Pensar

por Humberto Silva Morelli

En el “Juicio a Dios” quedamos en que hay Verdades Científicas y Verdades del Corazón que llamamos Fe. Lo que no decimos es que ambas verdades, normalmente las unimos porque no las diferenciamos. Y no las diferenciamos porque todos nosotros y cuando digo todos, pienso en una abrumadora mayoría, consideramos inútil diferenciarlas. Veamos un ejemplo de Maimónides (Guía de los Descarriados) que nos ilustra como somos: “Alguien que ha oído hablar del elefante y sabe que es un animal, desea conocer su forma y naturaleza. Una persona, que está engañada o que quiere engañar, le dice que es un animal con una pata, tres alas, habitante en lo profundo del mar, con un cuerno, transparente, con cara de hombre, dotado de palabra, que a veces vuela en el aire y a veces nada como un pez. Yo no diría que ha descrito incorrectamente al elefante, o que tiene un conocimiento insuficiente de él, sino que ha pintado una invención de su fantasía, y que nada hay semejante en la realidad. Se trata de un ser imaginario a quien se le aplica el nombre de un ser real. Pues lo mismo nos ocurre con Dios —alabado sea su nombre—, cuya existencia es absoluta y perfectamente simple.” Pero esto sucede no sólo con D's sino con casi todas las cosas de la Fe y con las cosas del mundo que no son de la Fe. Y ¿Por qué? Sólo porque somos un muy curioso computador cuando se trata de pensar.

La RAE define a pensar de la siguiente manera:

1. tr. Imaginar, considerar o discurrir.
2. tr. Reflexionar, examinar con cuidado algo para formar dictamen.
3. tr. Intentar o formar ánimo de hacer algo.

El diccionario on line “WordReference.com” define a pensar así:

1.tr. Formarse y relacionar ideas en la mente: ♦ Se construye con las preps. en y sobre: pensaba sobre la forma de hacerlo.
2.Examinar algo en la mente antes de tomar una decisión o darle una solución:
Ej. Tengo que pensar si acepto o no.
3.Concebir un plan, procedimiento o medio para algo: Ej. Pensaba en la forma de decírselo.
4.Tener intención de lo que se expresa: Ej. Hoy no pienso salir.
5. Tener alguien una opinión sobre algo o manifestarla: Ej. Yo pienso que no tienes razón.

Y ¿Por qué yo digo que somos un muy curioso computador cuando se trata de pensar? Porque todo lo anterior lo realizamos tomando todas las verdades que recordamos, consciente o inconscientemente, y que se relacionan con la situación problema. Las trabajamos para ver si pueden solucionar la situación problema y decidimos. Y esta es una muestra evidente de nuestras diferencias, porque nadie tiene iguales recuerdos. La vida es el gran marcador, porque nos llena de recuerdos diferentes… porque sentimos diferente… porque apreciamos todo en forma diferente… y porque somos cada uno creados como una nueva unidad. Recién dije que somos un muy curioso computador porque lo que concatenamos, generalmente lo creemos cierto aunque lo desconozcamos. Para convencerte querido lector… ahora decimos que al parecer tenemos una memoria consciente, es decir recuperable (un disco duro que aún siendo bueno, es de dudosa calidad comercial), y otra memoria que está en el subconsciente… que no es recuperable ni responsable de nada… y que cuando funciona… funciona… y cuando no funciona… igual nadie lo sabe. Es muy curioso, porque racionalmente… esto no es racional. Lo cierto para mi, es que yo creo en el subconsciente y no tengo idea de lo que es… y sin ofender a nadie “ yo creo que existe”, es decir, esto no lo puedo probar científicamente. Y además “creo” que nadie sabe lo que es, aunque todos saben (¿debiera decir… creen?) que existe y funciona, porque he buscado respuestas y no las he encontrado. Los diccionarios y hasta los libros doctos, sólo describen lo que se siente. Nada más. Y sigo pensando… Hasta dónde llega nuestra arrogancia que sin saber lo que somos ni cómo somos, hemos llegado hasta la aberración de definir los “atributos de D's”. El ejemplo que entregué de Maimónides, lo dice todo. El tenía y aún tiene la razón. Debiéramos ser más modestos para reconocer que por nuestra absoluta arrogancia, se ha llegado hasta el punto de aceptar que Maimónides era un religioso intransigente. Todo es como ellos opinan (del griego orthós: correcta – doxa: opinión) según dan a entender algunos religiosos, sin saber que los cimientos que Maimónides puso, sirven hasta para sostener nuestras realizaciones en la modernidad de los viajes espaciales con nubes computacionales… en la era de la nano-medicina y de tanta cosa que usamos y no entendemos. De la misma forma como a Maimónides se le honra como el gran Compilador de la Torah, se le debiera honrar como el Padre de la Atención Primaria en Medicina, como el precursor de la Asepsia en Medicina, como el gran compilador, junto con su amigo Averroes (musulmán), de las filosofías Aristotélica, Platónica y fundamentalmente griega. Y hoy se le debiera honrar por su influencia en Kant, en Hegel, en Maritain y muchos más, para nombrar sólo a pilares del pensamiento moderno.

Pero lo dicho no es todo… deberíamos recordar su enorme influencia filosófica en la trascendental obra de Santo Tomás de Aquino (Suma Teológica), que cambió y modernizó la teología cristiana, abordando la relación entre la teología y la filosofía, y entre la fe y la razón dentro de los marcos de “Verdad y Razón” planteados por Maimónides. Es importante hacer notar que Santo Tomás en sus discurso racional sobre la trascendente metafísica del medioevo en la búsqueda de la Fe mediante la Razón, cita continuamente la Guía de los Perplejos del Rabino Moisés en su Suma Teológica, dado que en la Guía de los Perplejos, se unen y se entiende la ausencia de discrepancias metafísicas en la filosofía de esa época, que prueban la existencia de D's. Dichos razonamientos… que hoy yo llamaría, como implícitamente lo señala la Torah, las causas de la “Creación”, van más allá de nuestros conocimientos, de nuestra imaginación y de todo lo que nuestra esencia, puede hacer perceptible. Por ello y sólo por ello, la comprensión de la Guía de los Perplejos es difícil, y aún es mucho más difícil que la comprensión de las obras de Alberto Magno, Aristóteles, los Filósofos Peripatéticos. Avicena, Platón, Averroes, San Agustín y tantos otros prohombres de la sabiduría, que después de Maimónides prácticamente no han existido. Afortunadamente hoy, en la cristiandad, con razonamientos centrados en conceptos teológicos que no son míos… y en la Encíclica “Dios es Amor”, de Benedicto XVI, se nos dice que dentro del concepto “Amor” está la mejor definición del Creador, dado que ese el deseo para nosotros, por ÉL expresado.

Ahora y como una forma de honrar a nuestro Moisés, grande entre los grandes y tan desconocido como nuestros primeros padres, debo recordar que del fruto de los cambios que se produjeron en el mundo, gracias a la Guía de los Perplejos y a la Suma Teológica como su proyección en otro campo del pensamiento religioso, yo veo el Renacimiento del pensar en un mundo, cuyos sabios son hoy los padres de nuestra modernidad.

En este mundo que comienza a salir de la discordia, muchas veces asesina…Yo veo nacer a pensadores como Leonardo da Vinci, Maquiavello, Descartes … Bacon … Newton… Pascal… y cientos más, que permitieron a la ciencia moderna, llegar a límites nunca antes sospechados. Y veo nacer no sólo el hoy, sino el bello futuro que nos espera. En el medioevo se pensaba que la Fe era la base de la Razón, cuando lo que en realidad se buscaba… era la Razón de la Fe.

Volviendo al acto de pensar, he indagado sobre ese hecho, dentro de lo que hoy se considera científicamente válido y sigo encontrando puras vaguedades. Pero y esto es muy importante, al acto de pensar se le precisa entregando características diferenciales entre los diferentes tipos de pensamientos, por tanto se le clasifica y se le relaciona con el lenguaje. Se habla de operaciones racionales y se analizan sus patologías. En otras palabras, el pensar se conoce sólo por sus efectos, lo que no es poco ni mucho… sólo es. Para que todo quede claro, hasta hace poco tiempo existían las razas humanas. Ahora y después de la investigación de Bryan Sykes, descrita en el libro “Las Siete Hijas De Eva”, el sentido de razas aplicado al hombre, es un disparate… y aplicado a los animales se ha modificado radicalmente, adaptándose a la realidad genética para cualquier clasificación. Lo anterior no excluye a los cambios que la evolución produce naturalmente en todas especies…

Por eso y por todo lo que me ha dado el continuo perfeccionamiento del pensar en nuestro mundo, creo y honro a Maimónides, el “Judío Cordovés” , que es un orgullo para todos los judíos y para toda la humanidad que cree en el amor. Curiosamente, Santo Tomás, hijo intelectual de nuestro Moisés, también nos dejó un legado de amor reconociendo la verdad de la Razón para mirar la Fe… y la verdad del Amor para tener Fe.

Y para terminar esta rara zaga de cuatro artículos que se fueron engranando solos, citaré una frase que Platón escribió en Fedro, expresada como mi alma la ha sentido…

“La fuerza de las alas que nuestra mente cobija, consiste en elevar nuestra alma hacia la morada de los dioses, para que ella pueda ser parte del hacer divino. Si nuestra mente no tiene alas… nuestra alma no puede volar.”
 

 

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