¿Günter Grass o la pregunta equivocada?...

por Dr Natalio Daitch
Buenos Aires-Argentina

Planteándonos en el problema.

No podemos ser ingenuos ni tampoco paranoicos o tener ideas constantes de persecución. Israel y el pueblo judío todo han tenido a lo largo de la historia este problema. Muchos enemigos, y por otro lado gente no-judía que se ha jugado y apoyado (en declaraciones o en ayuda material) en diversas épocas y circunstancias a los hebreos. También deberíamos reconocer más allá de nuestras particularidades históricas que no somos el único pueblo que circunstancial o constantemente es criticado o apoyado, puede que en menor grado otros grupos humanos o minorías han tenido o tienen que lidiar con el eterno conflicto de la convivencia humana y la aceptación de parte de los otros.

Por todo lo dicho no somos exclusivos aunque si especiales. Por lo tanto intentaré nuevamente un esfuerzo personal: invertir la pregunta, siempre con idea de bien pero para no caer continuamente en la clásica respuesta a toda real o supuesta agresión antisemítica. Y la pregunta correcta sería por qué hay tantos individuos judíos en todo el orbe (sea en el propio Estado de Israel o en las diásporas) que atacan publica y constantemente a Israel, y en ocasiones a la religión judía (su propia religión o raíz) o inclusive llevan críticas internas de la comunidad a exponerlos ante un público gentil o foráneo con todos los riesgos o peligros y obviamente el daño mediático que ello implica.

No hay peor astilla que la del mismo palo

No hay peor astilla o cuña que la del mismo palo, es una frase que resume casi todo lo que deseo exponer. No he tenido necesidad de viajar para vivir el problema, en esta Argentina donde hemos sufrido ya dos atentados terroristas fue la cuna y es lugar de visita del músico o director de orquesta Barenboim que ya viaja a estas tierras criollas financiado o apoyado por el centro Islámico de la República Argentina. No podía ser de otra forma, ya que siempre antes de ejecutar música crítica a Israel, apoya a los palestinos y luego toca a sala llena. Y como siempre si bien este ejemplo es conocido por todos e incluso en el propio Estado de Israel donde pretendía tocar o ejecutar a Wagner el músico preferido de los nazis y exterminadores de un tercio del pueblo judío.

Pero el músico de marras no es el único, aún en la Argentina reitero tenemos un combo de filósofos, escritores, intelectuales, opinólogos, mediáticos, o aún anónimos que esgrimiendo su origen judío, no dudan y desde hace décadas trabajan en criticar públicamente a Israel tomando como eje el conflicto àrabe-israelì. O en favor de los supuestos o reales sufrimientos del pueblo palestino. Entiendo y más allá de razones que no siempre son fáciles de aclarar (van desde lo ideológico, ignorancia, resentimiento u oportunismo), se escudan en la crítica a Israel supuestamente por causas políticas pero en el fondo ocultan un fuerte antisemitismo, y este paraguas les resulta ideal a los fines de no ser tildados como discriminadores o racistas. Pero ¿cómo podríamos tildarlos de antisemitas si ellos portan un apellido judío? En muchos casos estas personas no son totalmente judías según la religión, puede que tengan una madre no-judía o sean el fruto de matrimonios mixtos, no obstante existen otros ejemplos de judíos por halajá o por ley judía que incurren en el mismo camino del auto-odio o autodesprecio.

Dado que no soy psicólogo ni rabino no tengo autoridad para expedirme sobre el tópico, aunque como persona y judío tengo mis opiniones ya formadas acerca de un fenómeno muy llamativo a lo largo de la historia del pueblo judío, y que seguramente es aprovechado por nuestros enemigos de siempre para espetarnos el famoso e hiriente "si los propios judíos lo dicen o reconocen o afirman".

Los unos y los otros

Reitero nuevamente abriendo el tercer bloque, que el fenómeno de aquellos que muchos podríamos tomar como renegados no es exclusivo de la Argentina. Por lo que he podido investigar o leer se da en muchos países de todo el orbe e incluso dentro del propio seno del Estado de Israel. Frente a semejante desafío y al gran daño que producen las declaraciones del famoso lingüista, filósofo, escritor, y activista político el Estadounidense ( y judío ) Noam Chomsky siempre criticando a Estados Unidos y a Israel. Sus declaraciones son el basamento y la excusa o la nueva biblia donde se apoyan otros famosos y devenidos en nuevos antisemitas como el actual presidente de Venezuela el pseudo-dictador Hugo Chávez.

Para ser honestos las manifestaciones contrarias a los judíos o al Estado de Israel que parten de la boca de un judío son el equivalente a la explosión de mil bombas terroristas kamikazes ya que son palabras o afirmaciones que calan profundamente en la mente del público no-judío y aún dentro del propio seno de muchos judíos y siembran la duda y un halo de sombra en cuanto a la legitimidad de la existencia de Israel como país o como dije anteriormente son el apoyo o basamento para que muchos nuevos antisemitas en modalidad siglo XXI encuentren un camino potable o aceptable socialmente para atacar a los judíos. Ellos muestran como ningún otro el camino efectivo donde los antisemitas pueden encontrar el adecuado "maquillaje" para poder inyectar su veneno o eso que está adentro de muchas mentes y corazones pero reprimido busca en forma constante la forma de manifestarse o salir a la luz.

La libertad de expresión

El tema es vasto y tiene muchas aristas y planteos o cuestionamientos. Los judíos nunca fuimos un grupo homogéneo, y siempre hay lugar para la libertad de expresión, la libertad de ideas, y esto no se puede prohibir. Sólo podemos entender que en toda discrepancia o el legítimo derecho a disentir en cuanto a política o conflictos existen algunas líneas rojas que no deberían ser cruzadas. Me refiero a ciertos límites y formas en la manera que nos expresamos y ante qué auditorio vamos a expresar lo que pensamos o sentimos. Si se re-piensa se verá que no se trata de un tema menor y que no es un mero juego de palabras.

Por último, no sería honesto si no manifestara que también la existencia de todo este conjunto de judíos o pseudo-judíos o renegados o libre-pensadores o como cualquiera los quiera llamar sería el motivo para un profundo debate en el seno de los propios judíos. El ¿porqué de tantos apellidos judíos dispuestos a atacar y lastimar públicamente a otros judíos? Y si esto nos dice algo o se trata de una especie de metamensaje donde debemos analizar si hay algo para mejorar en el seno de nuestras comunidades o en la intimidad del Estado de Israel donde algo se pueda hacer en educación o conducta a los fines de mejorar la convivencia, la contención para intentar por lo menos o ayudar a minimizar un fenómeno que si bien es histórico viene in-crescendo en las últimas décadas.

Final

Frente a semejante amenaza o cáncer que crece interna o endógenamente lo del escritor y premio Nóbel de la literatura el alemán Günter Grass es sólo anecdótico. Qué podríamos esperar de una persona que perteneció en su juventud a las juventudes hitlerianas. Ahí está la tragedia o la raíz, lo que se mama desde niño es muy difícil o complicado de revertir en la vida adulta. Y obviamente y más allá de su derecho a opinar, Günter Grass no es judío. Pero que un judío o judío de apellido ataque a otros judíos públicamente eso si sería un motivo de enorme preocupación y dedicación para hacer un párate y repensar dónde se encuentran las causas de este lastimoso pero también peligroso fenómeno y su mensaje para el resto del Pueblo Judío. Sólo encontraremos las respuestas adecuadas si las preguntas que nos formulamos son las correctas y no se encuentran invertidas.

(especial para Anajnu)
 

 

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