Historia de un desencanto

Dov Friedman

Estando en Israel se me ha presentado un dilema, mi ideología política siempre ha estado en la izquierda, creo en la igualdad de oportunidades entre todos los seres humanos independiente de sus ingresos económicos o de sus ilustres apellidos, tengo mis serias críticas hacia el rumbo que ha tomado mi país, Israel, que ha olvidado los ideales de quienes lo forjaron, que cada vez más disminuya los derechos de olim jadashim y derechos sociales en general, recursos que cada vez más van en beneficio de grupos ultra ortodoxos y de colonos que se han establecido en la ribera occidental del Jordán y que se convierten en tremendo obstáculo para la construcción de una paz verdadera con nuestros vecinos.

Pero por otra parte indigna ver el rumbo que ha tomado la izquierda mundial, y muy especialmente la latinoamericana, que en una manía constante se han ido en contra de cualquier posición israelí, declarándose anti sionistas, sin tener la más mínima idea de qué cosa es eso que llaman sionismo.

En las últimas elecciones chilenas los candidatos fueron desde un Artes, representante de la extrema izquierda, que en un lenguaje más bien ayatolesco se refería a Israel como "entidad sionista", o a la Beatriz Sánchez paseándose con una pañoleta en la que se leía " Palestina libre".

O las reuniones de todos los candidatos con le federación palestina de Chile, que se ha arrogado la representatividad de la numerosa colectividad arabe local, sin mayor resistencia m sí. Donde quedaron los ideales de lizquierda de justicia social? Donde la defensa de los más necesitados? Porque se alinean a regímenes medievales? A sociedades islamicas en lo que menos se respeta son los derechos humanos?

Según la actual ley chilena, quienes vivimos fuera del país tenemos derecho a voto, pero simplemente no tenemos ninguna alternativa aceptable, o piensan que el ex presidente que fue reelecto, el mismo que reconoció a Palestina como país, que se paseó en Ramala con Abu Masen inaugurando la calle Chile será quien tenga una mejor actitud hacia nuestro país?

En Chile la clase política simplemente se vendió, y si desde que Gabriel González Videla después de una reunión a puertas cerradas con el industrial textil Yarur cambio de idea y no apoyo la creación de Israel en el año 1947, hasta nuestros días, no hay nada nuevo.

Y salvo excepciones contadas con los dedos de una mano, pesan mucho más como argumento los cerca de un millón de votos de descendientes de árabes residentes en Chile, que cualquier ideario de justicia y razón. Recordando además actitudes muy cercanas al antisemitismo, o judeofobia, como la prohibición en Chile de la proyección en Chile de la película " El violinista en el tejado" por parte del ministerio de educación de Pinochet, por tener "asuntos no compatibles con la sociedad chilena", o el traslado de la embajada, que alguna vez estuvo asentada en Jerusalem, a Tel Aviv, por la misma dictadura.

Dicen que la esperanza es lo último quede pierde, y ojalá llegue el día en que veamos al menos una actitud más imparcial, de mayor reconocimiento hacia el aporte de Israel a la sociedad chilena. En que podamos tener una actitud de mayor cercanía entre la colectividad judía chilena y los grupos evangélicos locales, quienes han demostrado ser amigos incondicionales, de los que estamos muy escasos en otros círculos.

Fuente: Comunidad Chilena de Israel

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