La verdad siempre está, aunque uno no la vea

por Humberto Silva Morelli

Queridos amigos míos. Amigos de derecha y de izquierda. Da lo mismo. A mis amigos no los elijo por sus aciertos o equivocaciones. Sólo elijo y soy elegido. Hoy me dirijo a ellos y a los que sin conocerme, leen lo que escribo. Voy a seguir hablando de política en Chile, lo que hace años no hago. Y no lo hago no porque me desagrade la política, sino porque no hubo partido en el yo pudiera estar. Ahora soy Kadima, en Chile y en Israel, porque allí y curiosamente he encontrado mucha gente que piensa como creo hacerlo yo. Mucha gente de esa que antepone sus valores morales a sus conveniencias personales. Y esa gente rara, está haciendo grande a un pequeño país, que mucha gente común - porque lo común es no tener valores -, lo está cercando, asfixiando. Lo están tratando de asesinar… en un vano intento para hacerlo desaparecer. Pueden eliminarlo como país o como territorio, pero no lo pueden matar. Israel simboliza “La Libertad” para los pueblos y “El Amor” para las personas. Es el pasar del temor a la libertad. Eso lo dice el Génesis (32:28). Eso es Israel… y lo que simboliza, es más fuerte que el “Ave Fénix”, que sólo tiene un renacer. A diferencia de ella… “El Amor” y “La Libertad”, que representa “Israel”, han sido miles de veces asesinados, y siempre son más fuertes y más grandes en cada renacer.

En Chile recién dejamos atrás, la oscuridad hecha con odio y muerte. Recién estamos conociendo la magnitud de las heridas que dejó. Recién estamos conociendo lo que ella destruyó. Recién estamos vislumbrando la luz. Recién yo y muchos como yo, vemos que son más importantes los valores humanos que las ideas de lo que fueren. Cuando Rusia adoptó el capitalismo, los jefes del gobierno comunista, fueron y aún son los nuevos dueños del país. En Chile, después de Allende el país mantuvo los antiguos dueños, que hoy son los nuevos dueños. ¿Es que eso fue terminar con la dictadura? Es que los rusos terminaron la dictadura comunista ¿para caer en qué? Es que en Chile terminamos con la dictadura de la derecha neoliberal ¿para caer en qué? Pero hay una brutal diferencia entre Chile y Rusia. Nosotros conocemos algo de lo que se llama “Amor” y “Libertad”. Creo que ellos no.

En Chile yo veo como natural lo que en estos años ha pasado. Después de una enfermedad que casi nos mata, debemos reponernos en cama. Debemos aceptar una semi invalidez para recuperar la normalidad. Pero como dice el viejo refrán español: “Los cuidados del sacristán, mataron al señor cura”. Quizás nos cuidamos mucho más de lo necesario. Quizás la Concertación fue muy temerosa de un D's, que muchos creen inmutable. Quizás hace tiempo, nuestra convalecencia señalaba la necesidad de salir a caminar. Quizás hace tiempo debimos salir a trabajar. Quizás hace tiempo debimos hacer lo que debíamos hacer. PERO NO LO HICIMOS. Los que gozaron con la dictadura, han seguido gozando, pero escondidos. Los privilegios que dio la dictadura, siguen existiendo, pero no se habla de ellos. Las universidades estatales focos de comunistas pensantes, se siguieron destruyendo. La educación para el pueblo, debía ser pagada por el pueblo. Así nació la educación municipalizada en 1988. Mientras menos plata, menos educación. Sencillamente hermoso. Lógicamente los ricos deben ser educados. Los futuros césares deben ser césares, y lo son. Pero como en el neoliberalismo todo se compra y se vende, la educación que necesita el césar debe ser mejor que las otras, esta se da y cara, así no está al alcance de todos. Esto no es antinatura… a las Abejas Reina, se las alimenta con alimento sólo para Abejas Reina. Ese alimento no le corresponde a una obrera y menos aún a los zánganos. Si se lo dieran a todos ellos ¿quién trabajaría en el panal?

Y de pronto y sin saber cómo pasa el tiempo llegamos al hoy. Con un grupo de políticos que durante 40 años durmieron. Los primeros 20 años durmieron porque fueron reemplazados por unos primerizos que no sabían mucho más que mandar en cuartel. Los segundos 20 años fueron la recuperación de la enfermedad que padecieron los durmientes anteriores pero ahora teniendo en el mando político, a los hijos de todos los durmientes anteriores. Y todos en un “dolce far niente”. Además en estos 20 años, ha nacido gente que sin haber conocido el horror de la dictadura, se ha criado en una deficiente democracia, pero democracia al fin. Ha nacido gente que hoy no acepta todos los robos que a nosotros los viejos nos parecen normales. Y eso que ellos, por ser jóvenes, saben muy poco del dinero que hoy tiene Chile… ¿para mantener su actual sistema? Ellos no son adultos para saber que la calle pavimentada frente a su casa, la pagó el dueño de esa casa y como no lo saben, encuentran lógico que la municipalidad cobre peaje por lo que él pagó ¿Acaso pagó el Banco Chile los millones que le prestó Pinochet? Y si lo hizo ¿Dónde y cuándo fue eso publicitado? Y así miles de pequeños y grandes detalles, que permiten la circulación de miles de millones de pesos, cuyo destino permanece dentro de la bruma casi indescifrable de la burocracia.

Y esos jóvenes hoy exigen a las conciencias durante 40 años dormidas, un inmediato despertar. Y de pronto todos encontramos lógico lo que piden los niños. ¡Vergüenza debería darnos que sean nuestros hijos los que digan lo que nosotros, sus padres o abuelos debimos hacer, o al menos, no ser cómplices de su desaparición! Y como este pedido es cosa lógica y justa y como los señores políticos no saben que hacer, “a río revuelto, ganancia de pescadores”, como en los tiempos de la vieja Roma, los aprovechados y desclasados, se suben a los “carros de la victoria” para ser vistos con los vencedores… pero esos, hasta los antisemitas, no son de temer. Todo puede ser controlado, si se toman las medidas necesarias. Si no se toman… el cuento es diferente.

La semana pasada dije que creo en la cordura de Chile y ahora lo repito. Creo que Chile ya pasó la transición a la democracia. Creo que ahora es la época de la transparencia. Creo que la educación, la salud y la vivienda, debieran ser un deber del estado para con todos los chilenos. Incluso debiéramos reconstruir hitos dolorosos, como la eliminación física, entre otras, de la “Escuela Normal José Abelardo Núñez”, orgullo de Chile y destruida por los bárbaros como hace siglos lo fueron el 1º y 2º Templo de Jerusalén. La educación no puede ser tratada como un bien comercial, cuya calidad depende de lo que se paga, ni debe ser dirigida por personas con falencias culturales.

Muchos años atrás estuve como tres meses en Dinamarca, uno de los países con más altos ingresos per. cápita en el mundo y también una democracia liberal donde los ingresos son mejor repartidos y curiosamente sin las riquezas del cobre, del fierro, y tanto mineral que Chile tiene. Sin los ríos que nos dan energía y tantas cosas más, y sin tanto agregado que sólo son regalos del Creador. Sin nada de eso Dinamarca es uno de los países más ricos del mundo y con su riqueza mejor repartida, y además, es uno de los países, quizás el mejor, donde la educación y la salud con calidad, son gratis y para todos. Esto no excluye la existencia de una mínima educación privada y de una cara y eficiente libre elección en salud, lo que no existe es que lo privado en salud, reemplace a la función social del estado, como en Chile. Nada impide la existencia de exclusivas clínicas privadas, centros de reposo privados y de lujo… y muchas cosas que se pagan con mucho dinero. Nombré a Dinamarca, sólo para no nombrar a Israel, donde eso hoy también sucede, a pesar del asedio con permanentes bombardeos efectuados por las tribus árabes vecinas. Si estos dos países con regímenes democráticos tan diferentes, pueden tener educación y salud al alcance de todos, sin tener las riquezas que tiene Chile, nosotros también podríamos tenerlas, si realmente así lo quisiéramos. Las tendríamos hoy porque ayer, muchas de ellas, las tuvimos y las perdimos. Pero no parecemos quererlo.

El domingo 7 del presente agosto, vi al Ministro de Educación en Tolerancia Cero. Pero allí no vi a un político que hace leyes, sino a un excelente abogado que hace respetar las leyes al margen de si son justas o no lo son. Que sin decirlo abiertamente, apoya el lucro como cualquier capitalista. Dio un ejemplo muy poco afortunado comparando la acción de Fonasa y su libre elección, para apoyar la supuesta necesidad de ayudar con subvenciones fiscales al lucro que persiguen los colegios privados. Yo entiendo que ese problema, al estar fuera de su campo profesional, él no lo domine. Y además me quedó la tremenda duda ¿El neoliberalismo admite subvencionar a los privados, o sea, regalar dinero por una gestión normalmente mala, cuando un gobierno no es capaz de resolver un problema? La respuesta teórica debiera ser “si”, pero sólo cuando se trata de una mercadería y aún así, no en forma permanente. La respuesta práctica del actual gobierno, esbozada por el Sr. Ministro, es un contundente “si” sin límites condicionantes. Pero él es un Ministro político. Su trabajo como Ministro y gobernante, es hacer leyes, lo que es muy diferente a hacer respetar las leyes, que es labor preferente de un abogado. Y actuando como abogado, él no entendió la pregunta que le hizo Camila - la dirigente de los estudiantes -, al Ministro de Educación, sobre el lucro en la educación… Yo no vi que el Ministro diera la respuesta política que ella le pedía. Y al no responderla como político, él dejó de ser una contraparte válida del gobierno. Y con esto que yo entendí y que puedo haberlo entendido mal, pero aún así, deseo finalizar mis comentarios sobre la intervención del Ministro en Tolerancia Cero, porque esa presentación merecería un largo análisis, que hoy no corresponde.

Lo que piensa la ciudadanía de las opiniones y hechos de un gobierno se refleja en las encuestas. Y cuando llega el momento de decidir, la ciudadanía vota. Así funciona la democracia: La ciudadanía siente y el gobierno resuelve. Si no resuelve se le castiga. El gobierno de Pinochet creó una cantidad de problemas que no pudo o no quiso resolver la Concertación y por eso nuestro actual Presidente “no es” de la Concertación. Pero la Alianza, cuyo actuar durante ese negro período, creó o ayudó a crear los problemas que hoy tenemos en la educación entre muchos otros, tampoco puede o quiere resolver esos problemas. Y este círculo vicioso, está a punto de llevarnos a una imprevisible, nueva y dolorosa crisis política, que nadie en Chile desea. No es inteligente llegar a ella, pero hay que ser inteligente para entenderlo. Esto es como cualquier diferencia… siempre un arreglo amistoso es lo mejor. Y un arreglo podría ser un plebiscito. Siempre en un arreglo algo se pierde, pero se gana mucho más. Al saber ganar, al saber perder y al saber aceptar las diferencias demostramos nuestra democracia. Como decía don Arturo Alessandri Palma, un antiguo y olvidado Presidente de Chile: “El odio nada engendra, sólo el amor es fecundo”. Y el amor es saber aceptar. Es saber dar. Es saber respetar. Es saber reconocer… ¡Me equivoqué! … cuando uno ha dañado sin desearlo.

Desde otro punto de vista, yo no creo que alguien conceptualmente pueda creer, que el lucro “per se” sea inmoral o reprobable. Tampoco creo que ese sea el tema de la controversia actual. Lo inmoral no es el lucro, definido como ganancia obtenida en un negocio. Lo reprobable es considerar que la educación es un negocio. y más encima subsidiado por todos lo chilenos. Pobres y ricos. Los estudiantes y los más radicales nunca se han pronunciado contra la “Libertad de Educación”, como parece creer el Presidente Piñera. Lo que pasa es que el gobierno, como no quiere conversar no ha escuchado. El Gobierno dice que quiere dialogar, pero se niega a dialogar. Y para su diálogo sin diálogo, coloca a ministros de educación que al parecer, nunca han conocido ni desarrollado el “Arte de Enseñar”.

Por eso pueden pensar que el desarrollo intelectual y ético de un educando persona o pueblo por medio de la docencia con fines de lucro, es un buen negocio. Quien piense así, está muy mal. Y para mi, el gobierno, hoy está negando mis raíces, mi historia y mis valores. Y el resultado de este error es visible y lamentable. Díganme… ¿qué educación es esta, que los así educados sabiendo leer, no entienden lo que leen? Y sabiendo leer, ¿por qué no leen? O sabiendo leer, ¿por qué no responden lo que se les pregunta? Y no responden ¿porque no entienden? o ¿porque la no respuesta induce al engaño? Nadie ha dicho que el lucro en la confección de bienes materiales, sea reprobable. El lucro en si no es reprobable. Lo reprobable sería una deshonesta forma de obtenerlo o de usarlo. Curiosamente lo mismo puedo decir de un cuchillo y de millones de cosas. Pero la educación no es una cosa, no es material. Es parte de nuestra mente. Es parte de cada uno. La salud tampoco es una cosa, tampoco es material. Es parte de nuestro cuerpo. Es parte de cada uno. La inteligencia, que también es inmaterial, que también es parte de nuestra mente corporal, está curiosamente relacionada con la educación formal y la refleja. La inteligencia puede ampliarse, puede perfeccionarse o puede ser anulada, como se está haciendo… puede ocuparse o ser ignorada, como se está haciendo… y eso no puede ni ser regulado por el mercado, ni estar al arbitrio de cualquier poder fáctico. Nuestra Nefesh tiene derecho a volar en libertad, dentro de un cuerpo libre. Este hecho hay que entenderlo si se quiere ser político y además, si se quiere servir a Chile.

Todo político sabe, que hay una gran diferencia entre servir a Chile y servirse de Chile. A pesar de lo relatado, creo en la cordura de Chile y lo sigo repitiendo. Quizás la única riqueza que nos falta es el valor suficiente para tener confianza en nuestra gente. La misma confianza que ÉL puso y aún tiene en nosotros Quizás este movimiento de los pingüinos le esté abriendo los ojos a muchos políticos. Creo que entre ellos hay mucha gente buena, pero que se deben revelar (¿o rebelar?) para que los conozcamos. Quizás el gobierno tome una nueva perspectiva. Quizás esté naciendo un nuevo Chile. Quizás sea cierto que en este milenio nacerá un mundo mejor, un mundo de amor. Quizás al morir Allende, él apagó la luz. Y realmente hoy deseo y ruego que el Presidente Piñera quiera entender, quiera volver a ver la luz… quiera volver a encender la luz, que la oscuridad tapó. Y yo no soy el único que desea eso, creo que todo Chile lo desea y lo necesita.

Amén… o con otras palabras… Espero y anhelo que mis deseos sean los deseos de ustedes. Y si vuestros deseos fueren mejores y diferentes que los míos, les pido que perdonen todo lo malo que encuentren en este escrito, porque esta filípica, yo no la deseo repetir.

Para terminar, deseo aclarar que ningún tipo de amistad, conocimiento, ni simpatías personales, me liga con este movimiento social ni con sus dirigentes. Sólo puedo decir que aún siendo un jubilado más, me siento un “Viejo Profe de la U”, hijo de un respetado profesor normalista y de una profesora de música titulada en el antiguo Conservatorio y que estoy muy orgulloso de eso y de toda mi familia chilena, italiana y judía que incluso me han dado la religión de amor que siempre he profesado. Sólo eso… es lo que deseo finalmente enfatizar.



 

 Comparta este articulo con sus contactos:

 Tweet   

 

Ir a página principal