el mes de Adar, es un mes de alegrías, para el Pueblo Judío, no en vano celebramos, a mediados de este mes, Purim, festividad que celebra el triunfo del bien sobre el mal y la consiguiente salvación del Pueblo Judío de ser exterminado por la macabra confabulación de Haman. (Incidentalmente, Haman y Hamas, suenan bastante parecidos)

Nos dice la tradición que es una mitzvá, un precepto, estar alegres en este mes al punto que, en Purim, se nos ordena embriagarnos hasta no distinguir la diferencia entre el pérfido Haman y el bondadoso  Mordejai, abandonar la racionalidad y dar curso a la emocionalidad, que generalmente, como pueblo, reprimimos.

Este año tenemos muchas razones, para estar contentos tal vez la principal es la finalización de la era Obama, en Estados Unidos, no sabemos si la actual administración será, en definitiva,  para bien o para mal, sin embargo, la anterior, la de Obama, definitivamente significó, para nosotros, una desgracia. Recordemos que permitió que Irán, tuviera acceso a tecnología nuclear, poniendo en riesgo no solo al Estado de Israel, sino que al mundo, que intentó imponer a Israel, acuerdos nefastos, que solo beneficiaban a sus enemigos, que momentos antes de terminar su mandato destinó importantes aportes económicos a los palestinos y no vetó, como era de esperar, la resolución de las Naciones Unidas, sobre los asentamientos israelíes.

También debemos estar contentos, porque cada vez más países árabes se han manifestado a favor de alianzas con Israel y muchos intelectuales de origen árabe se han dado cuenta de la mistificación mediática, por parte de las dirigencias palestinas, ante la cual se han atrevido, por fin, a reaccionar públicamente.

En cuanto a nuestro país, esperamos poder alegrarnos, cuando el gobierno, envíe al congreso el muy importante y largamente esperado Proyecto de Ley, contra la incitación al odio, que fuera, más que prometido, comprometido, por la Presidenta Bachelet, durante la reciente ceremonia de Janucá, en La Moneda y del cual aún no tenemos noticias.

Aunque suene un tanto utópico, dadas las evidencias, quisiéramos también poder alegrarnos, cuando la dirigencia de la Federación Palestina de Chile, acepte la mano  tendida, en reiteradas oportunidades,  por nuestra Comunidad, con una invitación sincera para trabajar, en conjunto, por la paz de ambos pueblos que, recordemos, tenían lazos fraternos y solidarios, en un pasado no tan lejano, cuando ambas colectividades compartían la condición de nuevos inmigrantes, a nuestro país.

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