“Ley Antidiscriminación: No somos sólo los judíos”

por Eduardo Hadjes Navarro

Es sabido que desde hace muchísimos años, indiscutiblemente más de lo conveniente y prudente, se viene tramitando en Chile, una ley en contra de la discriminación. Hace poco, se dio un paso muy positivo, al ser aprobado por el Senado el respectivo proyecto, pasando a la Cámara de Diputados, para su ratificación, rechazo o modificación.

Es aquí donde quiero detenerme e invitarlos a analizar y comentar algunos puntos de interés.

Lo primero que quiero destacar es algo que podría pasar desapercibido y ello, sería como mínimo, una afrenta a los más elementales principios de los cuales nosotros, los judíos, queremos protegernos: el hacer justicia, adecuadamente y en el momento oportuno.

Efectivamente, algo nunca antes acontecido, hasta donde tengo conocimiento, al interior mismo de la comisión que estudia las posibles modificaciones al proyecto ya mencionado, fueron invitados nuestros amigos Directores de ANAJNU. Más aun, Mijael Vera, expuso en forma magistral, la posición judía sobre tan importante tema.

No se si en otra oportunidad, en el marco de la discusión y análisis interno de la Cámara de Diputados o del Senado, han sido invitados miembros de nuestra Comunidad, para que expusieran y tuvieran la posibilidad de dar a conocer nuestra opinión, sobre lo que se está tramitando. Lo que más me sorprende es que, en esta oportunidad, es un medio periodístico y no una institución, la convocada. ¿Será que fuera de nuestra Comunidad, se está apreciando en su real valor, la labor de difusión y esclarecimiento que está realizando este Portal electrónico?

Nos hemos acostumbrado que sean los transexuales, los pueblos aborígenes y variados grupos minoritarios, los que expongan sus puntos de vista, quedando los judíos fuera de estos marcos referenciales, escuchando en reiteradas oportunidades, como, para respaldar su posición, despotrican, insultan y ofenden, justamente pidiendo para ellos, ser escuchados con respeto y dignidad. Son estas contradicciones, las que desprestigian estas comisiones y esta ley, que tiene en desventaja a nuestra querida nación, entre los países latinoamericanos, pasando a ser uno de los pocos que aun no legisla al respecto.

En ANAJNU de la semana recién pasada, pudimos leer la histórica intervención del Portal Judío de Chile y, a nombre personal y, seguramente, interpretando a muchos de nuestros correligionarios, tengo que felicitarles, tanto por la claridad de sus conceptos, como la ponderación de sus dichos.

Abarcando no sólo el punto de vista judío, sino que representando la totalidad de las minorías, explican a la Presidenta de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado, y jefes de las diversas bancadas parlamentarias, cómo Chile necesita la pronta aprobación de esta ley. No somos sólo los judíos, los minusválidos, los homosexuales y los pueblos aborígenes los que la necesitamos.

Somos todos, absolutamente todos los que requerimos de ella en forma urgente. A manera de ejemplo, cada vez que nuestros hijos o nietos van al colegio, están expuestos a sufrir la lamentablemente creciente costumbre del bulling, por el capricho de otros compañeros, ya sea por encontrarlo feo, gordo, flaco o, más grave aun, por ser “mateo” o callado o quitado de bulla. Eso, queridos amigos, es otra manera de discriminación.

No nos confundamos, son miles las formas de ejercerlo y todas ellas, son igual de odiosas, dañinas e injustas.

Hemos visto en estos días la discriminación en lugares “exclusivos” del derecho de las “nanas” a transitar libremente o bañarse junto a los infantes que están a su cuidado y, en ese momento, vemos como la ley resulta impotente, por carecer de una normativa que impida tal injusticia.

Con pena y vergüenza ajena, hemos constatado hace poco, que Parlamentarios chilenos de ascendencia árabe, discriminan en contra de los judíos, efectúan declaraciones ofensivas para con Israel, los sionistas y los judíos, olvidando que hasta hace muy poco tiempo atrás, ellos mismos eran discriminados y se les impedía ingresar a lugares destinados para la alta sociedad criolla y sólo una cuenta bancaria muy suculenta, lograba remover tan odiosa discriminación.

Definitivamente, como dice Anajnu en su intervención, Chile entero necesita con urgencia, la aprobación definitiva de una ley antidiscriminación. Es de esperar que muy pronto, ello sea una realidad.


 

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